{"id":30396909,"date":"2019-02-07T22:31:13","date_gmt":"2019-02-07T22:31:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30396909"},"modified":"2019-02-10T22:04:05","modified_gmt":"2019-02-10T22:04:05","slug":"el-legado-de-dorotea-barnes-una-quimica-insigne-y-ejemplar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/11-febrero\/2019\/02\/el-legado-de-dorotea-barnes-una-quimica-insigne-y-ejemplar\/","title":{"rendered":"El legado de Dorotea Barn\u00e9s, una qu\u00edmica insigne y ejemplar"},"content":{"rendered":"<p><b>Santiago Lago Aranda<br \/>\n<\/b><strong>&#8216;Con ciencia de mujer&#8217;<\/strong>: investigadores de la UPO nos hablan de sus cient\u00edficas de referencia<b><br \/>\n<\/b><\/p>\n<hr \/>\n<figure id=\"attachment_30391812\" aria-describedby=\"caption-attachment-30391812\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Dorotea_Barn\u00e9s_Gonz\u00e1lez_-_ca._1929.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-30391812\" alt=\"Dorotea Barn\u00e9s\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Dorotea_Barn\u00e9s_Gonz\u00e1lez_-_ca._1929-600x416.jpg\" width=\"600\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Dorotea_Barn\u00e9s_Gonz\u00e1lez_-_ca._1929-600x416.jpg 600w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Dorotea_Barn\u00e9s_Gonz\u00e1lez_-_ca._1929-320x222.jpg 320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Dorotea_Barn\u00e9s_Gonz\u00e1lez_-_ca._1929.jpg 629w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30391812\" class=\"wp-caption-text\">Dorotea Barn\u00e9s<\/figcaption><\/figure>\n<p>Comienzo a escribir este art\u00edculo en el avi\u00f3n de regreso de Ciudad de M\u00e9xico, la capital del pa\u00eds que m\u00e1s apoyo dio a la ciencia espa\u00f1ola despu\u00e9s de la guerra civil. La Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM) cuenta a\u00fan con varios profesores que llevan el apellido Barn\u00e9s como Dorotea Barn\u00e9s, protagonista de este art\u00edculo. Dorotea es muy probablemente la mejor cient\u00edfica de todas las personas que tuvieron que exiliarse all\u00ed. Para m\u00ed, ha constituido un ejemplo asombroso desde que tuve noticia de ella, hace ya algunos a\u00f1os. Aut\u00e9ntica primus inter pares, la mayor, no solo en edad, en el conjunto de sus extraordinarias hermanas \u00bfQu\u00e9 tuvo Dorotea que la hace tan admirable? Voy a tratar de responder concisamente a esta pregunta, centr\u00e1ndome sobre todo en su aspecto estrictamente profesional. Si Dorotea Barn\u00e9s hubiera nacido en la costa este de los Estados Unidos nos parecer\u00eda casi l\u00f3gico que fuera tan buena pero Dorotea naci\u00f3 en Pamplona en 1904 y su padre, Francisco Barn\u00e9s Gonz\u00e1lez, hab\u00eda nacido en Algeciras. No era pues de sangre anglosajona ni seguramente aria pero su familia s\u00ed que formaba parte de la burgues\u00eda intelectual que floreci\u00f3 en Espa\u00f1a a principios del siglo pasado. Francisco Barn\u00e9s fue catedr\u00e1tico de instituto y lleg\u00f3 a ser ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica en dos breves ocasiones durante la Segunda Rep\u00fablica Espa\u00f1ola. Su condici\u00f3n de catedr\u00e1tico le hizo pasar por diferentes lugares de Espa\u00f1a, terreno abonado para abrir el esp\u00edritu de una mujer capaz como Dorotea.<\/p>\n<p>La familia Barn\u00e9s es un ejemplo excepcional de vocaci\u00f3n cient\u00edfica: tres de las hijas fueron qu\u00edmicas (Dorotea, Adela y Petra) y una, farmac\u00e9utica (Ana). Todas ense\u00f1antes y notables investigadoras. Adem\u00e1s, las avanzadas opiniones de Francisco Barn\u00e9s que dec\u00eda que \u201csus hijos a casarse y sus hijas a estudiar\u201d crearon un magn\u00edfico ambiente para el trabajo de Dorotea. Ella estudi\u00f3 el bachillerato en \u00c1vila y se incorpor\u00f3 en Madrid al Instituto Escuela, una de las instituciones en la \u00f3rbita de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza. Su licenciatura y doctorado en Madrid las realiz\u00f3 en la cercan\u00eda de la Residencia de Estudiantes, dependiente de la Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios (hoy CSIC), creada por Santiago Ram\u00f3n y Cajal, y que tuvo su instituci\u00f3n paralela en la Residencia de Se\u00f1oritas creada por Mar\u00eda de Maeztu. Ah\u00ed fue donde Dorotea fue becada para iniciar su carrera cient\u00edfica profesional en el Instituto Rockefeller despu\u00e9s de tener como director de tesis a Miguel Catal\u00e1n, descubridor de los dobletes en los espectros electr\u00f3nicos . Sus becas continuaron en Austria, donde trabaj\u00f3 con Kohlrausch, y en Estados Unidos, donde lo hizo con las doctoras Forster y Anslow formadas en la Universidad de Yale.<\/p>\n<p>Personalmente, Dorotea me recuerda el caso de Arthur Rimbaud el poeta simbolista que pas\u00f3 como un rel\u00e1mpago por el mundo de la literatura dejando una intensa obra interrumpida pronto para siempre sin raz\u00f3n aparente y que podr\u00eda ser el paralelo vital de la vida cient\u00edfica de Dorotea Barn\u00e9s. Una carrera extremadamente brillante pero que termin\u00f3 muy pronto. Lo mismo que la producci\u00f3n po\u00e9tica de Rimbaud es bastante corta pero muy intensa, la de la Dra. Barn\u00e9s es tambi\u00e9n corta pero con importantes logros.<\/p>\n<p>La labor cient\u00edfica de Dorotea Barn\u00e9s estuvo orientada desde el principio a la espectroscopia es decir al conjunto de t\u00e9cnicas que permiten dilucidar la estructura molecular de un sistema a partir de la luz que emite bien espont\u00e1neamente o mediante una excitaci\u00f3n previa. Por luz entendemos aqu\u00ed la radiaci\u00f3n electr\u00f3nica en todo su conjunto desde la muy energ\u00e9tica radiaci\u00f3n ultravioleta hasta las casi inocuas ondas de radio. De hecho, Dorotea Barn\u00e9s trabaj\u00f3 toda su vida con radiaciones de las zonas ultravioleta e infrarroja. En el caso de la zona de infrarrojo, utiliz\u00f3 tanto la radiaci\u00f3n espont\u00e1nea en la t\u00e9cnica que hoy conocemos como espectroscopia infrarroja de vibraci\u00f3n-rotaci\u00f3n, como la producida mediante la excitaci\u00f3n previa de una luz de la zona del visible. Esta \u00faltima t\u00e9cnica la conocemos hoy como espectroscopia Raman ya que estaba desarroll\u00e1ndose justo en los a\u00f1os treinta por su descubridor Chandrasekar Raman, premio Nobel de F\u00edsica en 1930. Los cient\u00edficos espa\u00f1oles y, en particular, Dorotea Barn\u00e9s ten\u00edan formaci\u00f3n suficiente para poder utilizarla de manera eficiente en fechas muy tempranas. En concreto, Dorotea Barn\u00e9s la aplic\u00f3 a sustancias de bastante complejidad molecular como eran los amino\u00e1cidos que son los constituyentes esenciales de las prote\u00ednas y a las bases p\u00faricas que constituyen las bases qu\u00edmicas de los \u00e1cidos nucleicos. Esta investigaci\u00f3n ser\u00eda relevante hoy en d\u00eda pero Dorotea Barn\u00e9s ya la realizaba hacia 1930 lo que da idea del car\u00e1cter innovador de su investigaci\u00f3n. Adem\u00e1s, su trabajo docente como catedr\u00e1tica de Ense\u00f1anza Media desde 1933 del Instituto Lope de Vega de Madrid le permitir\u00eda difundir sus novedosas ideas entre gente muy joven. Sus resultados se publicaron en revistas nacionales e internacionales de primera l\u00ednea. As\u00ed, sus trabajos sobre espectroscopia Raman fueron los primeros que se publicaron sobre esta t\u00e9cnica en los Anales de la Real Sociedad Espa\u00f1ola de F\u00edsica y Qu\u00edmica en 1930. Otro de sus mejores trabajos se public\u00f3 en 1930 en el Journal of Biological Chemistry, que sigue siendo una de las revistas punteras en el campo con un muy elevado \u00edndice de impacto en el lenguaje actual. Este trabajo trata sobre el amino\u00e1cido ciste\u00edna un componente de las prote\u00ednas al que hac\u00edamos referencia m\u00e1s arriba.<\/p>\n<p>Dorotea Barn\u00e9s tuvo tambi\u00e9n una rica vida personal contrayendo matrimonio en 1933 con Jos\u00e9 Giral, miembro de otra de las grandes familias espa\u00f1olas emigradas a M\u00e9xico en la segunda mitad de los a\u00f1os treinta. La sublevaci\u00f3n militar de 1936 la sorprendi\u00f3 en Carcasonne, Francia, y desde all\u00ed emigr\u00f3 con su familia a M\u00e9xico. De Am\u00e9rica volvi\u00f3 tempranamente a Espa\u00f1a en 1940, demasiado tempranamente en mi opini\u00f3n, y su carrera cient\u00edfica no se recuper\u00f3. Se le prohibi\u00f3 ense\u00f1ar, depur\u00e1ndola de su ense\u00f1anza en el Lope de Vega y tambi\u00e9n se le prohibi\u00f3 investigar, lo que resulta a\u00fan m\u00e1s llamativo: Dorotea era miembro de una familia en buena posici\u00f3n, casada con un miembro de otra familia de buena posici\u00f3n, con menos de 40 a\u00f1os y madre de dos hijos. Resulta dif\u00edcil imaginar que sus ense\u00f1anzas pudieran tener un contenido no ya peligroso sino simplemente sospechoso. \u00bfPor qu\u00e9 entonces ese ensa\u00f1amiento hundiendo no solo sus expectativas personales sino truncando todo el incipiente desarrollo cient\u00edfico de la ciencia espa\u00f1ola? La vida de Dorotea fue extraordinariamente larga: muri\u00f3 en Fuengirola en 2003 pero su funeral tuvo lugar en Madrid en la iglesia de San Ferm\u00edn de los Navarros, como correspond\u00eda a su origen de nacimiento y a la elevada clase social de la que proven\u00eda. Es decir, su fallecimiento tuvo lugar m\u00e1s de 60 a\u00f1os despu\u00e9s de su abandono de la ciencia. Una carrera muy corta para una gran cient\u00edfica. Tuvo tiempo de que le preguntaran en su larga vida varias veces por la raz\u00f3n de ese abandono. Su sorprendente respuesta, sorprendente hoy para nosotros, era que no se hab\u00eda debido fundamentalmente a la actuaci\u00f3n represora de Franco sino, sobre todo, a su voluntad de acomodarse a lo que le ped\u00eda su marido. \u00bfSer\u00e1 verdad que el techo de cristal del que hablan nuestras colegas actuales exist\u00eda y existe? Pues si es as\u00ed habr\u00e1 que romperlo, o mejor continuar rompi\u00e9ndolo, para que pueda existir una ciencia de primera l\u00ednea y \u00fatil en nuestro pa\u00eds. Dicho sea de paso, la consideraci\u00f3n de M\u00e9xico por las hermanas Barn\u00e9s fue siempre muy alta y sus descendientes siguen siendo cient\u00edficamente activos en la UNAM, la universidad m\u00e1s grande del mundo. Menos mal que las fronteras en ciencia est\u00e1n dibujadas con trazos m\u00e1s tenues que en otros campos. Pobre consuelo el que nos ha quedado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><b>Santiago Lago Aranda<\/b>, Catedr\u00e1tico de Qu\u00edmica F\u00edsica<br \/>\nUniversidad\u00a0 Pablo de Olavide. Sevilla<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/11defebrero.org\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-30295699\" alt=\"11defebrero.org\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/Cartel-11F-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo sobre Dorotea Barn\u00e9s escrito por Santiago Lago con motivo de la celebraci\u00f3n del D\u00eda Internacional de la Mujer y la Ni\u00f1a en la Ciencia.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":30391811,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5778],"tags":[5833,517,5776],"class_list":["post-30396909","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-11-febrero","tag-ciencia","tag-igualdad","tag-iniciativa-11-de-febrero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30396909","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30396909"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30396909\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30405793,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30396909\/revisions\/30405793"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30391811"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30396909"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30396909"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30396909"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}