{"id":30866715,"date":"2021-06-07T14:52:51","date_gmt":"2021-06-07T12:52:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30866715"},"modified":"2021-06-11T11:04:20","modified_gmt":"2021-06-11T09:04:20","slug":"el-318-de-las-muertes-por-calor-en-sevilla-se-debe-al-cambio-climatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/ciencia\/2021\/06\/el-318-de-las-muertes-por-calor-en-sevilla-se-debe-al-cambio-climatico\/","title":{"rendered":"El 31,8% de las muertes por calor en Sevilla se debe al cambio clim\u00e1tico"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30866723\" aria-describedby=\"caption-attachment-30866723\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/imagen_termometrosevilla01_calor.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-30866723\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/imagen_termometrosevilla01_calor-750x422.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"422\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/imagen_termometrosevilla01_calor-750x422.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/imagen_termometrosevilla01_calor-360x203.jpg 360w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/imagen_termometrosevilla01_calor-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/imagen_termometrosevilla01_calor-600x338.jpg 600w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/imagen_termometrosevilla01_calor-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/imagen_termometrosevilla01_calor-1320x743.jpg 1320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/imagen_termometrosevilla01_calor.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30866723\" class=\"wp-caption-text\">Un term\u00f3metro indica las altas temperaturas en la ciudad de Sevilla \/Foto de Juan Luis Lara Vila.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Un estudio internacional con participaci\u00f3n de la Universidad Pablo de Olavide muestra por primera vez la <strong>contribuci\u00f3n real del cambio clim\u00e1tico provocado por el hombre al aumento de los riesgos de mortalidad debido al calor<\/strong>. As\u00ed, uno de los datos que aporta esta investigaci\u00f3n es que, entre 1991 y 2018, <strong>el 31,8% de las muertes ocasionadas por calor en Sevilla son atribuibles al calentamiento global, lo que supone 39 muertes al a\u00f1o en los 28 a\u00f1os considerados en el estudio<\/strong>.<\/p>\n<p>Publicada en la revista <em>Nature Climate Change<\/em> y coordinada por la Universidad de Berna y la Escuela de Higiene y Medicina tropical de Londres, esta investigaci\u00f3n, la m\u00e1s amplia de este tipo hasta la fecha, ha empleado datos de <strong>732 ciudades en 43 pa\u00edses de todo el mundo.<\/strong><\/p>\n<p>Espa\u00f1a es uno de los pa\u00edses de Europa del Sur d\u00f3nde m\u00e1s calentamiento se ha observado. \u201cEl n\u00famero de muertes por calor relacionado con el cambio clim\u00e1tico es 704 por a\u00f1o en las capitales de provincia espa\u00f1olas, 177 en Madrid y 94 en Barcelona\u201d, afirma la investigadora del Departamento de Sistemas F\u00edsicos, Qu\u00edmicos y Naturales de la Universidad Pablo de Olavide <strong>Veronika Huber<\/strong>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_30866716\" aria-describedby=\"caption-attachment-30866716\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/mapa_inves_cambioclimatico.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-30866716\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/mapa_inves_cambioclimatico-360x303.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/mapa_inves_cambioclimatico-360x303.jpg 360w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/mapa_inves_cambioclimatico-750x632.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/mapa_inves_cambioclimatico-768x647.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/mapa_inves_cambioclimatico-600x505.jpg 600w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/mapa_inves_cambioclimatico.jpg 1263w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30866716\" class=\"wp-caption-text\">El mapa muestra la proporci\u00f3n de mortalidad relacionada con el calor atribuible al cambio clim\u00e1tico inducido por el hombre. DOMINIC ROY\u00c9\/MULTI-CITY MULTI-COUNTRY (MCC) NETWORK\/UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.<\/figcaption><\/figure>\n<p>El cambio clim\u00e1tico est\u00e1 afectando a la salud humana de varias maneras y una v\u00eda directa est\u00e1 representada por el aumento de la mortalidad y la morbilidad asociadas al calor. Los escenarios de las condiciones clim\u00e1ticas futuras predicen un aumento sustancial de las temperaturas medias y la amplificaci\u00f3n de fen\u00f3menos extremos como olas de calor, lo que implicar\u00e1 un incremento de la presi\u00f3n asistencial en los sistemas de salud. Sin embargo, hasta ahora, ning\u00fan estudio hab\u00eda evaluado si estos impactos ya se hab\u00edan experimentado en las \u00faltimas d\u00e9cadas y en qu\u00e9 medida. La investigaci\u00f3n que acaba de ver la luz evidencia que <strong>m\u00e1s de un tercio de las muertes relacionadas con el calor entre 1991 y 2018 pueden ser atribuidas a cambios en el clima relacionados con las actividades humanas.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3><strong>Cuanto m\u00e1s calentamiento global, m\u00e1s muertes<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h3>\n<p>Los equipos de investigaci\u00f3n examinaron las condiciones clim\u00e1ticas pasadas proyectadas en escenarios con y sin emisiones antropog\u00e9nicas, por lo que pudieron separar el calentamiento y el impacto en la salud relacionado con las actividades humanas, de las tendencias naturales. \u00abEsperamos que la proporci\u00f3n de muertes relacionadas con el calor contin\u00fae creciendo si no hacemos algo contra el cambio clim\u00e1tico o no nos adaptamos\u201d explica Ana M- Vicedo-Cabrera, primera autora del estudio e investigadora de la Universidad de Berna, quien a\u00f1ade que \u00abHasta ahora, el promedio de la temperatura global solo aument\u00f3 alrededor de un grado cent\u00edgrado, que es una fracci\u00f3n de lo que podr\u00edamos afrontar si las emisiones contin\u00faan aumentando sin control\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Participaci\u00f3n de la Universidad Pablo de Olavide<\/strong><\/h3>\n<p>La investigadora de la UPO <strong>Veronika Huber<\/strong> ha contribuido al estudio en el marco del <strong>proyecto de investigaci\u00f3n \u2018ISIpedia\u2019<\/strong>, cuya investigadora principal es <strong>Cristina Pe\u00f1a Ortiz<\/strong> y co-financiado por la iniciativa europea <a href=\"http:\/\/www.jpi-climate.eu\/ERA4CS\">ERA4CS<\/a>.<\/p>\n<p>Desde el 2018, las dos investigadoras han estudiado en este proyecto <strong>c\u00f3mo el cambio clim\u00e1tico podr\u00eda afectar a la mortalidad relacionada con el calor y el fr\u00edo en el futuro<\/strong>, bas\u00e1ndose en datos de mortalidad y del clima de ciudades alemanas y espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>Se trata de los mismos datos que se comparten junto con informaci\u00f3n aportada por centros de investigaci\u00f3n de otras ciudades en 43 pa\u00edses, en la red de colaboraci\u00f3n cient\u00edfico Multi-Country Multi-City Collaborative Research Network, y que forman la base del estudio que se ha publicado ahora en <em>Nature Climate Change<\/em>.<\/p>\n<p>Uno de los enfoques del estudio de las dos investigadoras de la Universidad Pablo de Olavide es la <strong>adaptaci\u00f3n del ser humano<\/strong>. Se sabe desde un tiempo que las poblaciones est\u00e1n adaptadas al clima local. Por ejemplo, la temperatura media diaria, en la que se registra el riesgo m\u00e1s bajo de mortalidad relacionada con la temperatura, la denominada \u2018temperatura \u00f3ptima\u2019, es aproximadamente 19\u00b0C en Berl\u00edn y aproximadamente 26\u00b0C en Sevilla. Esta adaptaci\u00f3n se explica por factores como la aclimataci\u00f3n fisiol\u00f3gica, transformaciones de la infraestructura (sombreado, aire acondicionado, espacios verdes, etc.), y ajustes en el comportamiento de la poblaci\u00f3n (horarios, ropa, etc.).<\/p>\n<p>Pero, en relaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, <strong>todav\u00eda no est\u00e1 claro cu\u00e1les son los factores claves de adaptaci\u00f3n y si la adaptaci\u00f3n podr\u00e1 mantener el ritmo de la subida de las temperaturas por el calentamiento global del futuro<\/strong>. \u201cEs dif\u00edcil imaginar que los berlineses aprendan dentro de unas d\u00e9cadas a vivir con el calor como lo saben hacer los sevillanos desde hace generaciones\u201d, afirma Veronika Huber, quien alerta sobre las consecuencias del cambio clim\u00e1tico ocasionado por las actividades humanas. \u201cCada tonelada menos de CO<sub>2<\/sub> que se emite ayudar\u00e1 a las sociedades a poder adaptarse al nuevo r\u00e9gimen clim\u00e1tico del futuro\u201d, declara la investigadora de la UPO.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencia:<\/strong><\/p>\n<p>A. M. Vicedo-Cabrera, N. Scovronick\u200a, F. Sera, D. Roy\u00e9\u200a, R. Schneider, A. Tobias, et al. The burden of heatrelated mortality attributable to recent human-induced climate change. <em>Nature Climate Change<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41558-021-01058-x\">DOI: 10.1038\/s41558-021-01058-x<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio internacional con participaci\u00f3n de la Universidad Pablo de Olavide muestra por primera vez la contribuci\u00f3n real del cambio clim\u00e1tico provocado por el hombre al aumento de los riesgos de mortalidad debido al calor. 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