{"id":30877850,"date":"2023-04-10T20:04:14","date_gmt":"2023-04-10T18:04:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30877850"},"modified":"2023-04-11T13:10:20","modified_gmt":"2023-04-11T11:10:20","slug":"las-infecciones-pueden-hacer-que-nuestro-cerebro-funcione-mucho-peor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/theconversation\/2023\/04\/las-infecciones-pueden-hacer-que-nuestro-cerebro-funcione-mucho-peor\/","title":{"rendered":"Las infecciones pueden hacer que nuestro cerebro funcione mucho\u00a0peor"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_30877852\" aria-describedby=\"caption-attachment-30877852\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-30877852\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/TC_20230411-750x429.jpg\" alt=\"ilustraci\u00f3n que muestra un cerebro infectado por virus\" width=\"750\" height=\"429\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/TC_20230411-750x429.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/TC_20230411-385x220.jpg 385w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/TC_20230411-768x439.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/TC_20230411-1536x878.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/TC_20230411-1320x754.jpg 1320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/TC_20230411.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-30877852\" class=\"wp-caption-text\">MattL_Images \/ Shutterstock<\/figcaption><\/figure>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/guillermo-lopez-lluch-1122562\">Guillermo L\u00f3pez Lluch<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 aparecieron tantos s\u00edntomas neurol\u00f3gicos tras <a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/33633106\/\">la pandemia de gripe de 1918<\/a>? \u00bfQu\u00e9 explicaci\u00f3n tienen los <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC9014565\/\">da\u00f1os neuronales identificados en enfermos de covid-19 recurrente<\/a>? La neuroinflamaci\u00f3n desencadenada por infecciones v\u00edricas o bacterianas es m\u00e1s habitual de lo que pensamos. Y puede da\u00f1ar al cerebro a largo plazo.<\/p>\n<h3>El inflamasoma y el cerebro<\/h3>\n<p>Cuando envejecemos, nuestras c\u00e9lulas y tejidos van perdiendo funcionalidad y esta p\u00e9rdida de funci\u00f3n se asocia con conocidas enfermedades cr\u00f3nicas. Uno de los denominadores comunes a este proceso es la acumulaci\u00f3n de basura celular que acaba provocando la muerte de las c\u00e9lulas y, como consecuencia, la p\u00e9rdida de capacidad del \u00f3rgano al que pertenecen.<\/p>\n<p>La acumulaci\u00f3n de da\u00f1os tambi\u00e9n puede provocar la senescencia celular, que lleva consigo la liberaci\u00f3n de sustancias que provocan inflamaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la actualidad, muchos grupos de investigaci\u00f3n intentan descubrir <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/asi-es-el-farmaco-disenado-para-intentar-frenar-el-envejecimiento-171846\">sustancias antienvejecimiento que reduzcan esa senescencia<\/a>. En esa b\u00fasqueda han detectado que la activaci\u00f3n del <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Inflammasome\">inflamasoma<\/a>, un complejo de prote\u00ednas que fomenta que se liberen de mediadores inflamatorios como las interleuquinas IL-1 e IL-18, <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S104453231830068X\">se relaciona con el envejecimiento y con pr\u00e1cticamente todas las enfermedades cr\u00f3nicas asociadas a \u00e9ste<\/a>.<\/p>\n<p>La activaci\u00f3n del inflamasoma y la liberaci\u00f3n de factores que producen inflamaci\u00f3n tambi\u00e9n se vinculan <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0952791520301102\">a los procesos degenerativos que afectan al sistema nervioso central y que conducen a la deficiencia cognitiva y al alzh\u00e9imer<\/a>.<\/p>\n<p>Por todo ello, la inflamaci\u00f3n del sistema nervioso central, conocida como <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0169409X0200162X\">neuroinflamaci\u00f3n, se ha convertido en un blanco terap\u00e9utico<\/a> importante para el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas.<\/p>\n<h3>Causas de la neuroinflamaci\u00f3n<\/h3>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace que el inflamosoma se active en unas personas y en otras no? <a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/1422-0067\/20\/13\/3328\">Depende de muchos factores<\/a>. Algunos son internos, como el da\u00f1o a las mitocondrias (centrales energ\u00e9ticas celulares) o la acumulaci\u00f3n de ciertos metabolitos. Pero tambi\u00e9n se activa por factores externos, sobre todo pat\u00f3genos: virus, bacterias y hongos. En otras palabras, las infecciones pueden hacer que el cerebro se inflame y se deteriore.<\/p>\n<p>Las defensas que acuden en nuestro auxilio pueden agravar a\u00fan m\u00e1s el da\u00f1o. Estudios recientes indican que la invasi\u00f3n del tejido nervioso por parte de <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/d41586-023-00600-5\">c\u00e9lulas activadas del sistema inmunitario<\/a> tambi\u00e9n puede contribuir a la inflamaci\u00f3n y al deterioro cognitivo. A lo que se suma que <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-023-05788-0\">cuando son los linfocitos T activados<\/a> los que acuden en tropel al cerebro, se acumula prote\u00edna Tau dentro de las neuronas, otra de las marcas de la enfermedad de alzh\u00e9imer.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, hay ciertos factores gen\u00e9ticos asociados con el alzh\u00e9imer, por ejemplo variaciones en la prote\u00edna APOE4 que transporta el colesterol, que <a href=\"https:\/\/www.ahajournals.org\/doi\/10.1161\/ATVBAHA.118.312261\">han sido recientemente relacionados con un perfil proinflamatorio en las c\u00e9lulas endoteliales<\/a>. Eso explicar\u00eda parte de la neuroinflamaci\u00f3n y el aumento en los dep\u00f3sitos de prote\u00edna beta-amiloide alrededor de las neuronas.<\/p>\n<h3>Infecciones, da\u00f1o vascular y neuroinflamaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Una fina capa formada por c\u00e9lulas epiteliales muy planas separan el flujo de sangre del interior de los \u00f3rganos. Estas c\u00e9lulas reciben el nombre de endotelio vascular y cumplen con una funci\u00f3n muy importante: regular el paso de sustancias y c\u00e9lulas desde la sangre a los \u00f3rganos.<\/p>\n<p>En el sistema nervioso central esta muralla de c\u00e9lulas, conocida como <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC4292164\/\">barrera hematoencef\u00e1lica<\/a>, tiene caracter\u00edsticas peculiares. Para empezar, est\u00e1 formada por c\u00e9lulas del endotelio, c\u00e9lulas musculares lisas, c\u00e9lulas denominadas pericitos, tejido conjuntivo y astrocitos. Todas ellas establecen uniones estrechas entre ellas controlando el flujo de sustancias y c\u00e9lulas hacia y desde el sistema nervioso central.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de las propiedades de esta barrera se ha asociado con diferentes enfermedades neuronales, incluyendo el infarto cerebral, la esclerosis m\u00faltiple, <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/sensibilidad-quimica-general-por-dano-cerebral-un-desequilibrio-sin-aparente-explicacion-198440\">traumas craneoencef\u00e1licos y sus repercusiones<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0896627308000342\">enfermedades neurodegenerativas<\/a>.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que cualquier agente que provoque da\u00f1o en el endotelio vascular y, en especial, en el que forma la barrera hematoencef\u00e1lica puede desencadenar neuroinflamaci\u00f3n y procesos neurodegenerativos. Por otra parte, no es extra\u00f1o que las infecciones <a href=\"https:\/\/www.ahajournals.org\/doi\/full\/10.1161\/STROKEAHA.110.598136\">v\u00edricas<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.ahajournals.org\/doi\/full\/10.1161\/01.STR.27.12.2207\">bacterianas<\/a> provoquen da\u00f1os en los vasos sangu\u00edneos, incluidos los del cerebro, dando lugar a <a href=\"https:\/\/www.thieme-connect.com\/products\/ejournals\/abstract\/10.1055\/s-0031-1287658\">aterosclerosis acelerada, inflamaci\u00f3n de los vasos (vasculitis) o coagulopat\u00edas<\/a>. Esto puede llegar a producir ictus o derrames cerebrales a corto plazo.<\/p>\n<p>Pero estas mismas infecciones pueden, adem\u00e1s, provocar procesos inflamatorios que acaben activando a c\u00e9lulas del sistema inmunitario que, a su vez, invaden el tejido nervioso a trav\u00e9s de una barrera hematoencef\u00e1lica da\u00f1ada generando la neuroinflamaci\u00f3n cr\u00f3nica y da\u00f1os a largo plazo.<\/p>\n<p>Otro factor a tener en cuenta es que el <a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fnagi.2020.557384\/full\">da\u00f1o endotelial aumenta cuantos m\u00e1s a\u00f1os se acumulan a nuestras espaldas<\/a> y, adem\u00e1s, se acelera en <a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fnins.2018.00930\/full\">enfermedades metab\u00f3licas como el s\u00edndrome metab\u00f3lico<\/a>. Eso explicar\u00eda por qu\u00e9 la covid-19 y otras enfermedades infecciosas han demostrado ser m\u00e1s graves en personas obesas y\/o de edad avanzada.<\/p>\n<h3>\u00bfPueden las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n prevenir la neurodegeneraci\u00f3n?<\/h3>\n<p>Seg\u00fan lo que acabamos de exponer, podemos llegar a la conclusi\u00f3n de que prevenir el da\u00f1o endotelial tras las infecciones es esencial para reducir la neuroinflamaci\u00f3n y, como consecuencia, reducir el da\u00f1o neuronal que provoca el alzh\u00e9imer y otras enfermedades neurodegenerativas.<\/p>\n<p>De hecho, algunos compuestos naturales como los <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/chapter\/10.1007\/978-1-4419-7347-4_3\">polifenoles<\/a>, la <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/la-vitamina-c-no-evita-la-gripe-pero-protege-de-sus-danos-colaterales-193594\">vitamina C<\/a> e incluso la <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/con-la-coenzima-q10-se-podria-detectar-el-envejecimiento-cerebral-en-un-analisis-de-sangre-190353\">Coenzima Q10<\/a> se han propuesto como sustancias que mantienen la estabilidad del endotelio vascular y protegen el cerebro.<\/p>\n<p>Pero si, adem\u00e1s, tenemos en cuenta que las vacunas previenen los s\u00edntomas graves por infecciones e impiden que los microorganismos lleguen al torrente sangu\u00edneo, podemos hipotetizar que las vacunas que comenzaron a introducirse de manera general en los a\u00f1os 60 o 70 pueden haber reducido los da\u00f1os vasculares que conducen a la neurodegeneraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la actualidad, la mayor\u00eda de las personas de edad avanzada no formaron parte de estas campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n en su infancia. As\u00ed que habr\u00e1 que esperar a\u00fan 20 o 30 a\u00f1os m\u00e1s para comprobar si enfermedades como el alzh\u00e9imer o el p\u00e1rkinson disminuyen su prevalencia en la poblaci\u00f3n vacunada.<\/p>\n<p>Si se confirma, podr\u00edamos concluir que prevenir ciertas infecciones y mantener la salud del endotelio vascular es esencial para reducir la incidencia de enfermedades degenerativas incluso a muy largo plazo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/guillermo-lopez-lluch-1122562\">Guillermo L\u00f3pez Lluch<\/a>, Catedr\u00e1tico del \u00e1rea de Biolog\u00eda Celular. Investigador asociado del Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo. Investigador en metabolismo, envejecimiento y sistemas inmunol\u00f3gicos y antioxidantes., <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\">The Conversation<\/a>. Lea el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/las-infecciones-pueden-hacer-que-nuestro-cerebro-funcione-mucho-peor-202404\">original<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important;\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/202404\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 aparecieron tantos s\u00edntomas neurol\u00f3gicos tras la pandemia de gripe de 1918? \u00bfQu\u00e9 explicaci\u00f3n tienen los da\u00f1os neuronales identificados en enfermos de covid-19 recurrente? 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