{"id":30860478,"date":"2020-04-14T03:27:13","date_gmt":"2020-04-14T01:27:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30860478"},"modified":"2020-04-14T14:34:43","modified_gmt":"2020-04-14T12:34:43","slug":"miedo-mucho-miedo-precaucion-inseguridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/opinion\/2020\/04\/miedo-mucho-miedo-precaucion-inseguridad\/","title":{"rendered":"Miedo, mucho miedo, precauci\u00f3n, inseguridad"},"content":{"rendered":"<p class=\"mce\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-30860482\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-rostro-360x240.jpg\" alt=\"rostro con mascarilla\" width=\"360\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-rostro-360x240.jpg 360w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-rostro-750x500.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-rostro-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-rostro-600x400.jpg 600w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-rostro-165x109.jpg 165w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/coronavirus-rostro.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/>Miedo. Mucho miedo. Preocupaci\u00f3n, inseguridad a los cambios que se est\u00e1n dando en nuestra vida cotidiana por la situaci\u00f3n extrema del Covid-19. La salud preocupa, pero el miedo aflora con mayor intensidad en el \u00e1mbito de la econom\u00eda y por sus consecuencias devastadoras entre trabajadores y trabajadoras.<\/p>\n<p class=\"mce\">Miedos que afectan especialmente a las capas m\u00e1s desfavorecidas de la sociedad y que generan desventajas que van a generar consecuencias extremadamente dispares, en lo econ\u00f3mico, por supuesto, pero tambi\u00e9n en lo social, en lo laboral y en lo educativo.<\/p>\n<p>Hasta ahora se cre\u00eda que la modernidad iba a ser aquel per\u00edodo de la historia humana en el que, por fin, quedar\u00edan atr\u00e1s los temores que atenazaban la vida social del pasado y los seres humanos podr\u00edamos controlar nuestras vidas y dominar las imprevisibles fuerzas de los mundos social y natural. En cambio, en el a\u00f1o 2020 volvemos a vivir una \u00e9poca de miedo, porque vivimos en la llamada sociedad del miedo (Bude, 2017), caracterizada por m\u00faltiples y variadas ansiedades e inseguridades (Ross y Mirowsky, 2000). Ante un mundo moderno que asume un porvenir desconocido, incalculable y angustiante, los miedos no s\u00f3lo est\u00e1n en relaci\u00f3n a la inseguridad ciudadana de ser v\u00edctima de un delito.<\/p>\n<h3>Del miedo al delito al miedo hacia un virus<\/h3>\n<p>Frente al enfoque de \u00e9pocas pasadas que relacionaba la inseguridad y el miedo con factores de orden delictivo, hoy lo nuevo son los de otro tipo como lo que estamos viviendo asociados a la crisis del coronavirus. Hoy, como estamos viviendo muchos de nosotros y vemos diariamente en los medios de comunicaci\u00f3n, muchas decisiones cotidianas implican la asunci\u00f3n de riesgos (Beck, 2000).<\/p>\n<blockquote><p>Miedo es el t\u00e9rmino que empleamos para describir la incertidumbre que caracteriza nuestra era moderna l\u00edquida, nuestra ignorancia sobre la amenaza concreta que se cierne sobre nosotros<\/p><\/blockquote>\n<p>Como consecuencia del confinamiento producto del actual estado de alarma, hoy hay muchos miedos entre la ciudadan\u00eda: miedo a perder el trabajo, miedo por la incertidumbre, miedo al qu\u00e9 pasar\u00e1 despu\u00e9s de todo esto, miedo al futuro de nuestra econom\u00eda, miedo\u2026<\/p>\n<p>Vivimos en un mundo l\u00edquido en el que, ahora s\u00ed, nos preguntamos si todo lo que estamos sintiendo en nuestras carnes es producto de la sociedad abierta fuera de control que hemos construido. Esta continua incertidumbre, esta disipaci\u00f3n diaria relacionada con el miedo a la desaparici\u00f3n f\u00edsica, a las cat\u00e1strofes naturales y medioambientales, a la fama, a la globalizaci\u00f3n, al consumo, a los atentados terroristas indiscriminados, hasta a lo c\u00f3smico (Bauman, 2010).<\/p>\n<p>En la actualidad experimentamos una ansiedad constante por los peligros que pueden azotarnos sin previo aviso y en cualquier momento. La disponibilidad a golpe de click o deslizamiento suave del pulgar de un abanico de tragedias y cat\u00e1strofes aqu\u00ed, cruzando la esquina, o en el lugar m\u00e1s alejado geogr\u00e1ficamente de nosotros, nos sume en una constante corriente de preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Miedo es el t\u00e9rmino que empleamos para describir la incertidumbre que caracteriza nuestra era moderna l\u00edquida, nuestra ignorancia sobre la amenaza concreta que se cierne sobre nosotros y nuestra incapacidad para determinar qu\u00e9 podemos hacer (y qu\u00e9 no) para contrarrestarla. El miedo, como latigazo transversal es, seg\u00fan Bauman (2010), el m\u00e1s siniestro de los m\u00faltiples demonios de las sociedades abiertas. De ah\u00ed derivan la inseguridad, la incertidumbre, la preocupaci\u00f3n y la vulnerabilidad\u2026<\/p>\n<p>Esos t\u00e9rminos coinciden, adem\u00e1s, con los que se vienen repitiendo durante los \u00faltimos d\u00edas en los medios de comunicaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n en el nuevo entorno cotidiano creado como consecuencia del estado de alerta por la crisis sanitaria del coronavirus: a trav\u00e9s de videoconferencias con familiares y amigos, con el vecino de enfrente cuando coincidimos en los aplausos de las ocho de la tarde, con el tel\u00e9fono fijo con quien no tiene (porque no puede o no quiere tener) otros medios para comunicarse.<\/p>\n<h3>Inseguridad, un concepto m\u00e1s intenso y, al mismo tiempo, m\u00e1s multidimensional<\/h3>\n<p>Si nos quedamos con el t\u00e9rmino \u201cinseguridad\u201d, la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola (RAE) la define por oposici\u00f3n a seguridad, en tanto falta de \u00e9sta. Y por seguridad entiende: cualidad de seguro, y desarrolla una serie de acepciones, entre las que interesa destacar las siguientes: libre y exento de todo peligro, da\u00f1o o riesgo; cierto, indubitable y en cierta manera infalible; firme, constante y que no est\u00e1 en peligro de faltar o caerse; seguridad, certeza, confianza; lugar o sitio libre de todo peligro.<\/p>\n<p>En estos \u00faltimos d\u00edas, el concepto de \u201cinseguridad\u201d cobra un nuevo significado, m\u00e1s intenso y, al mismo tiempo, m\u00e1s multidimensional en tanto resultado de los siguientes tres \u00e1mbitos (Medina, 2016). Primero, la inseguridad en t\u00e9rminos de falta de cobertura, por ejemplo, de acceso a servicios b\u00e1sicos, de \u00edndole material, de derechos sociales, de seguridad social y de acceso a servicios de asistencia social y sanitarios. Segundo, la inseguridad en t\u00e9rminos de desprotecci\u00f3n, sobre todo debido a la arbitrariedad por parte de las autoridades u otras pr\u00e1cticas de rebaja institucional. Y tercero, la inseguridad en t\u00e9rminos de incertidumbre, ocasionada por la falta de certeza de expectativas, sobre todo econ\u00f3micas y laborales, por los l\u00edmites de apertura del horizonte de futuro y de libertad de elecci\u00f3n y decisi\u00f3n, junto a la imposibilidad de poder considerar los riesgos.<\/p>\n<p>Estas tres dimensiones de la inseguridad han de ser consideradas como un continuum. No son excluyentes, est\u00e1n muchas veces interconectadas, pero con unas de ellas m\u00e1s que con otras. Las inseguridades son parte de un flujo de acci\u00f3n e interacci\u00f3n.<\/p>\n<h3>Incluso los mejores se vuelven desconfiados, hipersensibles y est\u00fapidos<\/h3>\n<p>En realidad, nadie sabe lo que va a pasar. Nadie lo sabe a ciencia cierta. Como menciona <a href=\"https:\/\/www.sigloxxieditores.com\/libro\/retorno-a-atenas_50894\/\">Moreno Pesta\u00f1a (2020)<\/a>, el Gobierno se remite a los expertos, pero estos han previsto poco o preve\u00edan escenarios muy diferentes con similar fundamento emp\u00edrico e id\u00e9nticas dosis de especulaci\u00f3n. El comportamiento m\u00e1s razonable es esperar una posibilidad funesta, incluso sobre uno mismo.<\/p>\n<p>Me remito de nuevo al art\u00edculo de Moreno Pesta\u00f1a (2020) cuando lo ejemplifica diciendo que eso fue lo que hizo Ulises ante las sirenas sabiendo que le atraer\u00edan: atarse al m\u00e1stil y limitarse su libertad. Esa es la lecci\u00f3n pol\u00edtica a la que nos remite Moreno Pesta\u00f1a en la tragedia ateniense descrita en su libro Retorno a Atenas (2019): \u201cincluso los mejores se vuelven desconfiados, hipersensibles y est\u00fapidos. Y entonces dejan de ser mejores, pero puede que con mucho poder si no los hemos atado en corto\u201d.<\/p>\n<h3>Situaci\u00f3n de mercado informado<\/h3>\n<p>Hoy en d\u00eda vivimos sumergidos escuchando ideas f\u00e1ciles de o\u00edr porque son alimentadas por el sentido com\u00fan (<a href=\"https:\/\/estudiossociologicos.colmex.mx\/index.php\/es\/article\/view\/161\">Lutz, 2018: 448<\/a>). En parte esto ocurre porque la sociedad y lo que en ella ocurre se tiende a considerar como una cuesti\u00f3n de opiniones (Navarro, 2019). Todos nos sentimos preparados para opinar sobre cuestiones que nos resultan \u201cfamiliares\u201d o \u201ccercanas\u201d, lo que <a href=\"http:\/\/www.editorialuoc.cat\/la-mirada-del-sociologo_1\">Estruch (2003) denomina \u00absituaci\u00f3n de mercado informado\u00bb<\/a>.<\/p>\n<p>Es la primera vez que no acompa\u00f1o una reflexi\u00f3n con cifras. Me he negado en rotundo por el goteo constante de las \u00faltimas semanas y por no entrar a valorar algo que se me escapa de las manos. S\u00f3lo un apunte: muchas interpretaciones a los datos publicados vienen acompa\u00f1ados por una desmesurada ambici\u00f3n interpretativa, una interpretaci\u00f3n que parece no tener l\u00edmites: <a href=\"https:\/\/entramadossociales.org\/metodologia\/notas-sobre-el-abuso-del-analisis-del-discurso\/\">\u201cse est\u00e1n extrayendo grandes conclusiones que frecuentemente no est\u00e1n respaldadas por los datos\u201d (Cerrillo, 2019)<\/a>.<\/p>\n<h3>Hacia la transferencia circular del conocimiento<\/h3>\n<p>En suma, como saben Dani y Loli, he aqu\u00ed una reflexi\u00f3n sincera sobre el miedo, un texto v\u00edvido sobre c\u00f3mo funciona y sobre c\u00f3mo ha entrado en nuestras vidas. Es igualmente cierto que la reflexi\u00f3n que he planteado es m\u00e1s rica en preguntas que en respuestas. En ning\u00fan caso pretende ser un recetario. No es m\u00e1s que una invitaci\u00f3n a pensar en el terreno resbaladizo en el que nos movemos cuando se habla de miedo, preocupaci\u00f3n e inseguridad por el estado de alarma y el confinamiento que estamos viviendo por el coronavirus.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed igualmente una reflexi\u00f3n que bebe y mucho de mi convencimiento de que el conocimiento cient\u00edfico debe ser fruto de una tarea colectiva comprometida con la sociedad de la que formamos parte y a la que nos debemos, una tarea apasionante que tambi\u00e9n sirve para la transferencia circular del conocimiento. Quienes me conocen saben que siempre he rechazado el producir por producir para el autoconsumo acad\u00e9mico.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/recyt.fecyt.es\/index.php\/res\/article\/view\/76899\/47223\">La sociolog\u00eda tiene una parte de testimonio que Enrique Gil (2019: 144)<\/a> transmite de una forma excepcional. Contarlo de acuerdo con unas normas particulares: \u201clos investigadores sociales deben rendir cuentas de sus trabajos no solo ante sus colegas profesionales, como hacen los dem\u00e1s investigadores cient\u00edficos, sino tambi\u00e9n y adem\u00e1s ante sus propios conciudadanos. La raz\u00f3n de que esto suceda as\u00ed es que las ciencias sociales se caracterizan por su reflexividad, pues su objeto de estudio es la propia realidad social a la que pertenecen y en la que se integran los investigadores sociales\u201d.<\/p>\n<p><strong> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-30860480 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/LNavarroArdoy-150x150.jpg\" alt=\"Luis Navarro Ardoy\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Luis Navarro Ardoy<\/strong><\/p>\n<p>Departamento de Sociolog\u00eda, Universidad Pablo de Olavide<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miedo. 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