{"id":30860631,"date":"2020-04-30T06:30:03","date_gmt":"2020-04-30T04:30:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30860631"},"modified":"2020-04-30T10:34:50","modified_gmt":"2020-04-30T08:34:50","slug":"cyberbullying-en-el-confinamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/opinion\/2020\/04\/cyberbullying-en-el-confinamiento\/","title":{"rendered":"&#8216;Cyberbullying&#8217; en el confinamiento"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30860632\" aria-describedby=\"caption-attachment-30860632\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-30860632 size-medium\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/132_1490274-360x240.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/132_1490274-360x240.jpg 360w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/132_1490274-750x501.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/132_1490274-768x513.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/132_1490274-600x401.jpg 600w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/132_1490274-165x109.jpg 165w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/132_1490274.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-30860632\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Science Photo Library<\/figcaption><\/figure>\n<p>Qu\u00e9 duda cabe que desde el inicio del confinamiento el tiempo de uso de internet y de las redes sociales virtuales se ha incrementado en paralelo con las medidas de distanciamiento -o aislamiento- social. En tiempos de incertidumbre, la interacci\u00f3n social, el contacto con nuestros otros significativos y la socializaci\u00f3n entre iguales adquieren un valor psicosocial a\u00fan mayor porque constituyen uno de los recursos m\u00e1s eficaces en situaciones de estr\u00e9s. En este sentido, desde los a\u00f1os 70 investigadores de m\u00faltiples \u00e1mbitos han venido constatando c\u00f3mo la falta de v\u00ednculos sociales se asocia con mayores niveles de estr\u00e9s y enfermedad, mientras que el apoyo social contribuye a disminuir la evaluaci\u00f3n de un suceso como estresante y a amortiguar los efectos negativos de la situaci\u00f3n. De manera que nuestra b\u00fasqueda activa de apoyo social y de v\u00ednculos parece ser una respuesta adaptativa para intentar mantener cierto nivel de bienestar o, al menos, no caer en los innumerables efectos adversos asociados con el aislamiento. Esas comunidades <em>online <\/em>que estamos generando nos permiten tejer una arquitectura de nuevas relaciones, mantener las existentes y fortalecer la percepci\u00f3n de apoyo social. As\u00ed, cuando estamos en una videoconferencia con la familia no s\u00f3lo nos comunicamos, adem\u00e1s, sentimos que seguimos manteniendo el v\u00ednculo familiar y percibimos su apoyo.<\/p>\n<blockquote><p>A trav\u00e9s de las redes sociales los adolescentes construyen su identidad, fortalecen relaciones sociales ya existentes y crean nuevos v\u00ednculos<\/p><\/blockquote>\n<p>Esta necesidad de apoyo y de vinculaci\u00f3n social es a\u00fan mayor en la adolescencia. En esta etapa, las relaciones con los iguales adquieren una mayor importancia y, en consecuencia, las redes sociales virtuales se erigen como una de las herramientas de comunicaci\u00f3n m\u00e1s frecuente. A trav\u00e9s de estas herramientas, los adolescentes construyen su identidad, fortalecen relaciones sociales ya existentes y crean nuevos v\u00ednculos sociales que permean en los \u00e1mbitos <em>offline<\/em> y <em>online<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, el uso de Internet y de redes sociales virtuales no est\u00e1 exento de riesgos. La facilidad de acceso, la inmediatez y las posibilidades de estas herramientas para la interacci\u00f3n social parecen incrementar el riesgo de desarrollar dependencia hacia estas herramientas virtuales y de ser objeto de conductas de violencia y hostigamiento como el ciberacoso o <em>cyberbullying<\/em>. Este tipo de conducta engloba todo comportamiento agresivo, repetitivo y deliberado entre iguales, en el cual una persona o un grupo utiliza dispositivos electr\u00f3nicos para maltratar a una v\u00edctima que no puede defenderse f\u00e1cilmente por s\u00ed misma.<\/p>\n<blockquote><p>El confinamiento genera en los adolescentes sentimientos de hast\u00edo, miedo y hostilidad que constituyen los cimientos de comportamientos que se expresan en las redes sociales bajo la forma de ciberacoso<\/p><\/blockquote>\n<p>Desde el inicio de las medidas de confinamiento las redes sociales virtuales se han vuelto omnipresentes, por lo que se predice un aumento del <em>cyberbullying<\/em> en este periodo atribuible, al menos, a tres razones. En primer lugar, ante el cierre de los centros educativos, algunos de los casos de acoso escolar, lejos de remitir, se adaptan al \u00e1mbito virtual. En segundo lugar, el incremento del tiempo de uso de estos dispositivos parece generar m\u00e1s oportunidades para este tipo de conductas. Por \u00faltimo, la pandemia que estamos viviendo y las medidas asociadas generan en los adolescentes, al igual que en los adultos, sentimientos de hast\u00edo, aburrimiento, ira, miedo y hostilidad que constituyen los cimientos de comportamientos de autopreservaci\u00f3n y autodefensa que se expresan en las redes sociales bajo la forma de ciber-odio y el ciberacoso.<\/p>\n<p>El \u00e1mbito virtual propicia el anonimato e invisibilidad de los agresores, generando un sentimiento de impunidad en el agresor y de desamparo e indefensi\u00f3n aprendida en la v\u00edctima. Tambi\u00e9n, facilita una difusi\u00f3n masiva de las conductas que, adem\u00e1s, llegan a una amplia audiencia. Al mismo tiempo, la v\u00edctima se encuentra expuesta, en todo momento, a que las conductas se difundan y se repitan en cualquier lugar y <em>ad infinitum<\/em>, sin que la v\u00edctima pueda controlar o parar este comportamiento. Estas caracter\u00edsticas contribuyen a agravar el da\u00f1o de estas conductas violentas. Inmersos en un entorno virtual ajeno al mundo de los adultos y en el que la ley del silencio es a\u00fan m\u00e1s notable que en los casos de acoso escolar, las ciber-v\u00edctimas sufren todos los efectos negativos del <em>cyberbullying<\/em> en un contexto de mayor estr\u00e9s, miedo e incertidumbre y en el que se reducen los contactos con otros grupos que pueden apoyar a la v\u00edctima.<\/p>\n<p>Nuestra labor como sociedad debe implicar varios aspectos. Como familia, generar un clima en el que las v\u00edctimas se sientan c\u00f3modas para hablar y contar esta situaci\u00f3n que, en general, se vive con angustia, miedo, indefensi\u00f3n y culpa. Es muy importante que los adolescentes sientan que pueden contar con su familia. Como amigos o compa\u00f1eros, apoyar de manera visible a la v\u00edctima. Por \u00faltimo, si somos testigos (por ejemplo, se reenv\u00eda una foto en un grupo virtual y todos se r\u00eden o consienten esa burla, comentarios denigrantes ante una publicaci\u00f3n etc.) debemos dejar de reforzar estos comportamientos mediante la ley del silencio. Para ello, adem\u00e1s de verbalizar las implicaciones de ese acto para la v\u00edctima podemos hacer algo muy sencillo y eficaz: dejar de reenviar la foto, el v\u00eddeo, el texto, el <em>meme<\/em> etc. En nuestra mano est\u00e1 que podamos construir espacios virtuales de apoyo y de inclusi\u00f3n, en lugar de espacios de potenciaci\u00f3n del odio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-30857266\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Belen-Martinez_2019_06_18_03-150x150.jpg\" alt=\"Bel\u00e9n Mart\u00ednez en el campus de la UPO\" width=\"150\" height=\"150\" \/>Bel\u00e9n Mart\u00ednez Ferrer<\/strong><br \/>\nDepartamento de Educaci\u00f3n y Psicolog\u00eda Social. Universidad Pablo Olavide<\/p>\n<p>Grupo de investigaci\u00f3n sobre violencia en la adolescencia LISIS<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el inicio de las medidas de confinamiento las redes sociales virtuales se han vuelto omnipresentes, por lo que se predice un aumento del cyberbullying en este periodo.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":30860632,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[6638],"tags":[1141,5258,6632,5152,465,480,142,20],"class_list":["post-30860631","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-adolescencia","tag-ciberacoso","tag-confinamiento","tag-departamento-de-educacion-y-psicologia-social","tag-educacion","tag-internet","tag-psicologia","tag-redes-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30860631","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30860631"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30860631\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30860636,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30860631\/revisions\/30860636"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30860632"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30860631"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30860631"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30860631"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}