{"id":30874750,"date":"2022-08-31T07:13:32","date_gmt":"2022-08-31T05:13:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30874750"},"modified":"2022-08-31T11:18:46","modified_gmt":"2022-08-31T09:18:46","slug":"un-nuevo-estudio-evidencia-que-el-clima-del-pasado-determina-la-distribucion-actual-de-los-bosques-aridos-a-escala-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/ciencia\/2022\/08\/un-nuevo-estudio-evidencia-que-el-clima-del-pasado-determina-la-distribucion-actual-de-los-bosques-aridos-a-escala-mundial\/","title":{"rendered":"Un nuevo estudio evidencia que el clima del pasado determina la distribuci\u00f3n actual de los bosques \u00e1ridos a escala mundial"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30874752\" aria-describedby=\"caption-attachment-30874752\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-30874752 size-large\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invest-zonas-aridas-baquerizo-BioFun-750x563.jpg\" alt=\"Bosque Mediterr\u00e1neo\" width=\"750\" height=\"563\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invest-zonas-aridas-baquerizo-BioFun-750x563.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invest-zonas-aridas-baquerizo-BioFun-385x289.jpg 385w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invest-zonas-aridas-baquerizo-BioFun-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/invest-zonas-aridas-baquerizo-BioFun.jpg 1296w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-30874752\" class=\"wp-caption-text\">Bosque mediterr\u00e1neo. Pinar de Do\u00f1a, Utrera, Sevilla. \/ Manuel Delgado Baquerizo<\/figcaption><\/figure>\n<p>Un estudio, en el que colaboran Laboratorio de Ecolog\u00eda de Zonas \u00c1ridas y Cambio Global (DRYLAB) de la <strong>Universidad de Alicante<\/strong> (UA) y el Laboratorio de Biodiversidad y Funcionamiento Ecosistemico (BioFunLab) del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiolog\u00eda de Sevilla (IRNAS), del <strong>Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas<\/strong> (CSIC), cuantifica la extensi\u00f3n de los bosques en las zonas \u00e1ridas del planeta y aporta nuevas evidencias sobre el papel clave del clima del pasado y los acu\u00edferos en su distribuci\u00f3n actual y futura, seg\u00fan ha publicado la \u00a0prestigiosa revista <em>Nature Plants<\/em>,<\/p>\n<p><strong>Conocer la distribuci\u00f3n de los bosques y las variables ambientales que la determinan es clave para restaurar con \u00e9xito los ecosistemas degradados de las zonas \u00e1ridas y mitigar los impactos del cambio clim\u00e1tico y la desertificaci\u00f3n mediante la plantaci\u00f3n de \u00e1rboles<\/strong>. La disponibilidad de agua es el principal factor limitante para el desarrollo de los bosques en zonas \u00e1ridas, pero hasta ahora no se hab\u00eda estudiado el papel que juegan los acu\u00edferos y el clima de \u00e9pocas pasadas como impulsores de su distribuci\u00f3n a escala global.<\/p>\n<p>Este estudio, liderado por el investigador postdoctoral de la UA Emilio Guirado, aporta pruebas novedosas de que el clima de hace 6000 a\u00f1os (mediados del Holoceno) y el agua subterr\u00e1nea condiciona la distribuci\u00f3n de los bosques en las zonas \u00e1ridas del planeta. \u201cNuestros hallazgos ponen de manifiesto la importancia de un pasado m\u00e1s h\u00famedo y de unos acu\u00edferos bien conservados para explicar la distribuci\u00f3n actual de los bosques de las zonas \u00e1ridas\u201d, sostiene Guirado.<\/p>\n<p>La utilizaci\u00f3n conjunta de una base de datos fotogr\u00e1fica de 100.000 bosques, herramientas de inteligencia artificial y modelos estad\u00edsticos avanzados ha permitido a los investigadores estimar la extensi\u00f3n de los bosques de las zonas \u00e1ridas, cuantificada en este estudio en 1283 millones de hect\u00e1reas (200 millones de hect\u00e1reas m\u00e1s que las estimas existentes hasta la fecha), as\u00ed como su localizaci\u00f3n actual. \u201cLas estimaciones actualizadas y m\u00e1s precisas de la extensi\u00f3n y localizaci\u00f3n actual y futura de los bosques de las zonas \u00e1ridas que aqu\u00ed se ofrecen son importantes para mejorar su gesti\u00f3n y conservaci\u00f3n\u201d, indica Guirado. \u201cM\u00e1s de la mitad de la superficie forestal mundial de las zonas \u00e1ridas est\u00e1 fuertemente influenciada por las condiciones clim\u00e1ticas del pasado\u201d, recalca el investigador de la UA.<\/p>\n<p>Los investigadores tambi\u00e9n han acoplado la informaci\u00f3n sobre el clima del pasado y los acu\u00edferos a modelos clim\u00e1ticos futuros para poder predecir las zonas \u00e1ridas que podr\u00edan sufrir futuras p\u00e9rdidas y ganancias de bosques bajo escenarios socioecon\u00f3micos y clim\u00e1ticos realistas. \u201cNuestro estudio sugiere que no es posible entender la distribuci\u00f3n actual de los bosques de zonas \u00e1ridas a nivel mundial sin tener en cuenta los legados clim\u00e1ticos del pasado. Gran parte de los bosques actuales de zonas \u00e1ridas podr\u00edan haberse establecido en un clima m\u00e1s h\u00famedo y con acu\u00edferos con mayores niveles de agua. Esto implica, por ejemplo, que reforestar o aforestar zonas \u00e1ridas podr\u00eda ser mucho m\u00e1s complicado de lo que se pensaba\u201d indica <strong>Manuel Delgado Baquerizo, l\u00edder del BioFunLab del IRNAS-CSIC y de la Unidad Asociada de la Universidad Pablo de Olavide BioFun<\/strong>.<\/p>\n<h3><strong>Acciones de restauraci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Los resultados de este trabajo pueden orientar las acciones de restauraci\u00f3n evitando las zonas inadecuadas para el establecimiento de \u00e1rboles y seleccionando especies alternativas (por ejemplo, hierbas o arbustos) en \u00e1reas donde las futuras condiciones clim\u00e1ticas y\/o el agotamiento de los acu\u00edferos pueden no permitir el establecimiento de \u00e1rboles en un mundo cada vez m\u00e1s seco.\u00a0 \u201cNuestros hallazgos cuestionan la idea de que podemos utilizar las estimaciones de la distribuci\u00f3n de los bosques basadas \u00fanicamente en las condiciones clim\u00e1ticas actuales para guiar los esfuerzos de restauraci\u00f3n en las zonas \u00e1ridas, especialmente teniendo en cuenta el aumento de aridez previsto para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas en buena parte de las zonas \u00e1ridas del mundo\u201d, comenta el investigador de la UA Fernando T. Maestre, director del DRYLAB y coautor del estudio.<\/p>\n<p>As\u00ed como reforestaciones bien planificadas pueden ayudar significativamente a abordar con \u00e9xito la desertificaci\u00f3n de las zonas \u00e1ridas, si estas actuaciones se acometen masivamente sin atender a su efecto en el balance h\u00eddrico, m\u00e1s que resolver un problema puede crearse otro mayor\u201d afirma Jaime Mart\u00ednez-Valderrama, investigador postdoctoral del DRYLAB y tambi\u00e9n coautor del art\u00edculo publicado en <em>Nature Plants<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Referencia<br \/>\n<\/strong>Guirado, E., M. Delgado-Baquerizo, J. Mart\u00ednez-Valderrama, S. Tabik, D. Alcaraz-Segura &amp; F. T. Maestre. 2022. \u201cClimate legacies drive the current distribution and future restoration potential of dryland forests\u201d. <em>Nature Plants<\/em>, (2022)<\/p>\n<p><span class=\"identifier doi\"><span class=\"id-label\">DOI: <\/span><a class=\"id-link\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41477-022-01198-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-ga-category=\"full_text\" data-ga-action=\"DOI\">10.1038\/s41477-022-01198-8<\/a><\/span><\/p>\n<p>Fuente: CSIC en Andaluc\u00eda y Extremadura<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Delgado Baquerizo participa en un trabajo publicado en la revista Nature Plants que contribuye a entender mejor los impactos del cambio clim\u00e1tico y la desertificaci\u00f3n sobre los bosques de las zonas \u00e1ridas a escala mundial.<\/p>","protected":false},"author":6,"featured_media":30874752,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[593,958,45,194,7000,406,3401],"class_list":["post-30874750","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","tag-cambio-climatico","tag-clima","tag-csic","tag-ecologia","tag-manuel-delgado-baquerizo","tag-publicacion","tag-vegetacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30874750","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30874750"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30874750\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30874754,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30874750\/revisions\/30874754"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30874752"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30874750"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30874750"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30874750"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}