El doctor en Economía Internacional y Desarrollo de la Universidad Complutense de Madrid apuesta por recuperar la banca pública, que favorecería la capacidad del Estado para dirigir su economía

Alberto Garzón asegura que las finanzas especulativas son la principal responsable de la crisis actual

DUPO - 15/07/10

“Las finanzas especulativas son la principal responsable de la crisis actual”. Así de rotundo se manifestó ayer Alberto Garzón, doctor en Economía Internacional y Desarrollo de la Universidad Complutense de Madrid. El experto aseguró que la función principal de las finanzas es proporcionar dinero a los que necesitan para invertir, pero reconoce que actualmente se ha desvirtuado dicho cometido puesto que hoy en día las finanzas son más especulativas y han dejado de ejercer su función real, dedicándose a reproducir dinero sólo por el hecho de reproducirlo, abandonando la economía real y convirtiéndose en una economía de casino.

Garzón realizó estas declaraciones durante el transcurso del seminario ‘Tres años de crisis. ¿Qué viene después’ que organiza el Centro Olavide en Carmona en colaboración con la Asociación para la Tributación de las Transacciones Financieras y la Ayuda Ciudadana (Attac), la Diputación de Sevilla y Cajasol. En dicho curso, el profesor impartió la conferencia “Finanzas especulativas”.

Las finanzas especulativas son las formas que adquiere el dinero para transformarse en más dinero en breve espacio de tiempo. “Este dinero suele ser gestionado por bancos u otras fórmulas financieras, como los fondos de inversión, que se destinan a los mercados financieros, como el de acciones, deuda pública o privada con el único objetivo de convertirse en más dinero en el menor espacio de tiempo posible, para devolver una rentabilidad a los que aportaron el dinero inicial”, explica Alberto Garzón.

Según el profesor, los principales responsables de este tipo de finanzas son las entidades financieras, principalmente los bancos comerciales y de inversión, que son los que han hecho de este tipo de actividades su negocio principal, gestionando los fondos de inversión y reuniendo dinero también para especular. Sin embargo, la persona de a pie también participa, de alguna u otra manera, en este tipo de finanzas, aunque no todos tienen la misma responsabilidad, ya que depende de si el hogar es de renta alta o no. “Las rentas altas suelen acudir a las finanzas especulativas como destino de sus ahorros, que desembocan en la banca privada, pidiéndoles que esos ahorros se revaloricen a cualquier precio, siendo destinados a paraísos fiscales y otras acciones especulativas de gran envergadura”, asegura.

Además, el experto cree que el del ciudadano de a pie que conocemos todos también participa de este sistema, probablemente sin ser muy conocedor de ello, cuando suscribe un fondo de inversión o de pensiones, e incluso cuando tiene depositado el dinero en su banco. Y es que ese dinero no se mantiene en el banco, sino que esta entidad financiera lo gestiona y lo mueve continuamente en diferentes mercados para revalorizarse. Sin embargo, son cantidades poco importantes si lo comparamos con lo que manejan las grandes empresas, admite.
En el caso de la burbuja inmobiliaria, también ha habido personas que compraban viviendas con el objetivo de venderlas posteriormente, y en un corto plazo de tiempo, a un precio mayor del que la adquirieron para ganar dinero. Sin embargo, Garzón piensa que eso ha podido hacerse gracias a que los bancos han prestado el dinero suficiente para ello.

Los efectos que causa este tipo de economía en la sociedad son diversos. “Por una parte, deteriora el crecimiento económico, puesto que se hace más débil, al igual que la producción, porque no se destinan los recursos suficientes a la economía real. Y aunque no sea una consecuencia directa, cuando estas finanzas especulativas provocan la crisis, las respuestas de los gobiernos se centran, paradójicamente, en salvar estas finanzas y hacer caer los costes sobre los ciudadanos”, puntualiza.

Las alternativas a este tipo de economía son diversas. Por ello, Alberto Garzón cree que se debe determinar cómo se debe mover el dinero en el mercado financiero; establecer qué tipo de prácticas no son favorables para la sociedad; cómo limitar el poder de los bancos, no sólo de las actividades financieras; crear instrumentos que favorezcan al Estado, como la banca pública que, a su entender, favorecería la capacidad del Estado de dirigir su economía, lo que lo convertiría en menos dependiente de los bancos. Fundamentalmente, se trata de reagrupar y apropiarse de herramientas que desde los años 70 se han ido relegando y dando al sector privado.

Por último, Alberto piensa que el papel que desempeña el Gobierno español en la crisis es a favor de las grandes finanzas y patrimonios, haciendo la reforma fiscal, subiendo el IVA e IRPF e incluso poniendo el impuesto sobre patrimonio, que anteriormente se había retirado. “Se trata de una elección política y de clase que penaliza al conjunto de la población sin discriminar por rentas. De igual manera, los gastos han sido parecidos, concentrándose los recortes en el sueldo de los funcionarios. En poco tiempo, tendremos el sistema de pensiones en el punto de mira, al igual que la sanidad pública”, concluyó.

 

 

 

 

volver

Ampliar Foto

Alberto Garzón, doctor en Economía Internacional y Desarrollo de la Universidad Complutense de Madrid