{"id":30344725,"date":"2019-02-04T16:28:23","date_gmt":"2019-02-04T16:28:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30344725"},"modified":"2019-02-05T21:40:02","modified_gmt":"2019-02-05T21:40:02","slug":"paola-bovolenta-una-mujer-motriz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/11-febrero\/2019\/02\/paola-bovolenta-una-mujer-motriz\/","title":{"rendered":"Paola Bovolenta, una \u2018mujer motriz\u2019"},"content":{"rendered":"<p><b>Juan Mart\u00ednez<br \/>\n<\/b><strong>&#8216;Con ciencia de mujer&#8217;<\/strong>: investigadores de la UPO nos hablan de sus cient\u00edficas de referencia<b><br \/>\n<\/b><\/p>\n<hr \/>\n<figure id=\"attachment_30345369\" aria-describedby=\"caption-attachment-30345369\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-30345369\" alt=\"Paola Bovolenta\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Paola_Bovolenta.jpg\" width=\"600\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Paola_Bovolenta.jpg 600w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Paola_Bovolenta-320x169.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-30345369\" class=\"wp-caption-text\">Paola Bovolenta<\/figcaption><\/figure>\n<p>Con motivo de la celebraci\u00f3n del 11 de febrero, \u2018D\u00eda Internacional de la Mujer y la Ni\u00f1a en la Ciencia\u2019, me invita la Comisi\u00f3n de Igualdad del CABD a que escriba unas l\u00edneas sobre una cient\u00edfica que haya influido en mi trayectoria investigadora. Mi primer impulso, supongo que es lo natural en estos casos, es tirar de mi galer\u00eda particular de super-hero\u00ednas y escribir sobre Marie Curie, Hilde Mangold, o Rita Levi-Montalcini, figuras a las que admiro y cuyo trabajo me toca el corazoncito por uno u otro motivo. Sin embargo, una breve conversaci\u00f3n con mi mujer, para decidir que \u2018cromo\u2019 escoger, me disuade de esta idea. \u2014\u00bfY por qu\u00e9 no escribes sobre alguien que de verdad conozcas? \u2014, me pregunta. Y, la verdad, es que tiene toda la raz\u00f3n. Ver\u00e1n, es bueno recordar que s\u00f3lo en nuestro pa\u00eds trabajan m\u00e1s de cien mil personas en investigaci\u00f3n, y que la ciencia ha sido siempre una labor colectiva. Aunque es cierto que el edificio del conocimiento no ser\u00eda lo que es hoy sin las aportaciones de algunas figuras ic\u00f3nicas de la ciencia, sus grandes ideas y descubrimientos se han cimentado siempre sobre el esfuerzo constante, la capacidad cr\u00edtica combinada y las ilusiones comunes de la comunidad cient\u00edfica que las arropaba. En mi opini\u00f3n, nos hacen falta muchos m\u00e1s modelos cercanos a nuestra experiencia cotidiana, modelos m\u00e1s reales en los que podamos reflejarnos, y que incluso podamos aspirar a alcanzar alg\u00fan d\u00eda. As\u00ed pues, perm\u00edtanme escribir sobre una cient\u00edfica de carne y hueso, vivita e investigando, la doctora <b>Paola Bovolenta<\/b>.<\/p>\n<p>Cuando la conoc\u00ed en el Instituto Cajal (Madrid), a mediados los 90, era una joven italiana que se abr\u00eda paso hacia la independencia cient\u00edfica. En aquellos d\u00edas, que yo terminaba mi tesis doctoral, la recuerdo siempre trabajando: concentrada al microscopio, cortando en el criostato o sembrando placas en la sala de cultivos. Se mov\u00eda por los pasillos del centro con la determinaci\u00f3n de quien tiene mucho que hacer y muy poco tiempo. Usando sus propias palabras \u201chay gente que destaca a base de allanar el terreno a su alrededor, y hay gente que lo hace por m\u00e9ritos propios\u201d. Paola, desde luego, destac\u00f3 desde el principio por m\u00e9ritos propios. Despu\u00e9s de estudiar la carrera de Biolog\u00eda en la Universidad de Florencia, sus inquietudes la trasladaron a Nueva York. All\u00ed termin\u00f3 su tesis doctoral en el laboratorio de la doctora Carol Mason, y posteriormente su primera etapa postdoctoral con la doctora Jane Dodd. En una escuela dif\u00edcilmente mejorable, se form\u00f3 en una de las disciplinas cient\u00edficas posiblemente m\u00e1s hermosas, la neurobiolog\u00eda del desarrollo. De esta \u00e9poca proceden algunos de sus trabajos m\u00e1s citados, los que describen durante la formaci\u00f3n del sistema nervioso, el comportamiento de los <b>conos de crecimiento <\/b>(1).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n de esta \u00e9poca proceden sus primeros trabajos sobre el tema de investigaci\u00f3n que la acompa\u00f1ar\u00eda a lo largo de su carrera como investigadora independiente, tanto en el instituto Cajal, como posteriormente en el Centro de Biolog\u00eda Molecular Severo Ochoa (ambos del CSIC, Madrid), el <b>desarrollo del ojo de los vertebrados <\/b>(2).<\/p>\n<p>Todos estos procesos embrionarios han sido objeto de estudio en el laboratorio de Paola. Con m\u00e1s de 120 publicaciones cient\u00edficas, algunas en las revistas m\u00e1s prestigiosas del \u00e1rea, y m\u00e1s de 6500 citas, el laboratorio \u2018Bovolenta\u2019 es una referencia internacional en el desarrollo del ojo de los vertebrados. Un tema de inter\u00e9s, no s\u00f3lo por su valor acad\u00e9mico, sino tambi\u00e9n porque es relevante para entender las causas de las malformaciones cong\u00e9nitas de la retina en humanos.<\/p>\n<p>Paola me rescat\u00f3 para la ciencia en un momento de mi vida en el que, por razones que no vienen al caso, estaba considerando seriamente abandonar la investigaci\u00f3n. Me escribi\u00f3 para ofrecerme un sitio en su laboratorio, y lo que es m\u00e1s importante, me ofreci\u00f3 una oportunidad para aprender a trabajar con rigor y a ilusionarme con este bendito trabajo. Donde otros vieron un estudiante sin recorrido, ella supo ver algo m\u00e1s, y esto se lo agradecer\u00e9 toda la vida. Hacer buena ciencia no es sencillo. Se trata de un arte complejo que requiere numerosas cualidades y que se transmite en los laboratorios de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Este esfuerzo formativo no est\u00e1 lo bastante valorado ni por las instituciones, ni siquiera muchas veces por los propios cient\u00edficos. Sin embargo, es tremendamente importante para tejer las redes de investigaci\u00f3n de un pa\u00eds. En este sentido el legado de Paola es extraordinario. Muchos de los cient\u00edficos que pasamos por su laboratorio como j\u00f3venes en formaci\u00f3n hemos fundado nuestros propios grupos en Espa\u00f1a o en el extranjero. Dos de estos grupos est\u00e1n aqu\u00ed en el CABD (UPO\/CSIC\/JA), el de Javier L\u00f3pez-R\u00edos y el m\u00edo. En junio de 2018 celebramos el 20 aniversario del laboratorio Bovolenta y nos juntamos para celebrar que formamos parte de esta peque\u00f1a familia de bi\u00f3logos del desarrollo. Adem\u00e1s de sus ex-alumnos y algunos de sus colaboradores m\u00e1s cercanos, estaba su directora de tesis, Carol Mason. Yo creo que fue el merecido homenaje a una gran cient\u00edfica y una excelente persona.<\/p>\n<p>Desde luego que nos siguen haciendo falta las Marie Curie, Hilde Mangold, y Rita Levi-Montalcinis, pero tambi\u00e9n necesitamos que haya muchas m\u00e1s Paolas. Mujeres haciendo ciencia de calidad que, con su entrega, con su contagioso entusiasmo, su honestidad, perseverancia y buen juicio, sean capaces de esculpir vocaciones y generar conocimiento; mujeres \u2018motrices\u2019 capaces de transformar nuestra sociedad.<\/p>\n<hr \/>\n<p>(1)\u00a0<i>El correcto establecimiento de las conexiones neuronales depende de que las prolongaciones neuronales naveguen a trav\u00e9s del tejido nervioso reconociendo su entorno para contactar la diana adecuada. Los extremos de estas prolongaciones, los conos de crecimiento, son las estructuras celulares capaces de leer el entorno, estableciendo el rumbo correcto de navegaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p>(2)\u00a0<i>La construcci\u00f3n durante la embriog\u00e9nesis de un \u00f3rgano tan complejo como es el ojo es una coreograf\u00eda fascinante que implica la ejecuci\u00f3n de un intrincado programa gen\u00e9tico, en el que las \u201c\u00f3rdenes\u201d moleculares y los movimientos celulares se suceden y solapan en el tiempo: Desde el establecimiento del territorio presuntivo del ojo en la parte anterior del tejido nervioso, hasta la subdivisi\u00f3n del rudimento en sus dominios funcionales, el nacimiento de las primeras neuronas, y finalmente el establecimiento de sus conexiones<\/i>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b>Juan Mart\u00ednez<\/b> es cient\u00edfico titular del CISIC en el<br \/>\nCentro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo. Campus de la Universidad\u00a0 Pablo de Olavide<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/11defebrero.org\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-30295699\" alt=\"11defebrero.org\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Cartel-11F-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo sobre Paola Bovolenta del cient\u00edfico Juan Mart\u00ednez con motivo de la celebraci\u00f3n del D\u00eda Internacional de la Mujer y la Ni\u00f1a en la Ciencia.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":30345374,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5778],"tags":[2003,43,1821,45],"class_list":["post-30344725","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-11-febrero","tag-biologia-del-desarrollo","tag-cabd","tag-centro-andaluz-de-biologia-del-desarrollo","tag-csic"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30344725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30344725"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30344725\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30365065,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30344725\/revisions\/30365065"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30345374"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30344725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30344725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30344725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}