{"id":30872955,"date":"2022-05-30T05:41:43","date_gmt":"2022-05-30T03:41:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30872955"},"modified":"2022-05-30T15:47:48","modified_gmt":"2022-05-30T13:47:48","slug":"este-es-el-dano-que-produce-el-tabaco-sobre-nuestras-celulas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/theconversation\/2022\/05\/este-es-el-dano-que-produce-el-tabaco-sobre-nuestras-celulas\/","title":{"rendered":"Este es el da\u00f1o que produce el tabaco sobre nuestras\u00a0c\u00e9lulas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-30872956 size-large\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/man-g1b98fe023_1920-750x485.jpg\" alt=\"ilustraci\u00f3n sobre los efectos nocivos del tabaco\" width=\"750\" height=\"485\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/man-g1b98fe023_1920-750x485.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/man-g1b98fe023_1920-385x249.jpg 385w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/man-g1b98fe023_1920-768x496.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/man-g1b98fe023_1920-1536x993.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/man-g1b98fe023_1920-665x430.jpg 665w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/man-g1b98fe023_1920-1320x853.jpg 1320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/man-g1b98fe023_1920.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/guillermo-lopez-lluch-1122562\">Guillermo L\u00f3pez Lluch<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Mi padre fum\u00f3 en pipa durante un tiempo y recuerdo perfectamente esa sustancia negra y pegajosa que se quedaba adherida al filtro del artilugio: el alquitr\u00e1n. Ahora piensen en esa sustancia entrando en sus pulmones y peg\u00e1ndose a sus paredes. Repugnante, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>Con los incontables estudios disponibles sobre los efectos del consumo de tabaco en la mano, convencernos sobre los da\u00f1os que produce deber\u00eda ser pan comido. Las c\u00e9lulas que forman nuestros tejidos, \u00f3rganos y sistemas son sensibles a los efectos de agentes externos t\u00f3xicos. Y por todos es sabido que el tabaco contiene muchos, aparte del alquitr\u00e1n.<\/p>\n<p>Lo peor es que muchos fumadores no solo lo asumen, sino que obvian que su consumo afecta gravemente a las personas de su alrededor.<\/p>\n<p>Propongo a continuaci\u00f3n hacer un viaje acompa\u00f1ando al humo del tabaco que entra en nuestro cuerpo para ver sus efectos \u2013demostrados por la ciencia\u2013 sobre nuestras c\u00e9lulas.<\/p>\n<h3>Primeros efectos en la boca y la faringe<\/h3>\n<p>Cuando el humo del tabaco entra en nuestro organismo, las primeras c\u00e9lulas que lo reciben son las de la boca, la nariz y la garganta. Las hasta <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0304383509007162?casa_token=KcMv38eJI_IAAAAA:MAREq1Qe1Ss42bx_Fr5tpBUV7dtOOIxDbm-V4mffFHIdqjdOR24xSuzt9GfNLhkquC-wXS7Nvg\">50 sustancias carcinog\u00e9nicas<\/a> que contiene este humo se diluyen r\u00e1pidamente en la saliva y los fluidos nasales. De este modo llegan pr\u00e1cticamente a todas las c\u00e9lulas del epitelio de la boca, la nariz y la garganta.<\/p>\n<p>Entre otros efectos, estas sustancias producen da\u00f1o oxidativo, muerte celular y, en el peor de los casos, se introducen en el ADN provocando roturas y otros da\u00f1os que, al ser reparados, dan lugar a mutaciones que pueden desencadenar c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Por tanto, no es de extra\u00f1ar que el consumo de tabaco sea uno de los factores de riesgo m\u00e1s importantes en el octavo tipo de c\u00e1ncer m\u00e1s mortal: <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC6752112\/\">el c\u00e1ncer oral<\/a>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el tabaco induce <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC6752112\/\">cambios en las funciones del sistema inmunitario que agravan la respuesta a infecciones por diversos microorganismos<\/a>. Estos efectos sobre el sistema inmunitario tambi\u00e9n <a href=\"https:\/\/jim.bmj.com\/content\/62\/2\/316.long\">est\u00e1n relacionados con una mayor predisposici\u00f3n a sufrir c\u00e1ncer<\/a>.<\/p>\n<p>A todo ello hay que sumarle que el tabaco nos hace perder las capacidades olfativas y gustativas, manteniendo un sabor amargo casi continuo en la boca. \u00bfPor qu\u00e9? Todo apunta a que tiene que ver con <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/33955474\/\">la p\u00e9rdida de la capacidad de transmisi\u00f3n nerviosa<\/a> de los \u00f3rganos sensoriales.<\/p>\n<h3>Da\u00f1os a nivel pulmonar<\/h3>\n<p>Desde hace tiempo se sabe que el humo del tabaco provoca en el pulm\u00f3n una serie de s\u00edntomas <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC475133\/\">que se agrupan en la llamada enfermedad cr\u00f3nica obstructiva pulmonar o EPOC<\/a>. En esta enfermedad, el desequilibrio provocado por el tabaco sobre las c\u00e9lulas epiteliales hace que generen m\u00e1s mucosidad y que sea m\u00e1s densa. Adem\u00e1s, debido al da\u00f1o directo del tabaco sobre el tejido que mantiene la estructura del pulm\u00f3n, se obstruyen los bronquios y bronquiolos, generando s\u00edntomas de asfixia.<\/p>\n<p>Por si fuera poco, <a href=\"https:\/\/www.mayoclinic.org\/es-es\/diseases-conditions\/copd\/symptoms-causes\/syc-20353679\">las personas con EPOC tienen mayor predisposici\u00f3n a sufrir enfermedades cardiovasculares y, de nuevo, c\u00e1ncer de pulm\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<h3>Macr\u00f3fagos negros de alquitr\u00e1n<\/h3>\n<p>Ya he evocado al principio la imagen de la pipa de mi padre, negra y pegajosa por el alquitr\u00e1n.<\/p>\n<p>Sucede que el pulm\u00f3n es rico en macr\u00f3fagos que reaccionan a los ataques generando respuestas inflamatorias. Pues bien, esos macr\u00f3fagos acaban ingiriendo el alquitr\u00e1n del tabaco y mueren cargados de esta sustancia acumul\u00e1ndose y dando ese aspecto negro caracter\u00edstico del pulm\u00f3n de fumador.<\/p>\n<p>El humo del tabaco tambi\u00e9n trastoca la actividad de los macr\u00f3fagos. Concretamente reduce su capacidad para <a href=\"https:\/\/respiratory-research.biomedcentral.com\/articles\/10.1186\/1465-9921-14-33\">defender al organismo frente a diferentes agentes, especialmente virus<\/a>, pero tambi\u00e9n c\u00e9lulas cancerosas. Y volvemos otra vez a lo mismo: al final aumenta el riesgo de padecer c\u00e1ncer de pulm\u00f3n.<\/p>\n<p>Visto lo visto, no cabe duda de que existe una relaci\u00f3n directa entre el consumo de tabaco y el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n, uno de los m\u00e1s agresivos. Su <a href=\"https:\/\/www.cancer.org\/cancer\/lung-cancer\/detection-diagnosis-staging\/survival-rates.html\">supervivencia a 5 a\u00f1os var\u00eda (seg\u00fan el tipo de c\u00e9lula afectada) entre el 60% y el 25%<\/a> y causa <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC4080902\/\">m\u00e1s de un mill\u00f3n de muertes al a\u00f1o en todo el mundo<\/a>.<\/p>\n<h3>Nicotina: efecto sobre las neuronas y dependencia<\/h3>\n<p>Que fumar tenga efectos placenteros se lo debemos a la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nicotina\">nicotina<\/a>, un alcaloide presente en el tabaco. Act\u00faa estimulando en las neuronas a los <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Receptor_nicot%C3%ADnico\">receptores nicot\u00ednicos<\/a>, unos canales i\u00f3nicos que responden a sustancias que transmiten la informaci\u00f3n entre las neuronas.<\/p>\n<p>Como en cualquier otro compuesto que estimula receptores de neurotransmisores en las neuronas, la estimulaci\u00f3n permanente lleva a un proceso de desensibilizaci\u00f3n de las neuronas. Implica que las neuronas reducen la cantidad de receptores o cambian su sensibilidad al estimulante, por lo que para obtener la misma respuesta se necesita cada vez m\u00e1s cantidad de est\u00edmulo. Cuando esto ocurre, estamos ante un caso de dependencia.<\/p>\n<p>Lo peor es que el proceso de desensibilizaci\u00f3n puede llevar no solo a una dependencia de la nicotina sino tambi\u00e9n a otras enfermedades como la p\u00e9rdida de memoria o la <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/BF00713026\">miastenia gravis<\/a>, enfermedad caracterizada por la debilidad y fatiga muscular debida a una falta de comunicaci\u00f3n efectiva entre nervios y m\u00fasculos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se han asociado otros problemas como <a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/1422-0067\/22\/14\/7272\">un mayor riesgo de esquizofrenia o psicosis, depresi\u00f3n y ansiedad<\/a>. A todo ello se a\u00f1ade que la afecci\u00f3n neuronal puede provocar <a href=\"https:\/\/www.jpain.org\/article\/S1526-5900(05)00047-7\/fulltext\">dolor neurop\u00e1tico, es decir, un dolor relacionado con el sistema nervioso<\/a>.<\/p>\n<p>En resumen, el beneficio del consumo de tabaco es pr\u00e1cticamente nulo frente a los m\u00faltiples da\u00f1os que produce en las c\u00e9lulas y los graves problemas de salud que desencadena. Y, sin embargo, muchas personas introducen en su organismo de forma voluntaria todos los compuestos perjudiciales que conlleva el tabaco. Al menos, que no sea por falta de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/guillermo-lopez-lluch-1122562\">Guillermo L\u00f3pez Lluch<\/a>, Catedr\u00e1tico del \u00e1rea de Biolog\u00eda Celular. Investigador asociado del Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo. Investigador en metabolismo, envejecimiento y sistemas inmunol\u00f3gicos y antioxidantes., <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\">The Conversation<\/a>. Lea el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/este-es-el-dano-que-produce-el-tabaco-sobre-nuestras-celulas-182958\">original<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important;\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/182958\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Propongo a continuaci\u00f3n hacer un viaje acompa\u00f1ando al humo del tabaco que entra en nuestro cuerpo para ver sus efectos \u2013demostrados por la ciencia\u2013 sobre nuestras c\u00e9lulas.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":30872956,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5390],"tags":[218,1271,1419],"class_list":["post-30872955","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-theconversation","tag-salud","tag-salud-publica","tag-tabaquismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30872955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30872955"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30872955\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30872957,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30872955\/revisions\/30872957"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30872956"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30872955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30872955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30872955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}