Principios del Encuentro

 

El Encuentro de Trabajo Social Verde ha sido diseñado como un proceso intencional, no solo como un evento académico o profesional. Esta coherencia se manifiesta en la elección de la sede, en las temáticas abordadas, en los formatos de trabajo, en la metodología y en los resultados esperados.

 

ESCUCHANDO


Desde su concepción, el Encuentro prioriza la escucha generativa frente a la lógica tradicional de acumulación de ponencias. Las conferencias no se plantean como espacios cerrados de transmisión, sino como semillas que abren preguntas y conversaciones. La estructura posterior en grupos pequeños, la reducción de desplazamientos y la elección de un entorno compacto como la sede de Olavide en Carmona favorecen la atención, la presencia y una escucha más profunda, creando condiciones reales para el aprendizaje y la innovación.

 

TRANSFORMANDO (EN CO-PRODUCCIÓN)


El Encuentro genera deliberadamente espacios transformativos: contextos “seguros suficientes” donde experimentar nuevos modelos mentales, prácticas y narrativas sobre el trabajo social verde. El trabajo en grupos tras cada disparador, el uso de metodologías creativas como el teatro de improvisación y el trabajo situado en la finca de Bioalverde facilitan procesos de cambio transformativo (a nivel de mirada y comprensión) y sientan las bases para cambios transformacionales más profundos en la práctica profesional.

 

HACIENDO EL BIEN (FRONEANDO)


La orientación ética hacia el bien común atraviesa todo el programa. Las temáticas elegidas —sostenibilidad, cuidados, inserción sociolaboral, pacto verde europeo— no responden a modas, sino a una clara intención de impacto social. La elección de proveedores, experiencias y entidades con valores alineados (economía social, sostenibilidad, cuidado del entorno) refuerza esta coherencia entre discurso y práctica.

 

SABIENDO, SABIDUREANDO


El Encuentro reconoce y pone en diálogo múltiples formas de conocimiento: académico, profesional, experiencial, territorial y cultural. La presencia de perfiles diversos, la visita a proyectos reales como Bioalverde y el propio entorno histórico de Carmona favorecen una conexión entre conocimiento y sabiduría, cuestionando prácticas excluyentes y jerarquías de saber tradicionales.

 

CUIDANDO


El cuidado no es solo una temática, sino una forma de organizar el evento. El ritmo del programa, la proximidad de los espacios, la convivencia continuada, los momentos culturales compartidos y la atención a las relaciones generan un clima de confianza y bienestar. Esto refuerza la vivencia de los cuidados sostenibles no solo como contenido, sino como experiencia encarnada.

 

ENRAIZANDO


Lejos de ser un Encuentro “deslocalizado”, el evento se enraíza en un territorio concreto. La sede de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona, el contacto con el entorno urbano e histórico y la visita a una finca ecológica con impacto social conectan las reflexiones con una realidad tangible, evitando un enfoque inspirador pero flotante.

 

TEJIENDO


El formato residencial, la continuidad de los grupos de trabajo y los espacios informales de encuentro facilitan la creación de una Red Viva que se activa antes, durante y después del Encuentro. El evento se concibe como un nodo dentro de un proceso más amplio, no como un punto final.

 

ATERRIZANDO


Todo el recorrido del Encuentro está orientado a generar resultados co-producidos: conclusiones compartidas, acuerdos, aprendizajes prácticos y una memoria final que sirva como herramienta de trabajo. Las mesas finales y la presentación de conclusiones aseguran que la experiencia se traduzca en compromisos concretos y líneas de acción.

 

COMPARTIENDO


Finalmente, el Encuentro apuesta de manera explícita por la colaboración transdisciplinar y la coproducción colectiva. Las dinámicas de grupo, la diversidad de perfiles y la lógica de construcción conjunta refuerzan una forma de hacer coherente con los valores del trabajo social verde y con la filosofía de la Cátedra Macrosad Trabajo Social Verde.