{"id":30871892,"date":"2022-04-01T06:40:50","date_gmt":"2022-04-01T04:40:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30871892"},"modified":"2022-04-01T14:50:01","modified_gmt":"2022-04-01T12:50:01","slug":"un-nuevo-mecanismo-genetico-explica-los-gigantes-mas-altos-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/ciencia\/2022\/04\/un-nuevo-mecanismo-genetico-explica-los-gigantes-mas-altos-de-la-historia\/","title":{"rendered":"Un nuevo mecanismo gen\u00e9tico explica los gigantes m\u00e1s altos de la historia"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30871893\" aria-describedby=\"caption-attachment-30871893\" style=\"width: 252px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-30871893\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/RobertWadlow-252x360.jpg\" alt=\"Robert Wadlow fue una de las personas m\u00e1s altas del mundo con 2,72 m. \/ Wikipedia\" width=\"252\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/RobertWadlow-252x360.jpg 252w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/RobertWadlow-526x750.jpg 526w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/RobertWadlow.jpg 616w\" sizes=\"auto, (max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-30871893\" class=\"wp-caption-text\">Robert Wadlow fue una de las personas m\u00e1s altas del mundo con 2,72 m. \/ Wikipedia<\/figcaption><\/figure>\n<p>El gigantismo es una enfermedad causada por exceso de la hormona del crecimiento (Growth Hormone o GH). Entre los pacientes afectados, unos pocos padecen una forma rara de la enfermedad ligada al cromosoma X (X-LAG).<strong> Investigadores del Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo\u00a0 han participado en un estudio internacional que muestra que los pacientes con X-LAG presentan una anomal\u00eda gen\u00e9tica (una duplicaci\u00f3n) que altera f\u00edsicamente una regi\u00f3n del cromosoma X<\/strong>. Ello provoca una sobreexpresi\u00f3n del gen GPR101, un importante estimulador de la secreci\u00f3n de GH. Este mecanismo gen\u00e9tico, publicado en <em>American Journal of Human Genetics<\/em>, explica el sobrecrecimiento de las personas m\u00e1s altas de la historia y abre la puerta a entender patolog\u00edas gen\u00e9ticas todav\u00eda sin explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os ha revelado que el genoma est\u00e1 muy organizado a nivel local en unidades gen\u00f3micas, denominadas Dominios de Asociaci\u00f3n Topol\u00f3gica (TAD). Estas unidades est\u00e1n aisladas por l\u00edmites que facilitan ciertas interacciones entre genes y potenciadores, al tiempo que disminuyen las interacciones fuera del TAD. En X-LAG, una duplicaci\u00f3n interrumpe el TAD normal alrededor de GPR101 y vuelve a reconectar GPR101 para interactuar con nuevos potenciadores, creando as\u00ed un nuevo TAD (neoTAD). Este estudio, desarrollado en colaboraci\u00f3n con el Hospital de Investigaci\u00f3n Humanitas (Mil\u00e1n, Italia) y el Centro Hospitalario Universitario de la Universidad de Lieja (B\u00e9lgica), es la primera vez que se demuestra que un mecanismo patol\u00f3gico llamado TADopat\u00eda causa una enfermedad en endocrinolog\u00eda.<\/p>\n<h3>Una estimulaci\u00f3n de la hormona del crecimiento<\/h3>\n<p>Seg\u00fan <strong>Martin Franke<\/strong>, investigador del CABD y autor principal del nuevo estudio, \u201cestos TAD y sus l\u00edmites representan un marco novedoso para identificar los mecanismos de la enfermedad gen\u00e9tica. En lugar de que las mutaciones alteren la secuencia de un gen, las duplicaciones o deleciones que interrumpen los l\u00edmites de TAD pueden reorganizar los TAD (TADopat\u00edas). Luego, los genes entran en contacto con secuencias reguladoras llamadas potenciadores que normalmente regulan otros genes, un mecanismo llamado <em>secuestro de potenciadores<\/em>. La TADopat\u00eda subyacente en X-LAG crea un neoTAD para GPR101\u201d. Franke y sus colegas describieron por primera vez el fen\u00f3meno de los neoTAD como la causa de una forma rara de defectos cong\u00e9nitos de las extremidades. \u00abCuando hablamos por primera vez de X-LAG, nuestra atenci\u00f3n se centr\u00f3 de inmediato en el concepto de neoTAD, y nos intrig\u00f3 que el mecanismo descubierto en una enfermedad rara pudiera explicar potencialmente X-LAG\u00bb.<\/p>\n<p>El concepto de formaci\u00f3n de neoTAD llev\u00f3 a los investigadores a examinar la arquitectura local de la cromatina en pacientes con X-LAG. X-LAG es una forma pedi\u00e1trica \u00fanica de gigantismo que se ha descrito en solo 40 pacientes en todo el mundo y refleja exactamente la enfermedad que sufrieron los humanos m\u00e1s altos jam\u00e1s registrados, como Robert Pershing Wadlow (2,72 m) y Julius Koch (2,59 m). <strong>Adrian Daly<\/strong> (Centro Hospitalario Universitario de Lieja, B\u00e9lgica), autor principal del estudio y de la descripci\u00f3n original de X-LAG en 2014, afirma que \u201cdesde nuestro descubrimiento de X-LAG en 2014 y nuestra posterior descripci\u00f3n de GPR101 como un poderoso estimulador de la secreci\u00f3n de la hormona del crecimiento, nos desconcert\u00f3 c\u00f3mo una simple duplicaci\u00f3n del gen GPR101 podr\u00eda conducir a enormes aumentos en los niveles de prote\u00edna GPR101 en los tumores de pacientes con X-LAG. Este nuevo descubrimiento sobre GPR101 y su desregulaci\u00f3n por la formaci\u00f3n de neoTAD responde a esta importante pregunta\u201d.<\/p>\n<p>Una mejor consciencia del papel de la alteraci\u00f3n del l\u00edmite TAD en la enfermedad ayudar\u00e1 a abordar otros trastornos gen\u00e9ticos no resueltos. Seg\u00fan el <strong>Giampaolo Trivellin<\/strong> (Humanitas Research Hospital, Mil\u00e1n), autor principal de la descripci\u00f3n original de X-LAG y del nuevo estudio, \u00absi bien X-LAG es, hasta donde sabemos, la primera TADopat\u00eda descrita en endocrinolog\u00eda, creemos que no ser\u00e1 la \u00faltima. El sistema endocrino es muy complejo y los cambios gen\u00e9ticos sutiles durante el desarrollo pueden tener consecuencias masivas para el crecimiento corporal, el metabolismo y la fertilidad. Saber ahora que la interrupci\u00f3n de la topolog\u00eda normal del ADN puede explicar el X-LAG significa que podemos usar este paradigma para explorar la regulaci\u00f3n del gen GPR101 y tambi\u00e9n buscar nuevas TADopat\u00edas en endocrinolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n tambi\u00e9n involucr\u00f3 a centros en los Estados Unidos (Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano, que son parte del NIH &#8211; Instituto Nacional de Salud) e Israel (Centro M\u00e9dico Sheba, Universidad de Tel Aviv).<\/p>\n<p>Martin Franke, Adrian F. Daly, Giampaolo Trivellin et al. <strong>Duplications disrupt chromatin architecture and rewire\u00a0<\/strong><em><strong>GPR101<\/strong><\/em><strong>-enhancer communication in X-linked acrogigantism<\/strong>. <em>American Journal of Human Genetics<\/em>. DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ajhg.2022.02.002\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ajhg.2022.02.002<\/a><\/p>\n<p>Fuente: CSIC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gigantismo es una enfermedad causada por exceso de la hormona del crecimiento (Growth Hormone o GH). Entre los pacientes afectados, unos pocos padecen una forma rara de la enfermedad ligada al cromosoma X (X-LAG). Investigadores del Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo (CABD, CSIC-UPO) han participado en un estudio internacional que muestra que los pacientes con X-LAG presentan una anomal\u00eda gen\u00e9tica (una duplicaci\u00f3n) que altera f\u00edsicamente una regi\u00f3n del cromosoma X. Ello provoca una sobreexpresi\u00f3n del gen GPR101, un importante estimulador de la secreci\u00f3n de GH. Este mecanismo gen\u00e9tico, publicado en American Journal of Human Genetics, explica el sobrecrecimiento de las personas m\u00e1s altas de la historia y abre la puerta a entender patolog\u00edas gen\u00e9ticas todav\u00eda sin explicaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":30871893,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[43,45,42],"class_list":["post-30871892","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","tag-cabd","tag-csic","tag-genetica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30871892","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30871892"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30871892\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30871895,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30871892\/revisions\/30871895"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30871893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30871892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30871892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30871892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}