{"id":30872310,"date":"2022-04-27T11:49:24","date_gmt":"2022-04-27T09:49:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30872310"},"modified":"2022-04-27T11:49:24","modified_gmt":"2022-04-27T09:49:24","slug":"por-que-hacer-ejercicio-evita-que-el-cerebro-encoja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/theconversation\/2022\/04\/por-que-hacer-ejercicio-evita-que-el-cerebro-encoja\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 hacer ejercicio evita que el cerebro\u00a0encoja"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30872312\" aria-describedby=\"caption-attachment-30872312\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-30872312\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/TheConversation_20220427-750x422.jpg\" alt=\"ilustraci\u00f3n de un esqueleto mientras hace ejercicio (pesas) con el cerebro resaltado\" width=\"750\" height=\"422\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/TheConversation_20220427-750x422.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/TheConversation_20220427-360x203.jpg 360w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/TheConversation_20220427-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/TheConversation_20220427-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/TheConversation_20220427-2048x1152.jpg 2048w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/TheConversation_20220427-1320x743.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-30872312\" class=\"wp-caption-text\">Shutterstock \/ Julien Tromeur<\/figcaption><\/figure>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/guillermo-lopez-lluch-1122562\">Guillermo L\u00f3pez Lluch<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>\u201c<em>Mens sana in corpore sano<\/em>\u201d. A menudo usamos esta cita para reivindicar el efecto beneficioso de la actividad f\u00edsica en las capacidades mentales. En realidad, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mens_sana_in_corpore_sano\">la frase apareci\u00f3 en la s\u00e1tira X escrita por el c\u00f3mico romano Juvenal all\u00e1 por el siglo II<\/a> y era m\u00e1s extensa: indicaba que hab\u00eda que orar para disponer de un esp\u00edritu sano en un cuerpo sano (\u201c<em>orandum est ut sit mens sana in corpore sano<\/em>\u201d).<\/p>\n<p>\u00bfPero es cierto eso de que mantener el cuerpo sano, equilibrado y ejercitado ayuda a mantener las capacidades mentales de nuestro cerebro? Pues s\u00ed, y hay muchas evidencias cient\u00edficas que lo demuestran, especialmente en lo que se refiere al envejecimiento.<\/p>\n<h3>El cerebro pierde volumen durante el envejecimiento<\/h3>\n<p>A medida que cumplimos a\u00f1os los tejidos y los \u00f3rganos se degeneran. La capacidad de mantener la funcionalidad de las c\u00e9lulas va disminuyendo y eso se acompa\u00f1a de una p\u00e9rdida de tejido. En el cerebro tambi\u00e9n ocurre, con la consiguiente neurodegeneraci\u00f3n o p\u00e9rdida de neuronas.<\/p>\n<p>Ya sea en patolog\u00edas como la enfermedad de Alzheimer o en la p\u00e9rdida de funcionalidad debida al envejecimiento, en el cerebro se producen <a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fmech.2021.705653\/full\">diferentes cambios asociados a la perdida de funci\u00f3n<\/a>. Entre ellos, adelgazamiento de la zona cortical, p\u00e9rdida de tejido gris (cuerpos neuronales) y blanco (conducciones nerviosas), aumento del volumen de los ventr\u00edculos (huecos dentro del cerebro donde est\u00e1 el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo) y disminuci\u00f3n de neuronas en diferentes zonas, especialmente en el hipocampo.<\/p>\n<p>En un estudio longitudinal en el que participan centenares de voluntarios desde hace a\u00f1os, <a href=\"https:\/\/www.blsa.nih.gov\/\">el estudio Baltimore<\/a>, se ha demostrado que la reducci\u00f3n en la capacidad metab\u00f3lica asociada al envejecimiento se relaciona con el aumento del volumen del ventr\u00edculo cerebral \u2013el espacio \u201chueco\u201d del cerebro\u2013. Y eso lleva a <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-022-10421-7\">un aumento de la neurodegeneraci\u00f3n<\/a> y de la atrofia del \u00f3rgano pensante.<\/p>\n<p>Si reducir la capacidad metab\u00f3lica implica p\u00e9rdida de volumen cerebral, podemos deducir que una mejor utilizaci\u00f3n de la energ\u00eda mediante la pr\u00e1ctica del ejercicio podr\u00eda ralentizar la p\u00e9rdida de tejido en el cerebro.<\/p>\n<h3>M\u00e1s ejercicio, m\u00e1s memoria<\/h3>\n<p>\u00bfEs as\u00ed? Responder no es sencillo. Sobre todo porque uno de los principales escollos que nos encontramos a la hora de determinar el efecto de cualquier intervenci\u00f3n sobre el cerebro es la pr\u00e1ctica imposibilidad de comprobar r\u00e1pidamente sus consecuencias. El cerebro no es como la sangre o el m\u00fasculo, que r\u00e1pidamente muestran una respuesta f\u00e1cilmente medible de manera directa o a partir de componentes sangu\u00edneos. Lo bueno es que la llegada de m\u00e9todos de imagen cada vez m\u00e1s fiables <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0197458022000768\">est\u00e1 permitiendo detectar algunas modificaciones estructurales en ciertas zonas del cerebro<\/a>.<\/p>\n<p>Hace ya tiempo que tenemos indicios de que la pr\u00e1ctica de ejercicio f\u00edsico mejora la capacidad cognitiva e incrementa el tama\u00f1o de determinadas \u00e1reas del cerebro. especialmente de las relacionadas con la memoria. Por ejemplo, en 2011 se public\u00f3 un art\u00edculo en <em>PNAS<\/em> donde se indicaba que <a href=\"https:\/\/www.pnas.org\/doi\/10.1073\/pnas.1015950108\">el ejercicio f\u00edsico aumentaba el volumen del hipocampo<\/a>, la secci\u00f3n del cerebro donde reside la memoria. En otros estudios en personas mayores se demostr\u00f3 que el ejercicio f\u00edsico tambi\u00e9n <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S2213158221002060?via%3Dihub\">preven\u00eda la p\u00e9rdida de volumen en esta zona del cerebro<\/a>.<\/p>\n<p>Por otro lado, la pr\u00e1ctica de ejercicio f\u00edsico controlado en una poblaci\u00f3n de personas mayores ha sacado a la luz que existe una correlaci\u00f3n positiva entre <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1053811922003500?via%3Dihub\">la pr\u00e1ctica del ejercicio f\u00edsico y la cantidad de sustancia gris en otras zonas del cerebro sensibles a la degeneraci\u00f3n asociada con el envejecimiento<\/a>.<\/p>\n<h3>Metabolismo, se\u00f1alizaci\u00f3n y hormesis: claves para mantener la actividad<\/h3>\n<p>Tendemos a considerar a nuestro organismo como un sistema compartimentalizado. Si tenemos un problema en el h\u00edgado, focalizamos en el h\u00edgado, y si es en el ri\u00f1on, pues en el ri\u00f1\u00f3n. Pero nuestro cuerpo no funciona as\u00ed: todo est\u00e1 interconectado. Por eso un problema de ri\u00f1\u00f3n puede acabar agravando una cardiopat\u00eda, o un problema hep\u00e1tico provocar una isquemia cerebral. En el envejecimiento en concreto, los complejos equilibrios corporales se encuentran en una situaci\u00f3n muy precaria.<\/p>\n<p>Cuando nos ejercitamos sometemos a nuestro cuerpo a un estr\u00e9s moderado, ya que obligamos a las c\u00e9lulas a aumentar el gasto energ\u00e9tico. Eso implica movilizar nutrientes, que deben pasar desde los almacenes a los m\u00fasculos. A todos los cambios fisiol\u00f3gicos necesarios para hacer frente a este estr\u00e9s moderado se les conoce como <strong>hormesis<\/strong>.<\/p>\n<p>En el proceso de hormesis, los m\u00fasculos liberan sustancias que informan al resto de los \u00f3rganos de que aumenta la demanda energ\u00e9tica. Estas sustancias reciben el nombre de <strong>mioquinas<\/strong> y <a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fphys.2019.00042\/full\">se liberan a la sangre, que las distribuye al resto de \u00f3rganos<\/a>.<\/p>\n<p>Algunas de esas mioquinas alcanzan el cerebro y all\u00ed <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41574-019-0174-x\">inducen la expresi\u00f3n de genes y prote\u00ednas que aumentan la capacidad de las neuronas para establecer nuevas conexiones<\/a> o reforzar las ya existentes. Una de esas mioquinas es la denominada <a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/abs\/10.1126\/scisignal.aau1468\">BDNF (factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro)<\/a>, esencial para que las neuronas establezcan conexiones y as\u00ed mantenerlas activas. De esta manera tan simple podemos explicar por qu\u00e9 el ejercicio f\u00edsico mantiene el volumen cerebral durante el envejecimiento.<\/p>\n<p>Por otro lado, el ejercicio f\u00edsico tambi\u00e9n incrementa el flujo sangu\u00edneo y la oxigenaci\u00f3n, lo que <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/jnc.14234\">repercute positivamente en la actividad cerebral tambi\u00e9n en personas mayores<\/a>. Adem\u00e1s, otros estudios han demostrado que el ejercicio f\u00edsico moderado produce efectos antiinflamatorios que pueden afectar al cerebro, por ejemplo <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/alzheimers-exercise-may-reduce-brain-inflammation-helping-to-protect-us-from-the-disease-172258\">reduciendo as\u00ed la progresi\u00f3n del alzh\u00e9imer o la demencia senil<\/a>.<\/p>\n<p>Las evidencias cient\u00edficas, tanto directas como indirectas, dejan claro que practicar actividad f\u00edsica al envejecer ayuda a prevenir la degeneraci\u00f3n del cerebro, dando todo el sentido a la frase \u201c<em>mens sana in corpore sano<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s nos vale evitar la inactividad y el sedentarismo si queremos a\u00f1adir vida a los a\u00f1os y no solo a\u00f1os a la vida.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/guillermo-lopez-lluch-1122562\">Guillermo L\u00f3pez Lluch<\/a>, Catedr\u00e1tico del \u00e1rea de Biolog\u00eda Celular. Investigador asociado del Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo. Investigador en metabolismo, envejecimiento y sistemas inmunol\u00f3gicos y antioxidantes., <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\">The Conversation<\/a>. Lea el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/por-que-hacer-ejercicio-evita-que-el-cerebro-encoja-181445\">original<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important;\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/181445\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPero es cierto eso de que mantener el cuerpo sano, equilibrado y ejercitado ayuda a mantener las capacidades mentales de nuestro cerebro? 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