{"id":30869764,"date":"2021-11-25T11:32:30","date_gmt":"2021-11-25T10:32:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30869764"},"modified":"2021-11-26T00:44:33","modified_gmt":"2021-11-25T23:44:33","slug":"gema-otero-gutierrez-no-hay-democracia-plena-si-las-mujeres-tienen-miedo-a-salir-a-la-calle-de-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/entrevista\/2021\/11\/gema-otero-gutierrez-no-hay-democracia-plena-si-las-mujeres-tienen-miedo-a-salir-a-la-calle-de-noche\/","title":{"rendered":"Gema Otero Guti\u00e9rrez: \u201cNo hay democracia plena si las mujeres tienen miedo a salir a la calle de noche\u201d"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30869765\" aria-describedby=\"caption-attachment-30869765\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/gema_otero01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-30869765 size-medium\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/gema_otero01-360x240.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/gema_otero01-360x240.jpg 360w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/gema_otero01-750x500.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/gema_otero01-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/gema_otero01-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/gema_otero01-2048x1366.jpg 2048w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/gema_otero01-165x109.jpg 165w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/gema_otero01-1320x880.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30869765\" class=\"wp-caption-text\">Gema Otero Guti\u00e9rrez<\/figcaption><\/figure>\n<p>Gema Otero es formadora, asesora e investigadora en coeducaci\u00f3n y prevenci\u00f3n de la violencia contra las mujeres y las ni\u00f1as. Autora de los cuentos &#8216;SuperLola&#8217; y &#8216;Lalo, el pr\u00edncipe rosa&#8217;, actualmente es doctoranda dentro del Grupo de Investigaci\u00f3n en Acci\u00f3n Socioeducativa (GIAS) de la Pablo de Olavide. En 2015 recibe el Premio Meridiana, en su modalidad &#8216;Iniciativas de producci\u00f3n cultural&#8217;.<\/p>\n<p>Colaboradora del Centro Interdisciplinar de Estudios Feministas, de las Mujeres y de G\u00e9nero (CINEF) de la Olavide, apuesta por la coeducaci\u00f3n como proyecto social m\u00e1s all\u00e1 de las aulas. Una senda que permite a ni\u00f1as y ni\u00f1os \u201cconocer otras formas de ser en el mundo\u201d, donde primen valores fundamentales como \u201cla igualdad, la empat\u00eda o el buen trato\u201d.<\/p>\n<p>Para Otero, la violencia hacia las mujeres est\u00e1 interiorizada. \u201cLo vemos a diario, en aplicaciones donde se invisibiliza a las mujeres, donde pasa desapercibida. Somos hijos e hijas de una educaci\u00f3n patriarcal, est\u00e1 en los mismos cimientos\u201d, se\u00f1ala. Por ello, apuesta por una coeducaci\u00f3n temprana que dote de herramientas cr\u00edticas para \u201cdesmontar\u201d la \u201csocializaci\u00f3n patriarcal\u201d. \u201cSi nos centramos en la Secundaria ya vamos tarde\u201d, afirma.<\/p>\n<p><strong>De sus recientes publicaciones hay un dato que, sin duda, es alarmante: la edad m\u00ednima del consumo de pornograf\u00eda es de 8 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>No es un dato m\u00edo, viene de un trabajo firmado por Ballester y Orte, pero se confirma desde los talleres que imparto a alumnado de 5\u00ba y 6\u00ba de primaria. En 1\u00ba de la ESO, muchos alumnos me cuentan que consumen pornograf\u00eda de forma cotidiana. Adem\u00e1s, interiorizan y normalizan la deshumanizaci\u00f3n de las ni\u00f1as y de las mujeres. Es una pr\u00e1ctica que erosiona la empat\u00eda que sienten hacia sus compa\u00f1eras. Una empat\u00eda que se ve de manera clara en Infantil y Primaria, pero que va desapareciendo conforme se hacen mayores.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo interiorizan ese tipo de contenido?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>La autora feminista M\u00f3nica Alario afirma que la pornograf\u00eda es un discurso pol\u00edtico de odio contra las mujeres. En el porno, las mujeres son cosificadas y torturadas. En sus narrativas, dentro de los talleres, el alumnado reconoce que los contenidos son violentos, pero no lo perciben como una realidad. Se denota una falta de empat\u00eda que va creciendo a medida que se van haciendo mayores. Las ni\u00f1as tambi\u00e9n interiorizan la hipersexualizaci\u00f3n como una forma de hacerse visibles frente a la mirada masculina.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 perciben o c\u00f3mo se sienten las ni\u00f1as en todo esto?<\/strong><\/p>\n<p>Ellas narran que la \u00fanica forma de ser tenidas en cuenta, de tener likes y de ser validadas es a trav\u00e9s de su hipersexualizaci\u00f3n. As\u00ed es como obtienen visibilidad, mientras que aquellas que optan por no seguir ese camino son invisibles o no se las tiene en cuenta. A ello se suma que el libre acceso a las tecnolog\u00edas facilita imaginarios en los que se hipersexualiza a las ni\u00f1as en edades cada vez m\u00e1s tempranas. El mandato de la belleza est\u00e1 atravesado por esta pr\u00e1ctica, pero al patriarcado siempre quiere m\u00e1s, y ya ha incorporado nuevos imaginarios de pornificaci\u00f3n de mujeres y ni\u00f1as. Esta forma de violencia no se percibe como una amenaza, ni se identifica de manera cr\u00edtica en el d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p><strong>En apenas unos a\u00f1os el primer acceso a un tel\u00e9fono m\u00f3vil ha pasado de los 13 a los 9 a\u00f1os. \u00bfInfluye esto en acelerar esa reducci\u00f3n de empat\u00eda, por un f\u00e1cil acceso a contenidos como el porno?<\/strong><\/p>\n<p>La herramienta no es el problema, es el sistema lo que tenemos que desarticular. Las TRIC han ampliado y facilitado de forma masiva el acceso de ni\u00f1as y ni\u00f1os a contenidos adultos machistas y mis\u00f3ginos. Un contenido que, adem\u00e1s, es visualmente potente y muy atractivo. Y muchas veces no tienen ni que buscarlos. Les llega por TikTok, por mensajes o invitaciones a grupos donde se comparte pornograf\u00eda.<\/p>\n<p>Pero ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes no cuentan con herramientas de an\u00e1lisis cr\u00edtico de la realidad, ni con un acompa\u00f1amiento familiar desde una mirada coeducativa. Se les permite acceder a aplicaciones donde las mujeres son v\u00edctimas de violencia extrema, donde se piensa que es ficci\u00f3n cuando no lo es. Eso se instala en el imaginario de los ni\u00f1os, que interiorizan su deseo como un derecho de libre acceso al cuerpo de las mujeres.<\/p>\n<p><strong>Prestar atenci\u00f3n a la voz de las ni\u00f1as y j\u00f3venes es el eje central de la tesis que est\u00e1 realizando, vinculada al Grupo de Investigaci\u00f3n en Acci\u00f3n Socioeducativa de la UPO. \u00bfCu\u00e1l es su objetivo con este trabajo?<\/strong><\/p>\n<p>La idea es conocer desde una perspectiva feminista el impacto de la socializaci\u00f3n patriarcal en la vida de las preadolescentes desde sus testimonios personales. Ver si evidencian e identifican la violencia a la que son sometidas por el hecho de ser ni\u00f1as. Muchas veces lo hacen, aunque les cuesta ponerle nombre. Algunas lo tienen claro y verbalizan la violencia a la que son sometidas en su d\u00eda a d\u00eda. La socializaci\u00f3n patriarcal es una maquinaria perfecta para que las ni\u00f1as aprendan a relacionarse a trav\u00e9s de la \u2018Ley del agrado\u2019 (Valc\u00e1rcel). Ni\u00f1as educadas para sonre\u00edr y agradar, as\u00ed no evidencian ni la opresi\u00f3n ni la violencia estructural que padecen desde que llegan al mundo.<\/p>\n<p><strong>En ese proceso de socializaci\u00f3n, la cosificaci\u00f3n es un eje central de su trabajo profesional e investigador.<\/strong><\/p>\n<p>Estoy muy centrada en analizar aquellos mecanismos simb\u00f3licos y materiales que permiten la deshumanizaci\u00f3n de las ni\u00f1as. Algo que ocurre desde que son muy peque\u00f1as. Que las mujeres interioricen que su cuerpo es un producto que pueden mercantilizar desde la libre elecci\u00f3n, el empoderamiento y la libertad sexual es uno de los grandes \u00e9xitos del patriarcado neoliberal. Las mujeres y las ni\u00f1as como objetos consumibles para su explotaci\u00f3n sexual, laboral y reproductiva es uno de los pilares del patriarcado. El Feminismo desarticula esa idea de que las mujeres pueden contar con un \u201ccapital er\u00f3tico\u201d (Hakim) con el que transaccionar para ganar estatus. Todo lo que nos deshumaniza, ni nos empodera ni nos asegura la emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 papel juega la coeducaci\u00f3n en ese escenario que est\u00e1 dibujando?<\/strong><\/p>\n<p>La coeducaci\u00f3n garantiza la humanidad que el patriarcado arrebata a las ni\u00f1as, y adem\u00e1s desarticula la jerarqu\u00eda y divisi\u00f3n sexuales de los espacios. Se necesita un alumnado que cuente con herramientas cr\u00edticas para abordar esta realidad. Pero no ya en Secundaria, sino desde la etapa de 0 a 3 a\u00f1os. El comienzo de la deshumanizaci\u00f3n de las mujeres arranca en la infancia, a trav\u00e9s de esa socializaci\u00f3n patriarcal. Es la forma de educar a las ni\u00f1as desde el discurso de la inferioridad y a los ni\u00f1os en el de la superioridad, el protagonismo absoluto y la hegemon\u00eda. La palabra \u2018nenaza\u2019 es un ejemplo claro de todo esto. Se usa para insultar a los ni\u00f1os, pero en realidad desprecia e infravalora a todas las ni\u00f1as. Cuando ser ni\u00f1a es un insulto y adem\u00e1s no vale tanto como ser ni\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se aborda esto desde las aulas?<\/strong><\/p>\n<p>No solo desde las aulas, se trata de una responsabilidad compartida. Todo proyecto de coeducaci\u00f3n es un proyecto pol\u00edtico feminista. Pero, efectivamente, es importante que el feminismo se interiorice en los centros educativos y la colaboraci\u00f3n del resto de agentes sociales. La coeducaci\u00f3n facilita herramientas para identificar la desigualdad y la violencia estructural entre mujeres y hombres desde una mirada cr\u00edtica y convierte a ni\u00f1as y ni\u00f1os en agentes sociales del cambio. Hay que empezar a coeducar desde 0 a 3 a\u00f1os, mientras antes mejor.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 aspectos refieren m\u00e1s las ni\u00f1as cuando narran sus experiencias en los talleres que imparte en los centros educativos?<\/strong><\/p>\n<p>Repasando el material, uno de los mandatos de g\u00e9nero que m\u00e1s aparece es el de que cierren las piernas. Se repite constantemente. Es un claro ejemplo de la hipersexualizaci\u00f3n del cuerpo de las ni\u00f1as y de c\u00f3mo las hacemos responsables de la violencia y la opresi\u00f3n a la que son sometidas. La cultura del miedo tambi\u00e9n est\u00e1 muy presente en sus narrativas. Hablan de violencias sexuales cotidianas, ni\u00f1as de 11 o 12 a\u00f1os que sufren acoso sexual callejero, insultos machistas, persecuciones de hombres adultos que las siguen por la calle, insinuaciones sexuales de hombres adultos de su entorno familiar (cultura de la pedofilia) &#8230; Un miedo que aprenden y normalizan desde que son muy peque\u00f1as.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo toma forma exactamente?<\/strong><\/p>\n<p>Una de las preguntas que hago a ni\u00f1os y ni\u00f1as es a qu\u00e9 tienen miedo. Hay miedos compartidos como la oscuridad, los fantasmas o las pel\u00edculas, pero tambi\u00e9n hay diferencias muy significativas. Ellos tienen miedo a hacerse da\u00f1o, un reflejo de c\u00f3mo los ni\u00f1os son socializados para que demuestren que son hombres a jornada completa teniendo que validar su masculinidad ante el grupo de iguales. Ellas temen que \u201calguien\u201d las rapte y que les hagan da\u00f1o. Tienen interiorizada la cultura del miedo desde 2\u00ba o 3\u00ba de primaria. Debemos dejar de decirle a las ni\u00f1as que tengan cuidado. No hay democracia plena si las mujeres tienen miedo de salir a la calle de noche o a tomar cualquier espacio. Hay que girar la mirada en los ni\u00f1os desde la asunci\u00f3n de la responsabilidad de la violencia masculina, que se aprende desde que son peque\u00f1os, y educarlos en el feminismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gema Otero es formadora, asesora e investigadora en coeducaci\u00f3n y prevenci\u00f3n de la violencia contra las mujeres y las ni\u00f1as. Autora de los cuentos &#8216;SuperLola&#8217; y &#8216;Lalo, el pr\u00edncipe rosa&#8217;, actualmente es doctoranda dentro del Grupo de Investigaci\u00f3n en Acci\u00f3n Socioeducativa (GIAS) de la Pablo de Olavide. 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