“La falsificación de documento público supone el 90 por ciento de los delitos de falsedad documental”

Antonio Laguillo, coordinador del curso de la UPO “Perito calígrafo en grafística y documentoscopia”, asegura que la figura del perito calígrafo es un elemento de gran importancia en el panorama jurídico actual

Los delitos relacionados con falsificaciones documentales han crecido exponencialmente en nuestro entorno, básicamente a raíz de los avances en las instrumentalización de los documentos, y el acceso a avanzados sistemas de procesamiento de textos. Diariamente los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los abogados, los funcionarios judiciales, el personal de control de acceso… se enfrentan a multitud de documentos cuya veracidad tiene importantes consecuencias.

 

“La falsificación de documento público supone el 90 por ciento de los delitos de falsedad documental, pero debemos tener en cuenta que no todas las falsificaciones llegan a ser denunciadas. Es la relevancia y trascendencia de las mismas las que determinarán si se procede o no a interponer la denuncia”. Así lo asegura Antonio Laguillo Cadenas, coordinador del diploma de extensión universitaria “Perito calígrafo en grafística y documentoscopia, I edición”, que comenzará en la Universidad Pablo de Olavide el próximo 27 de abril y que gestiona el Área de Formación Permanente de la Fundación UPO.

 

En este curso se abordan los conocimientos de dos campos diferentes entre sí, aunque complementarios y necesarios para obtener los conocimientos requeridos para lograr ser perito en la materia. La documentoscopia y la pericia caligráfica son ciencias experimentales basadas en la tecnología y los conocimientos científicos, que se encaminan a determinar, por un lado la autenticidad o falsedad de los documentos y, por el otro, la autenticidad o falsedad de firmas, escritos y pintadas manuscritas en cualquier tipo de soporte.

 

En este sentido, la figura del perito calígrafo es un elemento de gran importancia en el panorama jurídico actual. “Y dado que la labor del abogado es defender a su representado mediante la investigación de objetos que prueben su inocencia, la pericia calígráfica estudia las características que tienen valor criminalístico en la escritura, además de identificar, o descartar, la autoría de los grafismos. De esta manera, la documentoscopia se enfoca en analizar documentos para dictaminar si son auténticos, si se han modificado de alguna manera y qué modificaciones han sufrido”, según Laguillo.

Así, este programa formativo pretende dar respuesta a la necesidad de profesionalización en el sector pericial de una técnica altamente demandada tanto en los tribunales de justicia, como por entidades y particulares, dada su validez como medio de prueba procesal para combatir el fraude documental. La falsificación de documentos y la lucha contra este tipo de actividad ilícita es una realidad cotidiana que promueve la creciente necesidad de estos profesionales -peritos calígrafos y expertos en documentoscopia- en el ámbito judicial.

Con la puesta en marcha de este título propio, “se ha pretendido establecer una formación de calidad que aúne los conocimientos teóricos con los prácticos y los jurídicos con los técnicos. Todo ello, siguiendo una metodología semipresencial para facilitar el estudio a los alumnos que dispongan de tiempo limitado. Con respecto al profesorado, proviene de la pericia particular y la pública, así como docentes de la Universidad Pablo de Olavide en áreas jurídicas”, sostiene el coordinador de este curso, que cuenta con el apoyo y colaboración de la Asociación de Directores, Técnicos, Jefes de Seguridad y Detectives Privados de Andalucía (Aprosip), así como de asociaciones sectoriales.

 

Para finalizar, Laguillo explica que “este curso se enmarca en el esfuerzo que realiza la Universidad Pablo de Olavide por ofrecer una formación especializada en el campo de la seguridad y la pericia. Cursos como el de ‘Director de seguridad’, con once ediciones; el de ‘Perito judicial en seguridad privada’, con cuatro ediciones; el de ‘Detective privado’, que ha iniciado su tercera edición o el ‘Curso de seguridad en infraestructuras críticas’, que comenzará en breve, completan la apuesta de esta universidad, en colaboración con el Instituto de Planificación y Gestión, por la profesionalización y acercamiento de la universidad a la sociedad”.

 

La arteterapia, una disciplina en auge hacia el bienestar social y comunitario

La arteterapia es una disciplina que tiene como principal objetivo proporcionar canales de expresión y bienestar personal y comunitario a través de los procesos de creación y mediante distintos lenguajes artísticos, tales como el dibujo, la pintura, el modelado, la danza, el movimiento, la narrativa, la música, la fotografía, el vídeo…. “Contribuye a aportar conciencia sobre nosotros mismos y nuestro entorno, representa un trabajo con la persona a través de diversas herramientas artísticas, que es, al fin y al cabo, un acompañamiento en la comprensión del mundo y un reconocimiento del lugar que ocupamos en él”.

De esta manera lo explica María Antonia Hidalgo, directora ejecutiva del máster “Arteterapia y aplicaciones del arte para el diálogo y la integración social, V edición”, que comienza el 16 de febrero en la Universidad Pablo de Olavide.
“La diferencia con otras formaciones similares es, precisamente, nuestro enfoque integrativo y comunitario. Partimos de un abordaje bio-psico-social y no bio-médico del concepto de salud. Por tanto, partimos del concepto de recuperación, no de enfermedad. Esta óptica lo cambia absolutamente todo. Este programa también dialoga con la visión feminista y los derechos de la dignidad humana dentro de la teoría crítica, lo que ha venido a reforzar su carácter psicosocial y transdisciplinar”, según la directora.

Este máster propio, que concluirá en diciembre de 2019, está gestionado por el Área de Formación Permanente de la Fundación Universidad Pablo de Olavide. Dicho programa ofrece una capacitación integral en arteterapia, potenciando el componente humano, la escucha, la compasión y el respeto. La formación, con enfoque integrativo y psicosocial, cuenta con un amplio grupo de expertos que asumen el arte como herramienta de transformación de las personas y las comunidades, desde arteterapeutas, psicólogos, psiquiatras, historiadores del arte, sociólogos, filósofos, antropólogos y artistas que tratan la construcción del tejido social en sus obras, asegura Hidalgo.

“El máster, desde su primera edición, se caracteriza por ser inclusivo en los lenguajes artísticos. Hay una predisposición absolutamente abierta para los planteamientos expresivos: el movimiento, la poesía, las artes plásticas y visuales, la música, la narrativa, el vídeo y la fotografía, entre otros”, apunta la arteterapeuta. De esta manera, la práctica de la arteterapia puede aportar múltiples beneficios a las personas que la llevan a cabo, puesto que proporciona un espacio lento, de escucha consciente, y con grandes silencios “en una sociedad de la aceleración y aturdimiento continuo”.

La función primera de la arteterapia es llevar a la persona a un estado de escucha, creatividad y disponibilidad para sí misma en un espacio de tiempo. “Esta vida frenética, nos impide tomar distancia de las cosas, pensar, saber dónde se ubican nuestros deseos y lo que ha quedado de ellos. Necesitamos espacios para la sensibilidad, para conectar con lo sutil, con nuestras propias vulnerabilidades, darles un lugar en nosotros, reconocer nuestro propio cuerpo en todas sus vertientes, física y emocionalmente, dar paso a la mente para construirnos y no destruirnos, crear y disfrutar de la experiencia estética, presente en todos los órdenes de la vida. Estos aspectos son vivenciados y facilitados en arteterapia, dando paso a la expresión integral de la persona por caminos alternativos a la palabra, como la expresión artística y el movimiento”, manifiesta María Antonia.

Asimismo, asegura que el dispositivo que ofrece la arteterapia sirve para ser capaces de relacionarnos con el dolor, con lo incómodo, con el cuerpo, con el silencio, la rabia, la incapacidad, la salud, la enfermedad y la muerte, entre otras categorías. “Este darse cuenta pasa también por apreciar cómo nos relacionamos con los demás y cuáles son nuestros mecanismos de defensa más recurrentes. Primero lo ves un en plano simbólico y luego amplias la mirada para poder ser aplicado a tu vida cotidiana”.

Con respecto a la relación entre la arteterapia con el diálogo y la integración social, la profesora explica “que un grupo de personas se encuentre para estar y crear a través de sus propias potencialidades es algo que, ineludiblemente, conlleva al diálogo y al sentido de la pertenencia, a la integración del grupo. Hay un factor de atención hacia uno mismo, hacia esa parte en ti donde se intersecciona tu mundo, la familia, la comunidad, tu país, el origen, tu cultura… La integración social se sustenta en la escucha y el reconocimiento de las diferencias que hay dentro de cada uno de nosotros como grupo, la conciliación de lo individual y lo colectivo que aquí acontece a través de nuestros símbolos, a los que atender en un espacio más lento, más terapéutico y menos violento”.

Este programa formativo permitirá formar de una manera integral, teórica y práctica, a terapeutas artísticos en el ámbito social, educativo y sanitario para el ejercicio profesional. Asimismo, les ayudará a desarrollar capacidades para establecer relaciones entre la arteterapia y otras áreas de conocimiento, creando un espacio de reflexión e intercambio de iniciativas entre los distintos agentes sociales y educativos que participen en el programa.

Con respecto a las prácticas que podrán realizar los alumnos, la directora ha asegurado que las del primer curso están más enfocadas a talleres de creatividad y autoestima, cuyo principal objetivo es el desarrollo de las capacidades comunicativas del grupo, poniendo en valor el potencial creativo de cada persona a través de distintos lenguajes artísticos, como el dibujo, la pintura, la música, el collage, la expresión corporal…. Las prácticas del segundo curso tienen un encuadre más definido, con grupos de personas reducidos, y una mirada y posicionamiento terapéuticos.

“En estos ocho años de recorrido, se han firmado más de 180 convenios de prácticas. El objetivo de las mismas es que el alumnado vaya tomando contacto con el ejercicio de la profesión y con diferentes colectivos en los tres ámbitos de intervención de la arteterapia, educativo, social y clínico, aplicando los diferentes conocimientos y dinámicas”, concluye María Antonia Hidalgo.

Para más información del MÁSTER EN ARTETERAPIA Y APLICACIONES DEL ARTE PARA EL DIÁLOGO Y LA INTEGRACIÓN SOCIAL, V EDICIÓN

“El cerebro es un gran conocido, el problema está en que no conocemos lo principal”

Pablo Duque San Juan, director ejecutivo del Máster en Neuropsicología Clínica (Itinerarios pediátrico o adulto) de la Universidad Pablo de Olavide, asegura que la informática y la ingeniería está dando nuevas opciones a la neurorrehabilitación

 

 

La Neuropsicología es una disciplina eminentemente clínica. Trata fundamentalmente de las alteraciones de las funciones cognitivas, ya sea en el desarrollo o bien tras un daño cerebral adquirido. “Por ello, es fundamental la especialización a la hora de buscar un tratamiento para los trastornos neurológicos originados, tanto en niños como adultos”. Así lo asegura Pablo Duque San Juan, director ejecutivo de la II edición del Máster en Neuropsicología Clínica (Itinerarios pediátrico o adulto) de la Universidad Pablo de Olavide. Para este profesor, “el cerebro es un gran conocido, el problema está en que no conocemos lo principal: cómo un conjunto de células son capaces de guardar datos, razonar, atender…”.

 

La Neuropsicología y su importancia en los últimos tiempos se basa en el tratamiento de las alteraciones que cursan con cualquier trastorno cognitivo, desde déficit cognitivo en menores hasta pacientes con daños cerebrales más graves, además de cuadros neurodegenerativos como la demencia tipo Alzheimer o la enfermedad de Rett, a través de métodos transdisciplinares.

El ámbito tecnológico, tanto la informática como la ingeniería, está dando nuevas opciones a la neurorrehabilitación. “Los softwares diseñados para este tipo de tratamientos y la robótica, han propiciado un embodied cognition, es decir, pensar a través del cuerpo. La investigación en este ámbito de la Psicología avanza llegándose a propiciar nuevos tratamientos tanto en itinerarios pediátricos como adultos, que buscan desarrollar especialidades encaminadas a la neurorrehabilitación”, afirma Pablo Duque. En este sentido, ha explicado que las nuevas tecnologías también favorecen la formación en rehabilitación neurológica, como es el caso de la plataforma NeuronUP, inaugurada recientemente en la UPO, cuyo objetivo es ofrecer una vía de neurorrehabilitación cognitiva complementaria en la labor de los profesionales de este ámbito.

 

Con respecto a las nuevas terapias rehabilitadoras, el profesor ha apuntado que la transdisciplinariedad es el eje vertebrador de las mismas. De esta manera, el Máster en Neuropsicología Clínica de la Universidad Pablo de Olavide busca abordar una transdisciplinariedad en el enfoque formativo para atender al paciente neurológico, cuya rehabilitación va a depender, en todos los casos, de la edad, el sexo, el tiempo de evolución, la etiología del cuadro clínico o la localización de la lesión, entre otros aspectos. “Tenemos un gran campo en general y con las aportaciones de la tecnología hemos dado grandes pasos. El futuro es interesante para los pacientes neurológicos. Sea como fuese, la neurorrehabilitación es un hecho claro que tiene que ser llevada a cabo por un equipo claramente especializado que incluya médicos y otros profesionales sanitarios”, como explica el director del máster.

 

Lograr dicha especialización en el alumnado es el objetivo específico de la II edición del máster en Neuropsicología. Se trata de un título propio, gestionado por la Fundación de la Universidad Pablo de Olavide y que formará hasta mayo de 2019 a un total de 29 alumnos de especialidades como la Psicología, la Medicina, la Biología, la Fisioterapia, la Logopedia o la terapia ocupacional.

 

 

Los alumnos de este programa formativo podrán realizar también prácticas en centros concertados que tienen reconocida la docencia clínica en el ámbito de la Neuropsicología y a través de las cuales podrán aprender a través de la interacción con pacientes, de la mano de profesionales. Al finalizar el máster, según su director, los alumnos “tendrán capacidad para realizar una anamnesis a un paciente, hacer valoraciones cognitivas, tener conocimiento de la semiología, diagnóstico y planteamientos terapéuticos. Asimismo, podrán conocer los cuadros neurológicos esenciales y los síndromes neurocognitivos principales”.

 

Además de las prácticas, a lo largo del año, en el transcurso del máster se desarrollarán más de 30 asignaturas divididas en tres módulos tales como: Qué es la neuropsicología, Neurología para psicólogos, Pruebas neuroimágenes, Lenguaje hablado, Atención, Percepción, Working memory o Cognición social. Además de estas asignaturas, ambos itinerarios, pediátrico o adulto, incorporan en su plan de estudios 10 seminarios presenciales teórico-prácticos, impartidos por profesionales de amplia trayectoria, que expondrán la experiencia clínica del profesorado y la intensividad.

“Los países occidentales tienen una gran responsabilidad en las violaciones de los derechos humanos en el mundo”

“Las violaciones de los Derechos Humanos son una triste realidad en todas partes del mundo. En unos lugares son más evidentes, visibles y crueles, en otros menos intensas, pero existen, y en otros, lo que probablemente incluya el mundo occidental, son violaciones más sutiles y en consecuencia menos perceptibles por la opinión pública”. Así lo ha declarado Francisco Infante Ruiz, profesor del Área de Derecho Civil de la UPO y director académico de la VII edición del Máster en Cuestiones Contemporáneas en Derechos Humanos de la UPO, título propio de la Universidad Pablo de Olavide.

Dicho máster, gestionado por la Fundación UPO y que posee una carga lectiva de 60 créditos ECTS, comenzará el 22 de enero de 2018. El programa persigue los siguientes objetivos: impulsar el compromiso ético, la deconstrucción de las verdades dadas, fomentar el pensamiento crítico y facilitar instrumentos emancipadores. En resumen, generar en el alumno un pensamiento reflexivo, crítico, solidario y comprometido.

A la hora de mencionar casos de violaciones de derechos humanos, Francisco Infante ha citado la crisis de los exiliados que huyen de la guerra de Siria, “no sólo en el país de origen, del que centenares de miles de personas han tenido que huir por los horrores de la guerra y los crímenes cometidos por todos los implicados, sino también durante el largo periplo para alcanzar algún país europeo quedando en las manos de criminales inmundos y crueles que trafican con seres humanos.

Pero las violaciones de derechos básicos y los tratos degradantes no acaban ahí: “¿Hace falta recordar los refugiados olvidados en Grecia, el trato que han recibido en Eslovenia, las deportaciones realizadas por Austria desde el momento que decidió sellar sus fronteras con el beneplácito de las autoridades comunitarias…? ¿Y qué decir de la falta de derechos humanos básicos en China? El mundo occidental mira para otro lado, pero en China nos encontramos ahora ante una de las represiones más graves de los últimos años contra personas por el sólo hecho de expresar sus ideas y opiniones”.

Sobre la responsabilidad que los países occidentales tienen en este tipo de hechos, el profesor ha asegurado que no es escasa, sino que es mayor de lo que nos imaginamos inicialmente. Las razones principales –que no únicas- son históricas, políticas, sobre todo al nivel de las geoestrategias mundiales, y económicas: “Históricas, por la posición de los países occidentales en el panorama internacional tras la Conferencia de Berlín del siglo XIX, mientras que las políticas nos llevan a la geoestrategia mundial que se abre en el mundo tras la caída del muro de Berlín, con el dominio apabullante de EE.UU y el auge de China como potencia dominante y la resistencia de la actual Rusia de Putin a perder su hegemonía en el mundo o el terrorismo yihadista, entre otros centros de poder”, según el director del máster. Con respecto a las causas económicas, señala en los hechos de que cada una de las potencias mundiales intenta preservar sus intereses y aumentar sus beneficios económicos.

En esta línea, ha explicado que los Derechos Humanos son, antes que nada, procesos históricos de lucha por la dignidad humana. “Pensemos, por ejemplo, en el cambio climático o en la lucha contra la pobreza, puesto que más de 1.300 millones de personas se encuentran en estado de pobreza extrema en el mundo, sin olvidarnos de que hay muchas otras más que se encuentran en los umbrales de pobreza por el hecho de estar por debajo de los niveles mínimos de satisfacción de las necesidades materiales básicas. Desde esta perspectiva, indudablemente, ambos problemas son también Derechos Humanos”, ha apuntado Francisco Infante.

Nuestro país no es ajeno a esta problemática, aunque el director del máster ha reconocido que no existen vulneraciones sistemáticas, pues es un Estado democrático de Derecho que establece un sistema adecuado de defensa de los derechos fundamentales y las libertades públicas. Pero si se aplica la visión de los Derechos Humanos como procesos históricos de la lucha por la dignidad, “la cosa cambia”.

Para ejemplificar esta problemática, Infante ha señalado el problema de la pobreza, puesto que 13 millones de españoles están en riesgo de pobreza o exclusión social. Con respecto al trabajo, “la tasa de desempleo actualmente está en torno al 17 por ciento, en los momentos más graves de la crisis ha llegado a más de un 26 por ciento. Además, centenares de miles de españoles han debido emigrar y la mayoría de los jóvenes está sin empleo o bajo empleo precario. Por otro lado, se encuentran las ejecuciones hipotecarias masivas como consecuencia de la crisis económica. ¿No pueden considerarse violaciones de Derechos Humanos los casos de desahucios de deudores vulnerables y familias en riesgo de exclusión social? Además de la violencia machista, que no es sólo una lacra social, sino también un problema de Derechos Humanos violados. En todos estos casos, por mucho que nos cueste reconocerlo, hay violaciones de Derechos Humanos, menos visibles, como decía antes, y con dimensiones diversas a las habituales, pero las hay”.

Para tratar de hacer frente a estas vulneraciones de derechos, el profesor ha manifestado que cada persona individualmente tiene una responsabilidad en este sentido. Y lo ejemplifica de la siguiente forma: “Quien es comunicador o periodista, debe narrar los ataques contra los Derechos Humanos y la dignidad, quien es jurista debe luchar por las reglas que permitan la efectividad de los derechos humanos…” Y para concluir, Francisco Infante ha asegurado que colectivamente, nuestro compromiso como ciudadanos debe ser fuerte y exigir a la política que desarrolle en serio programas de defensa y lucha por los Derechos humanos.

Para ampliar la información del máster: MÁSTER CUESTIONES CONTEMPORÁNEAS EN DERECHOS HUMANOS, VII EDICIÓN

 

Internet, una herramienta fuera de control para los jóvenes

Juan Agustín Morón, director del máster propio en Prevención de Riesgos Psicosociales en Adolescentes y Jóvenes de la UPO, asegura que más del 50 por ciento de los jóvenes se pasa más de cinco horas diarias enganchados a Internet

Teléfono móvil, Internet, redes sociales, alcohol, drogas… tarde o temprano los jóvenes se exponen a unos riesgos para los que socialmente no están preparados. Las nuevas tecnologías han traído situaciones a la cotidianeidad que a veces escapan al control de los padres y madres. Estos riesgos a los que se enfrentan los jóvenes actualmente representan una nueva realidad, una realidad venida a más en la última década, en la que se han desarrollado numerosas herramientas con las que los jóvenes conviven y que “no son controladas por los mayores, a veces por incapacidad para formar parte de ellas o por desconocimiento” tal y como afirma Juan Agustín Morón, director del Máster en Prevención de Riesgos Psicosociales en Adolescentes y Jóvenes de la Universidad Pablo de Olavide, que gestiona la Fundación UPO.

 

Además, “junto a estos riesgos están los tradicionales, como son el consumo de drogas y alcohol, las prácticas sexuales de riesgo; acoso, violencia y agresividad; conductas suicidas y autoagresivas, y preocupación por el cuerpo y su modificación”, afirma Morón. Todos estos riegos a los que se enfrentan los adolescentes y jóvenes en general les pueden crear una serie de psicopatologías, tales como la depresión, la ansiedad, los trastornos de conductas y delincuencia, así como los trastornos del comportamiento alimentario.

 

Uno de los principales riesgos a nivel grupal que sufren los adolescentes es el acoso escolar, que alcanza al 9,9 por ciento de los alumnos, siendo de ellos un 1,2 por ciento los que lo sufren frecuentemente y un 8,1 por ciento de modo ocasional. Las cifras, además, varían según las diferentes etapas académicas, según asegura el director del máster, quien sostiene que “un 30 por ciento del alumnado de Primaria en Andalucía es víctima de bullying”, mientras que en Secundaria el 6 por ciento son agresores, el 17 por ciento agresores victimizados y un 56 por ciento ocupa el rol de espectador.

 

Además de esta problemática generalizada, los adolescentes y jóvenes también se enfrentan a otros riesgos a medida que su inclusión social aumenta, como es el caso del consumo de sustancias como el tabaco, el alcohol y las drogas. Según explica Juan Agustín Morón, “el inicio al consumo sucede en ámbitos de ocio y de diversión. Normalmente entre amigos y compañeros y sólo el consumo individual se produce cuando existe una adicción a alguna de las sustancias más comunes”. Asimismo, señala que existen nuevos riesgos como “la generalización de fumar en cachimba, que algunos autores lo consideran una entrada precoz al consumo de drogas como tabaco, hachís o marihuana; las apuestas deportivas en locales, APPs, Internet o los juegos de azar on line; las nuevas drogas de diseño, la ‘pérdida de respeto’ a las enfermedades de transmisión sexual, como puede ser el SIDA, los videojuegos, el uso ‘adictivo’ del móvil, etc…”.

 

Sin embargo, “uno de los riesgos más importantes en estos momentos es el uso de las nuevas tecnologías por su falta de control por parte de padres, madres y educadores, su fácil acceso y manejo” afirma Morón. Dentro de las nuevas tecnologías destacan el acceso a teléfono móvil a temprana edad y el uso de redes sociales como los principales riesgos, siendo “la edad media del primer acceso a Internet de los menores en torno a los 10 y 11 años, edad a la que alrededor de dos tercios posee un terminal móvil propio”.

 

 

 

El acceso a Internet de los menores aumenta con la edad, pues a los 15 o 16 años el 89 por ciento de los jóvenes posee un teléfono propio. De esta manera, el acceso a Internet por su parte se canaliza a través de herramientas como el teléfono móvil y las redes sociales. Tanto es así, que “más de un 50 por ciento de los jóvenes se pasa más de cinco horas diarias enganchados a Internet, por lo que se ha convertido en una herramienta fuera de control”, una situación límite que cada vez provoca más riesgos en el desarrollo de los jóvenes y adolescentes. Para contrarrestar la problemática que se pueda derivar de dicha situación, el profesor considera que “lo más importante es educar a los menores en su uso para evitar situaciones de desconocimiento y de fortalecimiento del autocontrol”.

 

En este sentido, el máster en Prevención de Riesgos Psicosociales en Adolescentes y Jóvenes de la UPO busca “crear nuevas competencias que ayuden a reducir o paliar los riesgos psicosociales que existen en nuestra sociedad”, tal y como explica su director. Además, aclara que “los riesgos están muy presentes en la sociedad actual, y por ende, en los jóvenes y adolescentes, pero eso no significa que juventud y adolescencia se deba identificar con problemas”.

 

Este programa formativo, cuyo principal objetivo es formar a profesionales que estén preparados ante estos retos, se desarrolla en la Universidad Pablo de Olavide hasta el próximo mes de diciembre de 2018. Durante la celebración del máster, que incluye prácticas externas para los alumnos, se desarrollarán 14 asignaturas a lo largo de tres módulos, como por ejemplo: adolescentes y jóvenes, la prevención socioeducativa, el consumo de drogas en adolescentes y jóvenes, la adicción a las nuevas tecnologías o la violencia escolar y juvenil.

 

Más información: Máster en Prevención de Riesgos Psicosociales en Adolescentes y Jóvenes

 

“El yihadismo sitúa a Ceuta y Melilla en el mismo grado de victimización que enclaves como Jerusalén o Grozni”

El profesor de la Universidad Pablo de Olavide, Manuel Ricardo Torres Soriano, ha asegurado que aunque España comparta con otros países occidentales los mismos argumentos de culpabilización por parte de los grupos terroristas yihadistas, como ser aliado activo de los Estados Unidos, formar parte de la coalición militar internacional que ‘ocupa’ tierras musulmanas y desempeñar una actividad contraterrorista intensa, “posee unas características singulares que agravan la amenaza, puesto que el yihadismo percibe a España como ocupante ilegítima de Al Andalus”.

El experto en terrorismo yihadista ha añadido además que a esta peculiaridad histórica, se añaden las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla: “Su ubicación geográfica en el norte de Marruecos, junto con la abundante población musulmana de ambas ciudades, ha servido como base para que el yihadismo sitúe Ceuta y Melilla en el mismo plazo de victimización que otros enclaves emblemáticos, como Jerusalén o Grozni”.

Torres Soriano ha realizado estas declaraciones con motivo de la organización del curso on line de la Universidad Pablo de Olavide “Análisis del Terrorismo Yihadista, Insurgencia y Movimientos Radicales, VIII Ed”, que dirige. El principal objetivo de este programa formativo es formar a especialistas para que puedan desempeñar con eficacia labores profesionales relacionadas con el análisis y la gestión pública de los problemas relacionados con el terrorismo y la violencia política.

El mito de Al-Andalus como tierra arrebatada al Islam sigue muy presente en el imaginario del terrorismo yihadista, entendido como una referencia simbólica que se utiliza para señalar no sólo un periodo de esplendor que debe ser recuperado, sino también para afirmar que la yihad no finalizará hasta que el Califato se extienda por todas las tierras musulmanas, incluyendo la “perdida Al-Andalus”, la cual supone el punto de cierre en Occidente de este proyecto político-religioso. “A pesar de que esta invocación tiene un importante componente retórico, no debe despreciarse su impacto sobre la amenaza que sufre España”, según este experto.

En su opinión, España está en el punto de mira de la propaganda yihadista, lo que es un indicativo claro del grado real de la amenaza que afronta nuestro país. De esta manera, el profesor ha explicado que “uno de los indicadores más relevantes del nivel de amenaza terrorista sobre un país es la actividad propagandística de las organizaciones terroristas. Así, los grupos no sólo reiteran sus demandas y tratan de legitimar su existencia y acciones, sino que también facilitan una gran cantidad de información sobre prioridades y objetivos. En 2016 se alcanzó el mayor número de menciones a España en la propaganda de estas organizaciones”.

En este sentido, y según el último informe de Europol para el año 2016, España fue el tercer país de la Unión Europea donde más detenciones de terroristas se produjeron, sólo superado por Francia y Reino Unido, cifras que evidencian “el grado de actividad terrorista en nuestro país, pero también la eficacia de nuestras agencias de seguridad”, concluye el director del curso.

Para ampliar la información sobre este curso: ANÁLISIS DEL TERRORISMO YIHADISTA, INSURGENCIA Y MOVIMIENTOS RADICALES, VIII ED

La Universidad Pablo de Olavide inaugura el Programa de formación para jóvenes con discapacidad intelectual

Es un título propio de la UPO que cuenta con el apoyo de la Fundación ONCE y el Fondo Social Europeo y que formará a jóvenes con discapacidad hasta el próximo mes de junio

 

La Universidad Pablo de Olavide ha inaugurado esta mañana el curso “Formación para el empleo y la vida autónoma de personas con discapacidad intelectual”, un programa seleccionado por la Fundación ONCE en el que quince jóvenes con discapacidad intelectual se formarán hasta el próximo mes de junio para conseguir las habilidades necesarias para aumentar sus posibilidades de inserción laboral, accediendo a empleos en la modalidad del empleo con apoyo.

 

El acto ha sido presidido por el rector de la UPO, Vicente Guzmán, junto al director general de Personas con Discapacidad de la Junta de Andalucía, Gonzalo Rivas y la decana de la Facultad de Ciencias Sociales y directora del título, Rosa María Díaz. Todos ellos han destacado la importancia de este programa que supone “un cambio paradigmático en las universidades porque facilita el acceso de las personas con discapacidad intelectual a una institución de enseñanza superior. Algo que parecía una utopía y que se ha convertido en una realidad”.

 

Asimismo, se ha subrayado que el principal objetivo es implicar a la universidad en la inclusión social de personas con discapacidad intelectual a través de la formación y la mejora de su empleabilidad. En este sentido, el rector ha expresado el compromiso de la Universidad Pablo de Olavide con este título como “una universidad de valores” y ha señalado que “todas las personas tienen un poder transformador” y que al trabajar con personas con discapacidad intelectual, “todos aprendemos y conseguimos que la sociedad sea más justa e inclusiva”.

 

También han asistido al acto el secretario general de Universidades, Investigación y Tecnología de la Junta de Andalucía, Manuel Torralbo Rodríguez; la vicerrectora de Cultura y Compromiso Social de la UPO, Elodia Hernández León; la presidenta del Consejo Territorial ONCE Andalucía, Ceuta y Melilla, Isabel Viruet acompañada por Carolina López, también de la Fundación ONCE; la directora del Centro de Valoración y Orientación de Personas con Discapacidad de Sevilla, Mª Ángeles Jaramillo; la presidenta de la Asociación Paz y Bien, Josefa Romero; el presidente de Asedown Sevilla, Florentino González, la directora de Aprose Sevilla, Amparo Ríos; representantes del Instituto de Lectura Fácil, Jorge Pérez y la gerente de ANIDI, Mercedes García.

 

Tras la inauguración, se ha realizado un recorrido con los alumnos por las instalaciones de la universidad para facilitarles su incorporación a la comunidad universitaria y se les ha entregado a cada uno una tablet en la que se irán incorporando los contenidos del programa a lo largo del curso.

 

Este programa es un título propio, gestionado por la Fundación Universidad Pablo de Olavide y que cuenta con el apoyo del Fondo Social Europeo, a través del programa Operativo de Empleo Juvenil. Además, está financiado por la Fundación ONCE y han colaborado en la selección y promoción fundamentalmente la Asociación Paz y Bien y Asedown.

Se desarrolla en siete módulos que abarcan la formación en comunicación, habilidades sociales, emocionales y entrenamiento cognitivo; formación específica/vocacional; formación en habilidades laborales; apoyos para la autonomía; prácticas en empresa; acompañamiento académico de apoyo en la vida del campus y relaciones familiares, y una semana de inmersión comunitaria para la vida autónoma en la que el alumnado se alojará en la residencia Flora Tristán.

 

El curso también se desarrollará en otras universidades españolas seleccionadas por la Fundación ONCE en el marco de esta convocatoria de ayudas como la Universidad de A Coruña, Universidad de Alicante, Universidad de Alcalá de Henares, Universidad Pública de Navarra, Universidad Miguel Hernández, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Murcia, Universidad de Burgos, Universidad de Castilla-La Mancha, Universidad de Jaén, Universidad de Málaga, Universidad de Almería, Universidad de Extremadura y Universidad de Granada.

La UPO formará a especialistas en asesoramiento financiero y patrimonial

La Universidad Pablo de Olavide pondrá en marcha a partir del próximo 27 de enero el diploma en ‘Asesoramiento financiero y patrimonial, I edición’, que permitirá formar a especialistas en la materia. “La sofisticación y complejidad de los productos financieros, unidos a un perfil de cliente con una cada vez mayor cultura financiera y exigencias en sus objetivos, generan una demanda de profesionales altamente cualificados para poder desarrollar el servicio de asesoramiento financiero y patrimonial”, asegura Enrique Jiménez, director del Máster en Finanzas y Banca de la UPO y director académico del título.

En este sentido, Jiménez sostiene que el diploma de especialización contribuirá a capacitar a los profesionales para que obtengan el nivel cualificación que exige el sector y, por otro lado, los dotará de las competencias necesarias para optar a la certificación de Asesor Financiero Europeo (European Financial Advisor, EFA) que convoca la European Financial Planning Association (EFPA).

“El objetivo es doble. Por una parte, incrementar los conocimientos financieros de forma eminentemente práctica del alumnado, así como prepararles para la consecución del certificado EFA, que les permitirá trabajar como asesores financieros, tanto por cuenta propia como para una institución financiera”, según Gonzalo Algorri, director ejecutivo del título y presidente de Santander Private Banking Italia.

El momento es clave. Y es que a partir de enero de 2018 se necesitará una acreditación como esta para trabajar en el asesoramiento financiero a clientes. Por otra parte, “ninguna universidad pública de Andalucía Occidental ofrece actualmente un título equivalente que prepare la certificación”, puntualiza Algorri.

El diploma está indicado especialmente para titulados en las ramas de Economía y Empresa, si bien, no es exclusivo de estas especialidades, siendo aplicable a otros titulados universitarios de áreas de conocimiento como el Derecho, por ejemplo, que tengan como objetivo profesional el desempeño de la función de asesoramiento financiero y patrimonial. Más particularmente, el programa formativo se proyecta para asesores y gestores de banca y seguros cuyo objetivo sea mejorar las competencias para el desarrollo de la función de asesoramiento financiero y patrimonial y la obtención de la certificación de Asesor Financiero Europeo.

Entre los temas que se abordarán en este título, destacan la formación en aspectos macrofinancieros; los productos financieros a disposición de los inversores, desde los más sencillos hasta los más complejos; los principales conocimientos y herramientas para gestionar carteras, así como los comportamientos éticos y la regulación que determinan la profesión del asesor financiero.

El título se impartirá en modalidad semipresencial. Mediante la plataforma on line, los participantes dispondrán de la documentación para el estudio y sesiones mediante el formato web-conference y webinar, apoyados por tutorías de seguimiento programadas. Asimismo, dispondrán de agenda y cronograma de trabajo. “El curso termina con un simulacro de examen preparatorio de la prueba de certificación, así como unas tutorías on line finales para resolver las últimas dudas”, explica Enrique Jiménez.
De esta manera, “los alumnos deberían alcanzar todos los conocimientos necesarios para ser profesionales en el ámbito del asesoramiento financiero, siendo capaces de añadir valor en sus recomendaciones, y pudiendo desempeñar su actividad en toda la Unión Europea”, concluye Algorri.

Para más información: DIPLOMA EN ASESORAMIENTO FINANCIERO Y PATRIMONIAL

La Universidad Pablo de Olavide presenta la I edición del Máster en Derecho Sanitario

El rector de la UPO y el presidente de la Asociación Andaluza de Derecho Sanitario han firmado esta mañana un convenio de colaboración para la difusión y puesta en marcha de este título propio.

Es uno de los pocos títulos propios nacionales que ofrece una formación completa e integral en el campo del Derecho sanitario.

Esta mañana, la Universidad Pablo de Olavide y la Asociación Andaluza de Derecho Sanitario y de la Salud, han firmado un convenio de colaboración cuyo objetivo es la puesta en marcha de la primera edición del Máster en Derecho Sanitario. Este convenio ha sido ratificado por el rector de la UPO, Vicente C. Guzmán Fluja, y por el presidente de la Asociación, Eduardo Javier Martín Serrano.

Durante el acto, en el que también han estado presentes los directores del máster y miembros de la Asociación, los representantes de ambas instituciones han resaltado la importancia de crear sinergias de trabajo para conseguir buenos resultados, se han felicitado por esta iniciativa y se han comprometido a fomentar nuevos proyectos formativos y de investigación en esta materia.

Para el rector, con este título propio se alcanza uno de los principales fines de la Universidad que es dar respuesta a lo que la sociedad demanda. Además, ha señalado que con este máster la UPO “innova y ayuda a mejorar la formación de profesionales con una oferta de calidad sobre la práctica sanitaria y su regulación”.

Por su parte, el presidente de la Asociación ha expresado que es un honor colaborar con la Universidad Pablo de Olavide en el fomento y desarrollo del primer máster en Derecho Sanitario en Andalucía y ha afirmado que esta oferta formativa será un éxito porque “es evidente la necesidad actual de una especialización en este ámbito del Derecho, una rama propia del ordenamiento español”.

Para el director académico de este máster, Francisco Oliva Blázquez, profesor del área de Derecho Civil de la Universidad Pablo de Olavide, el objetivo de este título propio es proporcionar una formación de calidad y completa en torno a toda la legislación y jurisprudencia que rige en el ámbito de la práctica médica y sanitaria.

El título, que comenzará a impartirse en noviembre, va dirigido a los juristas que actualmente se dedican a este sector del Derecho, fundamentalmente abogados y jueces, así como a todos los que, de una forma u otra, trabajan y tienen contacto profesional con el ámbito sanitario, como los profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, etc.), gestores de hospitales, inspectores de sanidad, farmacéuticos, funcionarios de la administración pública sanitaria, asesores jurídicos, sector del seguro, etc.

Según el director académico, este máster es “uno de los pocos títulos universitarios que, a nivel nacional, otorga una formación completa e integral en el campo del Derecho sanitario, impartido por profesionales y académicos de reconocido prestigio en la materia”. Y señala que “frente a otros títulos que se centran en algunos aspectos concretos, este asume la realidad actual del Derecho sanitario en toda su complejidad”.

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