{"id":30866862,"date":"2021-06-15T09:27:15","date_gmt":"2021-06-15T07:27:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30866862"},"modified":"2021-06-15T09:27:15","modified_gmt":"2021-06-15T07:27:15","slug":"eriksen-el-futbol-y-la-sociedad-del-espectaculo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/theconversation\/2021\/06\/eriksen-el-futbol-y-la-sociedad-del-espectaculo\/","title":{"rendered":"Eriksen, el f\u00fatbol y la sociedad del\u00a0espect\u00e1culo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/alberto-del-campo-tejedor-1229985\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-30866863\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/the-conversation_20210615_1-750x527.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"527\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/the-conversation_20210615_1-750x527.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/the-conversation_20210615_1-360x253.jpg 360w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/the-conversation_20210615_1-600x422.jpg 600w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/the-conversation_20210615_1.jpg 754w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/>Alberto del Campo Tejedor<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Eurocopa. 12 de junio de 2021. Minuto 42 del partido entre Finlandia y Dinamarca. El jugador dan\u00e9s Christian Eriksen se desploma s\u00fabitamente. Los m\u00e9dicos llegan de inmediato y le realizan un masaje card\u00edaco. Consternados, algunos jugadores lloran, otros rezan. No ser\u00eda la primera muerte s\u00fabita en un terreno de juego. La compunci\u00f3n no es menor en las gradas.<\/p>\n<p>Mientras los m\u00e9dicos intentan reanimar al jugador, cuyo coraz\u00f3n ha dejado de latir, hasta ocho futbolistas de su equipo forman una barrera, rode\u00e1ndole, con el objeto de que las c\u00e1maras no capten su agon\u00eda. Tambi\u00e9n algunos miembros del equipo m\u00e9dico sostienen una s\u00e1bana para que el ojo indiscreto de las c\u00e1maras no llegue a retransmitir el tr\u00e1gico episodio.<\/p>\n<p>A los pocos minutos, el jugador del Inter es llevado en camilla hacia los vestuarios. Los sanitarios le acompa\u00f1an alzando una s\u00e1bana a cada lado de la camilla, mientras que otros jugadores se posicionan delante, como escolt\u00e1ndole, para seguir respetando la privacidad de su compa\u00f1ero.<\/p>\n<h3>La sociedad videovigilada<\/h3>\n<p>Hace unos a\u00f1os, los partidos se retransmit\u00edan con apenas un par de c\u00e1maras. Hoy hay docenas. Sin duda, las m\u00faltiples c\u00e1maras ofrecen m\u00e1s perspectivas sobre cualquier jugada y as\u00ed el espectador en casa puede recrearse con un lance visto desde varios \u00e1ngulos, para elucubrar si fue o no penalti, si la mano fue o no intencionada.<\/p>\n<p>Pero hay algo de <em>Gran Hermano<\/em> en todo el montaje medi\u00e1tico. Porque el espectador se ha acostumbrado a presenciar lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del juego: por ejemplo, qu\u00e9 cara pone el delantero cuando le sustituyen, las protestas del entrenador ante una decisi\u00f3n arbitral, las broncas entre dos compa\u00f1eros que no se entienden.<\/p>\n<p>El jugador, consciente cada vez m\u00e1s de su sobreexposici\u00f3n, administra sus gestos, se contiene o, por el contrario, corre hacia la c\u00e1mara para festejar con rabia su gol. Con tanta c\u00e1mara, aumenta la dramaturgia, para ocultar o para expresar. Ni siquiera en el t\u00fanel de vestuarios est\u00e1n los futbolistas exentos de ser escudri\u00f1ados.<\/p>\n<p>Hemos pasado de la <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/libro?codigo=264970\">\u201csociedad teledirigida\u201d<\/a> a la \u201csociedad videovigilada\u201d en la cual, so pretexto de que no hay espect\u00e1culo ni consumo (y rentabilidad) sin imagen, y de que esta encierra la verdad, el personaje p\u00fablico debe estar sujeto a constante escrutinio visual.<\/p>\n<p>Los medios, que pagan por la retransmisi\u00f3n, quieren obviamente mostrar cada vez m\u00e1s, pero \u00bfhasta d\u00f3nde?. El inesperado lance lleg\u00f3 a todos los hogares. Cuando Eriksen fue retirado del campo, se repitieron en bucle una y otra vez los momentos m\u00e1s dram\u00e1ticos.<\/p>\n<p>El episodio fue convertido r\u00e1pidamente en melodrama. En medio de la preocupaci\u00f3n, aparec\u00eda una foto que mostraba aparentemente que el jugador estaba consciente, lo que alentaba la esperanza. En televisi\u00f3n se contactaba con el m\u00e9dico del Elche y se le interrogaba sobre la gravedad del asunto. El programa daba paso a otro periodista que segu\u00eda sobre la marcha c\u00f3mo herv\u00edan las redes sociales: el nombre de Eriksen se convert\u00eda r\u00e1pidamente en <em>trending topic<\/em>.<\/p>\n<p>Que hasta el mism\u00edsimo Cristiano Ronaldo estuviera rezando por su pronta recuperaci\u00f3n, deseando que pronto se vieran en la cancha, aumentaba desde luego la noticiabilidad e incluso muchos medios confirieron al gesto del luso el car\u00e1cter de titular. El hecho de introducir en las noticias las reacciones de los m\u00e1s c\u00e9lebres futbolistas ampliaba el impacto del evento a la par que permit\u00eda la adaptaci\u00f3n al consumo local. En Inglaterra se difund\u00eda el mensaje de Harry Kane, capit\u00e1n de su Selecci\u00f3n y compa\u00f1ero de equipo en el Tottenham durante tantos a\u00f1os. Y as\u00ed, en cada pa\u00eds se seleccionaba el jugador con m\u00e1s gancho medi\u00e1tico.<\/p>\n<h3>El poder de las im\u00e1genes<\/h3>\n<p>Como saben los periodistas, \u201cno hay noticia si no hay <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=5817528\">imagen<\/a>\u201d. Aunque el episodio tuvo, sin duda, m\u00e1s repercusi\u00f3n en Europa, en cuesti\u00f3n de minutos se hallaba irradiado al mundo entero. Evidentemente si la parada card\u00edaca hubiera ocurrido a un jugador de Tailandia en el campeonato dom\u00e9stico, ello no hubiera merecido si quiera un apunte breve en la televisi\u00f3n ni en los peri\u00f3dicos deportivos. De hecho, este tipo de infortunios ocurren con cierta frecuencia, como ha demostrado <a href=\"https:\/\/www.nejm.org\/doi\/full\/10.1056\/NEJMoa1714719?query=featured_home\">un reciente estudio<\/a>. Pero que acontezca en la Eurocopa es otra cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>La velocidad con que ciertas noticias circulan en las redes supone un relevante indicio sobre qu\u00e9 cuestiones son m\u00e1s aptas para la inmediata difusi\u00f3n, as\u00ed como qu\u00e9 pa\u00edses, qu\u00e9 actividades, qu\u00e9 situaciones siguen siendo los centros neur\u00e1lgicos de la atenci\u00f3n medi\u00e1tica. Porque, desde un punto de vista antropol\u00f3gico, no se puede obviar que el episodio ocurre a un individuo que es hombre, que es futbolista, que es europeo y que juega en un espect\u00e1culo televisado que aspira -como el Mundial- a ser consumido (es decir, pagado) por millones de personas.<\/p>\n<p>El contexto no es balad\u00ed porque solo en ciertas situaciones hay un sinf\u00edn de c\u00e1maras dispuestas a trasladarnos en directo a la angustiada mujer de la v\u00edctima llorando desconsoladamente, mientras le abraza Kjaer, el capit\u00e1n de la Selecci\u00f3n. Y solo en ciertos lugares hay tantos fot\u00f3grafos para que alguno logre eludir la pantalla humana improvisada por los jugadores e introducir su teleobjetivo entre las piernas de los futbolistas, para captar la cara del inconsciente dan\u00e9s en el suelo. Estas, de hecho, eran las im\u00e1genes que m\u00e1s circulaban por las redes, mientras Eriksen era transportado por los sanitarios.<\/p>\n<p>Cuando los medios oficiales de la FIFA comunicaron que el jugador se encontraba estable, la gente respir\u00f3. Pero en los minutos y horas siguientes al incidente se produjo un interesante fen\u00f3meno: muchas personas mostraron en las redes su indignaci\u00f3n porque las c\u00e1maras siguieran ofreciendo el episodio una y otra vez, sin respetar la voluntad de los jugadores que hicieron todo lo posible para preservar la privacidad de su compa\u00f1ero.<\/p>\n<p>Trascendi\u00f3 tambi\u00e9n que, en el campo, durante los ag\u00f3nicos 15 minutos que dur\u00f3 la reanimaci\u00f3n, muchos aficionados recriminaron a quienes grababan con sus m\u00f3viles. La espont\u00e1nea iniciativa de los jugadores daneses es s\u00edntoma suficiente del hartazgo que experimentan ante su sobreexposici\u00f3n medi\u00e1tica. Pero no menos significativa es la reacci\u00f3n de parte de los televidentes y espectadores contrarios a hacer espect\u00e1culo de un momento tr\u00e1gico.<\/p>\n<p>El episodio muestra los difusos l\u00edmites entre el <a href=\"https:\/\/ayudaleyprotecciondatos.es\/2018\/11\/13\/derecho-privacidad-espana\/\">derecho a la privacidad<\/a> del futbolista y el <a href=\"https:\/\/www.abogacia.es\/publicaciones\/blogs\/blog-nuevas-tecnologias\/derecho-a-la-informacion-versus-derecho-a-la-intimidad-e-imagen-en-la-sociedad-de-la-informacion\/\">derecho a la informaci\u00f3n<\/a> del espectador.<\/p>\n<h3>Los l\u00edmites del espect\u00e1culo<\/h3>\n<p>Los partidos televisados con m\u00faltiples c\u00e1maras y retransmitidos a todo el mundo, la posibilidad de grabar con un m\u00f3vil y subir el contenido a las redes, el VAR, YouTube\u2026 todo ello aumenta la mediatizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica de los jugadores, y estos desarrollan sus t\u00e1cticas para preservar no solo su intimidad sino su capacidad de moldear su imagen, que saben resulta imprescindible en un deporte de masas en que millones de personas consumen a diario el aspecto m\u00e1s nimio de la vida de los futbolistas. El espectador est\u00e1 acostumbrado a que las c\u00e1maras lleguen cada vez m\u00e1s lejos, y justifica, tal vez mayoritariamente, que el jugador cobra millones por ofrecer un espect\u00e1culo que debe ser expuesto sin l\u00edmites.<\/p>\n<p>\u00bfPero d\u00f3nde empieza y acaba el espect\u00e1culo? Vimos en directo que un hombre se debat\u00eda entre la vida y la muerte, pero tambi\u00e9n que los protagonistas de este juego \u2013los propios jugadores y una parte de los aficionados\u2013 mostraron sus dudas con aquello de que, en todo caso, no importa lo que ocurra, <em>the show must go on<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/alberto-del-campo-tejedor-1229985\">Alberto del Campo Tejedor<\/a>, Profesor Titular de Antropolog\u00eda Social, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\">The Conversation<\/a>. Lea el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/eriksen-el-futbol-y-la-sociedad-del-espectaculo-162671\">original<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important; text-shadow: none !important;\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/162671\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto del Campo Tejedor, Universidad Pablo de Olavide Eurocopa. 12 de junio de 2021. Minuto 42 del partido entre Finlandia y Dinamarca. El jugador dan\u00e9s Christian Eriksen se desploma s\u00fabitamente. Los m\u00e9dicos llegan de inmediato y le realizan un masaje card\u00edaco. 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