{"id":30856757,"date":"2019-05-23T00:30:40","date_gmt":"2019-05-22T21:30:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30856757"},"modified":"2019-05-28T16:33:24","modified_gmt":"2019-05-28T13:33:24","slug":"cientificos-del-cabd-revelan-nuevas-claves-sobre-los-interruptores-del-genoma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/ciencia\/2019\/05\/cientificos-del-cabd-revelan-nuevas-claves-sobre-los-interruptores-del-genoma\/","title":{"rendered":"Cient\u00edficos del CABD revelan nuevas claves sobre los \u2018interruptores\u2019 del genoma"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30856758\" aria-describedby=\"caption-attachment-30856758\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/inves_cromatina.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-30856758 size-large\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/inves_cromatina-750x374.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/inves_cromatina-750x374.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/inves_cromatina-360x180.jpg 360w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/inves_cromatina-768x383.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/inves_cromatina-600x300.jpg 600w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/inves_cromatina.jpg 1242w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30856758\" class=\"wp-caption-text\">Imagen de microscop\u00eda confocal de dos nematodos de \u2018C. elegans\u2019. A la izquierda se muestra un animal silvestre y a la derecha un mutante mrg-1. Las flechas largas se\u00f1alan dos n\u00facleos intestinales en los que la periferia nuclear est\u00e1 marcada en rojo. En la parte superior de las im\u00e1genes se muestran estos dos n\u00facleos ampliados, donde las flechas cortas indican una regi\u00f3n de heterocromatina marcada en verde.\/ Daphne S. Cabianca (FMI).<\/figcaption><\/figure>\n<p>Un equipo internacional con participaci\u00f3n de investigadores del <strong>Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo <\/strong>(centro mixto del CSIC, Universidad Pablo de Olavide y Junta de Andaluc\u00eda) profundiza, en un nuevo trabajo, en el <strong>entendimiento de la maquinaria de organizaci\u00f3n gen\u00f3mica de las c\u00e9lulas<\/strong>. En concreto, los cient\u00edficos, que publican sus resultados en la revista \u2018Nature\u2019, han estudiado la compleja interacci\u00f3n entre la cromatina (estructura que representa la base de los cromosomas eucari\u00f3ticos) y una serie de prote\u00ednas reguladoras, interruptores que activan o silencian el genoma.<\/p>\n<p>El cuerpo humano contiene una gran variedad de tipos celulares y cada tipo est\u00e1 caracterizado por la expresi\u00f3n de un conjunto espec\u00edfico de genes. En animales, plantas y hongos, el ADN, que es la estructura b\u00e1sica de los genes, est\u00e1 empaquetado con prote\u00ednas para formar la cromatina.<\/p>\n<p>El control de la expresi\u00f3n g\u00e9nica requiere de una compleja interacci\u00f3n entre la cromatina, que contiene el mensaje hereditario, y las prote\u00ednas reguladoras. Esta interacci\u00f3n se puede traducir en que distintas regiones del genoma se encuentren activas (eucromatina) o silenciadas (heterocromatina). En general, la heterocromatina se acumula en la periferia de los n\u00facleos, mientras que la eucromatina se encuentra en el interior de estos.<\/p>\n<p>Para identificar las prote\u00ednas implicadas en la separaci\u00f3n entre eucromatina y heterocromatina y su posicionamiento dentro de los n\u00facleos, los investigadores dise\u00f1aron una serie de experimentos empleando como organismo modelo el nematodo <em>Caenorhabditis elegans<\/em>. Aunque se trata de un animal peque\u00f1o y con una morfolog\u00eda simple, comparte muchos genes con otros organismos y con los humanos. Adem\u00e1s, es transparente, lo que permite estudiar sus tejidos in vivo durante el desarrollo embrionario.<\/p>\n<p>\u201cLa regulaci\u00f3n de la cromatina es importante para mantener la identidad de las c\u00e9lulas y para evitar su proliferaci\u00f3n excesiva. Cada vez existen m\u00e1s evidencias de que modificaciones epigen\u00e9ticas, que son las alteraciones en las prote\u00ednas asociadas al ADN, son importantes en muchos tipos de enfermedades, incluido el c\u00e1ncer\u201d, explica el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas Peter Askjaer, que trabaja en el Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo.<\/p>\n<p>En este trabajo, los cient\u00edficos han identificado una prote\u00edna denominada MRG-1 (conocida como MRG14 o MORF4L1 en humanos) como responsable de la acumulaci\u00f3n de heterocromatina en la periferia nuclear durante el desarrollo temprano. \u201cHemos descubierto que, en ausencia de MRG-1, otras prote\u00ednas de la eucromatina invaden las regiones de heterocromatina y cambian su actividad y posici\u00f3n. En otras palabras: MRG-1 es necesaria para restringir el acceso de los factores de expresi\u00f3n g\u00e9nica de la eucromatina a la heterocromatina\u201d, asegura Askjaer.<\/p>\n<p>Los resultados obtenidos con este trabajo resaltan la importancia que tiene la investigaci\u00f3n b\u00e1sica con organismos \u2018simples\u2019 para sugerir nuevas dianas terap\u00e9uticas, por su rapidez y porque abren la puerta a estudios en otros organismos m\u00e1s complejos.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo de referencia:<\/strong><\/p>\n<p>Daphne S. Cabianca, Celia Mu\u00f1oz-Jim\u00e9nez, V\u00e9ronique Kalck, Dimos Gaidatzis, Jan Padeken, Andrew Seeber, Peter Askjaer and Susan M. Gasser. <em>Active chromatin marks drive spatial sequestration of heterochromatin in C. elegans nuclei. <\/em>Nature: <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-019-1243-y\">DOI: 10.1038\/s41586-019-1243-y<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un equipo internacional con participaci\u00f3n de investigadores del Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo (centro mixto del CSIC, Universidad Pablo de Olavide y Junta de Andaluc\u00eda) profundiza, en un nuevo trabajo, en el entendimiento de la maquinaria de organizaci\u00f3n gen\u00f3mica de las c\u00e9lulas. En concreto, los cient\u00edficos, que publican sus resultados en la revista \u2018Nature\u2019, han estudiado la compleja interacci\u00f3n<a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/ciencia\/2019\/05\/cientificos-del-cabd-revelan-nuevas-claves-sobre-los-interruptores-del-genoma\/\">[Read More&#8230;]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":30856758,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[44,43,2198,511,6037,45,2417,5662,2199,1048],"class_list":["post-30856757","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","tag-adn","tag-cabd","tag-caenorhabditis-elegans","tag-celulas","tag-cromatina","tag-csic","tag-genoma","tag-genomica","tag-peter-askjaer","tag-proteinas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30856757","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30856757"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30856757\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30856759,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30856757\/revisions\/30856759"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30856758"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30856757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30856757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30856757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}