{"id":30878849,"date":"2023-06-09T22:37:57","date_gmt":"2023-06-09T20:37:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30878849"},"modified":"2023-06-13T14:40:33","modified_gmt":"2023-06-13T12:40:33","slug":"por-que-sufro-la-enfermedad-mas-bonita-del-mundo-y-la-mas-cara-de-tratar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/theconversation\/2023\/06\/por-que-sufro-la-enfermedad-mas-bonita-del-mundo-y-la-mas-cara-de-tratar\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 sufro la enfermedad m\u00e1s bonita del mundo (y la m\u00e1s cara de\u00a0tratar)"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30878851\" aria-describedby=\"caption-attachment-30878851\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/AME.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-30878851\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/AME-750x422.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"422\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/AME-750x422.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/AME-420x236.jpg 420w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/AME-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/AME-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/AME-1320x743.jpg 1320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/AME.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30878851\" class=\"wp-caption-text\">Kateryna Kon \/ Shutterstock<\/figcaption><\/figure>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/antonio-j-perez-pulido-1388664\">Antonio J. P\u00e9rez Pulido<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Me llamo Antonio y padezco <a href=\"https:\/\/rarediseases.info.nih.gov\/espanol\/11864\/atrofia-muscular-espinal\">atrofia muscular espinal<\/a> (AME, para los amigos). Mi esperanza de vida era de pocos a\u00f1os cuando nac\u00ed, hace ya casi medio siglo. Y todo porque \u201cme toc\u00f3\u201d una enfermedad rara, neurodegenerativa, que est\u00e1 entre las enfermedades gen\u00e9ticas con mayor mortalidad asociada.<\/p>\n<p>Lo que ocurre, explicado de una manera sencilla, es que mis motoneuronas (los \u201ccables\u201d que unen la m\u00e9dula espinal con los m\u00fasculos) se van degenerando poco a poco y acaban muriendo. Esto me ha tenido sentado en una silla de ruedas la mayor parte de mi vida. Y con el tiempo, la afectaci\u00f3n de los m\u00fasculos respiratorios puede hacer que llegue el fatal desenlace.<\/p>\n<p>Pero como adem\u00e1s soy cient\u00edfico, a todo lo anterior debo a\u00f1adir que he descubierto que la AME es la enfermedad m\u00e1s bonita del mundo\u2026 a nivel molecular.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo se produce la atrofia muscular espinal?<\/h3>\n<p>La AME es una enfermedad gen\u00e9tica producida por la mutaci\u00f3n o p\u00e9rdida de un gen llamado <a href=\"https:\/\/www.cell.com\/fulltext\/0092-8674(95)90460-3\"><em>SMN1<\/em><\/a>. Si nuestra madre y nuestro padre tienen una copia mutada (una de las dos copias de las que dispone cada uno), y nosotros tenemos la mala suerte de heredar estas dos copias defectuosas, lo m\u00e1s probable es que padezcamos AME.<\/p>\n<p>Este gen contiene la informaci\u00f3n para guiar en la construcci\u00f3n de una prote\u00edna llamada SMN. Su nombre proviene de las sugerentes siglas del ingl\u00e9s <em>survival of motor neuron<\/em> (supervivencia de la motoneurona), y desempe\u00f1a funciones muy importantes en nuestro organismo. De hecho, sin SMN no sobreviven las motoneuronas, ni tampoco hay posibilidad de vida en s\u00ed misma. Se debe a que estas c\u00e9lulas son esenciales para llevar a cabo movimientos musculares, incluidos los del diafragma o los de la faringe, que nos permiten respirar y comer.<\/p>\n<p>Pero entonces \u00bfc\u00f3mo sobrevivimos los pacientes de AME? Pues porque resulta que en el genoma humano hay un segundo gen, llamado <em>SMN2<\/em>, que tambi\u00e9n permite construir esa misma prote\u00edna SMN. <em>SMN1<\/em> y <em>SMN2<\/em> son casi id\u00e9nticos, pero <em>SMN2<\/em> se distingue en <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/hmg\/article\/8\/7\/1177\/609587\">cinco de las m\u00e1s de 40 000 letras o nucle\u00f3tidos<\/a> de las que se componen estos genes.<\/p>\n<p>La existencia de genes pr\u00e1cticamente id\u00e9nticos es algo muy raro en el genoma humano. De hecho, <em>SMN2<\/em> ni siquiera existe en otros animales: es \u00fanico de nuestra especie.<\/p>\n<h3>Un salvavidas<\/h3>\n<p>Esas m\u00ednimas diferencias entre los dos genes hacen que la prote\u00edna SMN procedente de <em>SMN2<\/em> s\u00f3lo se produzca completa en un <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/hmg\/article\/19\/24\/4906\/682146\">10 % de las casos<\/a>. En principio eso ser\u00eda insuficiente para vivir a largo plazo, pero sucede que los seres humanos podemos tener desde cero hasta m\u00e1s de diez copias del gen <em>SMN2<\/em>.<\/p>\n<p>Haciendo un c\u00e1lculo r\u00e1pido, si tenemos diez copias, y cada una produce un 10\u00a0% de SMN, generaremos el 100\u00a0% de la prote\u00edna SMN que necesitamos. \u00bfPero qu\u00e9 pasa si tenemos menos copias de <em>SMN2<\/em>, pongamos cinco? Pues que se compensa s\u00f3lo el 50\u00a0% del SMN necesario.<\/p>\n<p>As\u00ed, en general, quienes carecen del gen <em>SMN1<\/em> y tienen una sola copia de <em>SMN2<\/em> padecen un caso grave de la enfermedad, con progresi\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida (tipo I). Quienes cuentan con dos copias sufren un caso m\u00e1s leve (tipo II). Finalmente, con tres o m\u00e1s copias tenemos un caso a\u00fan m\u00e1s leve (tipo III) y se ampl\u00edan las posibilidades de vivir m\u00e1s a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ante esta realidad podemos concluir que la evoluci\u00f3n \u201cse invent\u00f3\u201d <em>SMN2<\/em> en humanos (la copia de <em>SMN1<\/em>) para tener un salvavidas en el caso de perder el gen principal. Bonito, \u00bfverdad?<\/p>\n<h3>Tratamientos a precios desorbitados<\/h3>\n<p>Sabiendo todo lo que sabemos, \u00bfc\u00f3mo podemos curar la AME? Si falta <em>SMN1<\/em> o el gen est\u00e1 mutado, igual que pasa con otras enfermedades gen\u00e9ticas, no queda otra que sustituir la falta del gen. De hecho, aunque suene a ciencia ficci\u00f3n, esta sustituci\u00f3n es algo que ya se hace. En 2019 se aprob\u00f3 el medicamento <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/virus-adenoasociado-quien-es-este-nuevo-sospechoso-en-las-hepatitis-infantiles-de-origen-desconocido-187936\">Zolgensma<\/a>, que permite introducir el gen <em>SMN1<\/em> a trav\u00e9s de un virus que lo lleva directamente hasta las motoneuronas.<\/p>\n<p>Pero la aut\u00e9ntica belleza de la AME reside en que, gracias a que existe <em>SMN2<\/em>, podemos usar otras aproximaciones m\u00e1s originales. Pens\u00e9moslo por un momento: si conseguimos averiguar qu\u00e9 hace que <em>SMN2<\/em> s\u00f3lo produzca un 10\u00a0% de prote\u00edna SMN completa y reparamos el problema para que el porcentaje sea mayor, podremos compensar la falta de <em>SMN1<\/em>. Y eso es lo que hace el primer tratamiento que se aprob\u00f3 en 2016 contra la AME, <a href=\"https:\/\/www.fda.gov\/news-events\/press-announcements\/fda-approves-first-drug-spinal-muscular-atrophy\">Nusinersen<\/a>, y tambi\u00e9n otro m\u00e1s aprobado en 2020, <a href=\"https:\/\/www.fda.gov\/news-events\/press-announcements\/fda-approves-oral-treatment-spinal-muscular-atrophy\">Risdiplam<\/a>.<\/p>\n<p>Lo que consiguen estos tratamientos parece realmente f\u00e1cil de hacer si nos apoyamos en un poco de biolog\u00eda b\u00e1sica. En el caso de Zolgensma, se trata de llevar el gen <em>SMN1<\/em> intacto hasta las motoneuronas, lo que actualmente se denomina terapia g\u00e9nica. Y en el caso de los otros dos tratamientos citados, el reto es conseguir que algo se pegue a la regi\u00f3n que diferencia a <em>SMN1<\/em> y <em>SMN2<\/em>, para convertir al segundo en el primero.<\/p>\n<p>Pero la dificultad de lograr que esto funcione, y adem\u00e1s llevarlo al mercado de las enfermedades raras, hace que ambos tratamientos est\u00e9n entre los m\u00e1s caros del mundo. Zolgensma cuesta nada menos que\u2026 \u00a1dos millones de euros por dosis! Eso la convierte en la <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC8725676\/\">enfermedad m\u00e1s cara del mundo<\/a>. Menos mal que s\u00f3lo se precisa de una dosis. En el caso de Nusinersen y Risdiplam, su coste oscilar\u00eda entre 400\u00a0000 y 800\u00a0000 euros por a\u00f1o (y, por supuesto, por paciente).<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 se deben estos precios siderales? La respuesta f\u00e1cil es que nunca lo sabremos. Las farmac\u00e9uticas suelen negociar el precio del medicamento de manera independiente en cada pa\u00eds y con transparencia cero. Eso les lleva a considerar el medicamento como una mercanc\u00eda, cuyo precio no tiene por qu\u00e9 estar ligado a su coste de desarrollo y producci\u00f3n. M\u00e1s bien es el precio que se est\u00e1 dispuesto a pagar por la vida y el bienestar de los pacientes en cada lugar del mundo.<\/p>\n<p>Y se me olvidaba algo importante: ninguno de los tres medicamentos cura. S\u00f3lo hacen que la progresi\u00f3n de la enfermedad sea m\u00e1s lenta \u2013lo que no es poco\u2013.<\/p>\n<h3>Futuro para la AME y otras enfermedades raras<\/h3>\n<p>\u00bfQu\u00e9 va a pasar en el futuro con estos tratamientos frente a enfermedades raras? Pues que, evidentemente, el mercado acabar\u00e1 haciendo que se abaraten los precios. Tratamientos como la terapia g\u00e9nica han sido usados ya para <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/lo-que-no-nos-mata-nos-podria-hacer-mas-fuertes-terapia-genica-con-virus-186859\">otras enfermedades<\/a>, y sin duda seguir\u00e1n apareciendo y, lo m\u00e1s importante, perfeccion\u00e1ndose. Finalmente, la universalidad de su uso favorecer\u00e1 la bajada de precios.<\/p>\n<p>Por otro lado, podemos depositar nuestras esperanzas en el <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/joim.13655\">reposicionamiento de f\u00e1rmacos<\/a>, es decir, el uso de f\u00e1rmacos ya existentes para otras enfermedades. Tiene la enorme ventaja de que abarata mucho los costes y permite acortar los tiempos de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, es indiscutible que la AME es una enfermedad devastadora, y que los pacientes de AME siempre tendremos derecho a quejarnos de la mala suerte que tuvimos al nacer. Pero, al menos, espero haber mostrado que esta enfermedad tiene un encanto especial a nivel molecular que, a quienes la padecemos, nos da tambi\u00e9n cierto derecho a tildarla como \u201cla enfermedad m\u00e1s bonita del mundo\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/antonio-j-perez-pulido-1388664\">Antonio J. P\u00e9rez Pulido<\/a>, Profesor Titular de Universidad e Investigador en Bioinform\u00e1tica, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\">The Conversation<\/a>. Lea el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/por-que-sufro-la-enfermedad-mas-bonita-del-mundo-y-la-mas-cara-de-tratar-207029\">original<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important;\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/207029\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me llamo Antonio y padezco atrofia muscular espinal (AME, para los amigos). Mi esperanza de vida era de pocos a\u00f1os cuando nac\u00ed, hace ya casi medio siglo. 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