{"id":30875668,"date":"2022-10-20T10:02:25","date_gmt":"2022-10-20T08:02:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30875668"},"modified":"2022-10-20T10:02:25","modified_gmt":"2022-10-20T08:02:25","slug":"resistencia-sequia-pinsapo-genes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/ciencia\/2022\/10\/resistencia-sequia-pinsapo-genes\/","title":{"rendered":"La resistencia a la sequ\u00eda del pinsapo est\u00e1 escrita en sus genes"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30875671\" aria-describedby=\"caption-attachment-30875671\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Pinsapo-SierradelasNieves.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-30875671\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Pinsapo-SierradelasNieves-750x422.jpg\" alt=\"Poblaciones de pinsapo afectadas por la sequ\u00eda en el Parque Nacional de Sierra de las Nieves (M\u00e1laga)\" width=\"750\" height=\"422\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Pinsapo-SierradelasNieves-750x422.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Pinsapo-SierradelasNieves-385x217.jpg 385w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Pinsapo-SierradelasNieves-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Pinsapo-SierradelasNieves.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30875671\" class=\"wp-caption-text\">Poblaciones de pinsapo afectadas por la sequ\u00eda en el Parque Nacional de Sierra de las Nieves<\/figcaption><\/figure>\n<p>Algunos individuos de pinsapo, un tipo de abeto superviviente de cambios clim\u00e1ticos dr\u00e1sticos del pasado, son capaces de adaptarse al cambio de ambiente gracias a su gen\u00e9tica, seg\u00fan un trabajo internacional liderado por investigadores de las universidades Pablo de Olavide y Complutense de Madrid.<\/p>\n<p>Los efectos m\u00e1s contundentes del cambio clim\u00e1tico podr\u00edan hacer desaparecer algunos bosques relictos de abetos, como el pinsapo. Las temperaturas extremas, las olas de calor cada vez m\u00e1s frecuentes y las sequ\u00edas m\u00e1s intensas obligan a estas poblaciones forestales a migrar por las laderas monta\u00f1osas donde habitan en busca de ambientes m\u00e1s favorables. Por eso, el trabajo, publicado en <em>Tree Physiology<\/em>, ofrece esperanzas adaptativas para estos f\u00f3siles vivientes.<\/p>\n<p>Desde hace tiempo, se ha observado como las poblaciones de pinsapo \u201ctrepan\u201d por las laderas en busca de condiciones clim\u00e1ticas m\u00e1s favorables. Las limitaciones en su migraci\u00f3n hacia zonas de mayor altitud son motivo de preocupaci\u00f3n y han llevado a declarar al pinsapo especie en peligro seg\u00fan la lista roja de la Uni\u00f3n Internacional para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza (UICN). Sin embargo, existen individuos de pinsapo en zonas afectadas por la sequ\u00eda que persisten contra todo pron\u00f3stico. Estas observaciones llevaron al grupo de investigadores a preguntarse si podr\u00eda haber una base fisiol\u00f3gica y\/o gen\u00e9tica en la mayor tolerancia a la sequ\u00eda de estos individuos.<\/p>\n<p>Con esta pregunta en mente, los investigadores dise\u00f1aron un novedoso estudio capaz de monitorizar, no solo la expresi\u00f3n gen\u00e9tica y la respuesta fisiol\u00f3gica del pinsapo durante la sequ\u00eda, sino tambi\u00e9n su resiliencia (es decir, su capacidad de recuperarse una vez finalizado el estr\u00e9s). Al igual que en el medio natural, se observaron dos respuestas: individuos capaces de recuperarse tras el estr\u00e9s (resilientes) y otros incapaces de recuperarse (sensibles). A continuaci\u00f3n, analizaron posibles diferencias fisiol\u00f3gicas y gen\u00e9ticas, tanto de expresi\u00f3n como de marcadores gen\u00e9ticos, entre ambas respuestas.<\/p>\n<p><strong>Los resultados muestran diferencias tanto fisiol\u00f3gicas como gen\u00e9ticas entre los individuos de pinsapo resilientes y sensibles<\/strong>, que podr\u00edan explicar su distinta capacidad para tolerar la sequ\u00eda. Uno de los hallazgos m\u00e1s interesantes fue el papel de genes relacionados con la regulaci\u00f3n epigen\u00e9tica en los individuos resilientes.<\/p>\n<p>\u201cLa epigen\u00e9tica es un mecanismo prometedor de adaptaci\u00f3n r\u00e1pida a nuevas condiciones clim\u00e1ticas, ya que no requiere nuevas modificaciones en la secuencia del ADN. En cambio, consiste en la \u201cactivaci\u00f3n\u201d o \u201cinhibici\u00f3n\u201d de la actividad de genes ya existentes, debido a alteraciones en su estructura qu\u00edmica causadas por el ambiente. Estas alteraciones son, adem\u00e1s, heredables, lo que permite su transmisi\u00f3n a futuras generaciones. Por este motivo, se ha hipotetizado que podr\u00eda ser un mecanismo clave en la adaptaci\u00f3n r\u00e1pida de especies longevas y con capacidad de migraci\u00f3n limitada, como los \u00e1rboles. Los resultados de nuestro trabajo apoyan esta hip\u00f3tesis, aunque se necesita m\u00e1s investigaci\u00f3n para probarla\u201d explica Irene Cobo, autora principal del trabajo que forma parte de su tesis doctoral en la Universidad Complutense de Madrid.<\/p>\n<h3><strong>Informaci\u00f3n \u00fatil para programas de conservaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Aunque exista potencial adaptativo, como se ha visto en el caso del pinsapo en este trabajo, una de las principales preocupaciones sobre el actual cambio clim\u00e1tico es su velocidad, sin precedentes hasta donde se sabe. Esto es debido, sobre todo, al impacto de la actividad humana, que puede exceder el potencial adaptativo de muchas especies, sobre todo de aquellas con capacidad de migraci\u00f3n limitada y largos ciclos de vida, como los \u00e1rboles<\/p>\n<p><strong>El descubrimiento de biomarcadores heredables relacionados con la resiliencia a la sequ\u00eda, como los hallados en este trabajo, permite acelerar la adaptaci\u00f3n de los \u00e1rboles al cambio clim\u00e1tico, que es clave para la conservaci\u00f3n de la biodiversidad y es de utilidad para el dise\u00f1o de programas de conservaci\u00f3n<\/strong>, por ejemplo, mediante la llamada \u201cselecci\u00f3n de individuos guiada por marcadores\u201d.<\/p>\n<p>\u201cConsiste, esencialmente, en seleccionar individuos que tengan naturalmente biomarcadores heredables que les confieran resiliencia a factores de estr\u00e9s relacionados con el cambio clim\u00e1tico (por ejemplo, la sequ\u00eda, en el caso de la regi\u00f3n Mediterr\u00e1nea). Estos individuos podr\u00edan utilizarse en repoblaciones o para guiar los programas de manejo y conservaci\u00f3n.\u201d, aclara Cobo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad Complutense de Madrid, han colaborado en este trabajo investigadores de la Universidad de California en Davis (EEUU), la Universidad de Connecticut (EEUU) y el Centro de Regulaci\u00f3n Gen\u00f3mica de Barcelona.<\/p>\n<p><strong>Referencia:<br \/>\n<\/strong>Cobo-Sim\u00f3n et al. (2022). Contrasting transcriptomic patterns reveal a genomic basis for drought resilience in the relict fir <em>Abies pinsapo<\/em> Boiss. <em>Tree Physiology<\/em> <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/treephys\/tpac115\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/treephys\/tpac115\u00e7<\/a><\/p>\n<p>Fuente: Unidad de Cultura Cient\u00edfica &#8211; Universidad Complutense de Madrid<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n liderada por las universidades Complutense de Madrid y Pablo de Olavide demuestra que algunos ejemplares de zonas muy afectadas por la sequ\u00eda sobreviven contra todo pron\u00f3stico gracias a su gen\u00e9tica.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":30875671,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[2391,593,194,56,3579,2377],"class_list":["post-30875668","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","tag-bosques","tag-cambio-climatico","tag-ecologia","tag-investigacion","tag-sequia","tag-universidad-complutense"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30875668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30875668"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30875668\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30875673,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30875668\/revisions\/30875673"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30875671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30875668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30875668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30875668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}