{"id":30880136,"date":"2023-11-06T07:18:24","date_gmt":"2023-11-06T06:18:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30880136"},"modified":"2023-11-06T15:23:38","modified_gmt":"2023-11-06T14:23:38","slug":"las-mujeres-en-guerra-la-fascinante-historia-de-catalina-lopez-la-varonil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/theconversation\/2023\/11\/las-mujeres-en-guerra-la-fascinante-historia-de-catalina-lopez-la-varonil\/","title":{"rendered":"Las mujeres en guerra: la fascinante historia de Catalina L\u00f3pez \u2018la\u00a0varonil\u2019"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30880138\" aria-describedby=\"caption-attachment-30880138\" style=\"width: 703px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-30880138 size-large\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/file-20230724-15-spq1fc-703x525.jpg\" alt=\"Grabado \u2018\u00a1Qu\u00e9 valor!, de Francisco de Goya, parte de los 'Desastres de la guerra\u2019. Wikimedia Commons\" width=\"703\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/file-20230724-15-spq1fc-703x525.jpg 703w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/file-20230724-15-spq1fc-420x313.jpg 420w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/file-20230724-15-spq1fc-768x573.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/file-20230724-15-spq1fc-1536x1146.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/file-20230724-15-spq1fc-1320x985.jpg 1320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/file-20230724-15-spq1fc.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 703px) 100vw, 703px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-30880138\" class=\"wp-caption-text\">Grabado \u2018\u00a1Qu\u00e9 valor!, de Francisco de Goya, parte de los &#8216;Desastres de la guerra\u2019 | Wikimedia Commons<\/figcaption><\/figure>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/igor-perez-tostado-1218830\">Igor P\u00e9rez Tostado<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>A lo largo de la historia, el destino de mujeres y ni\u00f1as en tiempos de guerra ha estado marcado por la posibilidad de ser masacradas, torturadas, violadas, esclavizadas o deportadas si su bando resultaba derrotado.<\/p>\n<p>Ante tal perspectiva, la \u00fanica opci\u00f3n (aunque extrema y poco com\u00fan en la pr\u00e1ctica) para salvar el honor y la dignidad de la familia era sacrificar a sus propios hijos y acabar con la propia vida. La Guerra de las Galias de Julio C\u00e9sar en \u00e9poca romana, el <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Jauhar\">Jauhar<\/a> (pr\u00e1ctica de quemarse viva para evitar la captura) en la India medieval o el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Harakiri\"><em>harakiri<\/em><\/a> japon\u00e9s (tambi\u00e9n practicado por mujeres) sirven de ejemplo de estas pr\u00e1cticas repetidas en contextos, cronolog\u00edas y espacios muy alejados.<\/p>\n<p>En casos en los que esto no fuese posible, la venganza se presentaba como una alternativa para salvar el honor <em>in extremis<\/em>. As\u00ed se ve en casos de mujeres esclavizadas que toman su vida, la de sus amos o la de su descendencia: <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Libro_de_Judit\">desde la Judit b\u00edblica<\/a> (quien cort\u00f3 la cabeza del general Holofernes), hasta <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Margaret_Garner\">Margaret Garner<\/a>, quien en 1856 tom\u00f3 la vida de su hija para evitar que cayese en manos de los cazadores de esclavos, y cuya historia inspir\u00f3 la novela <em>Beloved<\/em> de Toni Morrison. V\u00edctimas, m\u00e1rtires o vengadoras, esos eran los principales roles culturales para las mujeres en \u00e9poca de guerra.<\/p>\n<p>Existieron figuras femeninas que exhortaron a los hombres a no flaquear, como <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mar%C3%ADa_Pita\">Mar\u00eda Pita<\/a> o <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Agustina_de_Arag%C3%B3n\">Agustina de Arag\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas excepciones eran poco comunes. Si una mujer mostraba resistencia activa o participaba en la defensa desesperada de una ciudad, se arriesgaba a sufrir represalias a\u00fan m\u00e1s crueles por parte del enemigo y a ser desacreditada o menospreciada por los hombres de su propio bando. Para el juicio masculino, se convert\u00eda en una furia o una arp\u00eda: una inversi\u00f3n de la feminidad, que muestra su monstruosidad a trav\u00e9s de una violencia feroz, descontrolada y cruel.<\/p>\n<figure class=\"align-right zoomable\">\n<p><figure style=\"width: 302px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/539049\/original\/file-20230724-19-yvmske.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=1000&amp;fit=clip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/539049\/original\/file-20230724-19-yvmske.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=237&amp;fit=clip\" sizes=\"auto, (min-width: 1466px) 754px, (max-width: 599px) 100vw, (min-width: 600px) 600px, 237px\" srcset=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/539049\/original\/file-20230724-19-yvmske.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=717&amp;fit=crop&amp;dpr=1 600w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/539049\/original\/file-20230724-19-yvmske.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=30&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=717&amp;fit=crop&amp;dpr=2 1200w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/539049\/original\/file-20230724-19-yvmske.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=15&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=717&amp;fit=crop&amp;dpr=3 1800w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/539049\/original\/file-20230724-19-yvmske.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=901&amp;fit=crop&amp;dpr=1 754w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/539049\/original\/file-20230724-19-yvmske.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=30&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=901&amp;fit=crop&amp;dpr=2 1508w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/539049\/original\/file-20230724-19-yvmske.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=15&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=901&amp;fit=crop&amp;dpr=3 2262w\" alt=\"Una mujer vestida de \u00e9poca en medio de un paisaje de guerra, con una carreta abandonada detr\u00e1s de ella.\" width=\"302\" height=\"360\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\">Agustina de Arag\u00f3n dibujada por Augusto Ferrer-Dalmau | Wikimedia Commons<\/figcaption><\/figure><figcaption><\/figcaption><\/figure>\n<p>En la pr\u00e1ctica, incluso en el siglo XX, las mujeres que se un\u00edan al ej\u00e9rcito sol\u00edan estar relegadas a funciones de log\u00edstica, intendencia y enfermer\u00eda. Si ten\u00edan un papel m\u00e1s activo desde el punto de vista militar, era generalmente en el \u00e1mbito del espionaje y la resistencia. Un trabajo arriesgado, pero adaptado a su \u201cinferioridad\u201d, ya que ser ignoradas por el enemigo les permit\u00eda pasar inadvertidas.<\/p>\n<p>Para desafiar estos estereotipos que han perdurado desde la antig\u00fcedad, debemos acudir a archivos y fuentes hist\u00f3ricas y descubrir qu\u00e9 nos dicen sobre las mujeres en la guerra. No nos enga\u00f1emos: incluso estas fuentes est\u00e1n construidas desde una perspectiva masculina.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n nos reservan sorpresas en las que las opciones disponibles para las mujeres son m\u00e1s ricas, amplias y din\u00e1micas. Hay un ejemplo que desaf\u00eda todos los moldes: Catalina L\u00f3pez, \u201cla varonil\u201d.<\/p>\n<h3>Historia de Catalina<\/h3>\n<p>No sabemos mucho sobre ella. Solamente se han conservado <a href=\"https:\/\/books.google.es\/books\/about\/Libro_del_cabildo_de_la_villa_de_Santiag.html?id=9h2d8R2i14cC&amp;redir_esc=y\">unas pocas l\u00edneas que sobre ella escribe Rodrigo de Vera y Guijano<\/a>, un funcionario de principios del siglo XVII de la villa de Saltillo, una ciudad del actual M\u00e9xico cercana a Monterrey.<\/p>\n<p>En 1607, de Vera y Guijano pretend\u00eda ser nombrado alguacil mayor de la audiencia de Guadalajara, una de las secciones en las que se divid\u00eda <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Virreinato_de_Nueva_Espa%C3%B1a\">la Nueva Espa\u00f1a<\/a> en Am\u00e9rica del Norte. Para ello remiti\u00f3 al rey Felipe III (que rein\u00f3 entre 1598 y 1621) <a href=\"https:\/\/pares.mcu.es\/ParesBusquedas20\/catalogo\/description\/342237\">un documento que, en el siglo XVII, equival\u00eda a un curr\u00edculum vitae actual<\/a>. En \u00e9l inclu\u00eda no solo sus propios m\u00e9ritos, sino tambi\u00e9n los de su familia. Y ah\u00ed es donde encontramos esta extraordinaria historia.<\/p>\n<p>Rodrigo menciona entre sus antepasados a la t\u00eda de su esposa, Catalina L\u00f3pez. Seg\u00fan relata, Catalina se enfrent\u00f3 \u201csola y armada a caballo\u201d a un ej\u00e9rcito de dos mil ind\u00edgenas. Sin embargo, en lugar de prolongar el conflicto armado, logr\u00f3 \u201cobligar con d\u00e1divas al mayor se\u00f1or\u201d, es decir, negoci\u00f3 exitosamente la paz.<\/p>\n<p>Catalina regres\u00f3 triunfante a San Sebasti\u00e1n El Grande, en el actual estado mexicano de Jalisco, con el jefe ind\u00edgena atado a su caballo y seguido de toda su gente.<\/p>\n<p>El documento menciona una cifra de 10\u00a0000 seguidores, sin duda exagerada. Sin embargo, lo que s\u00ed es cierto es que, todav\u00eda en 1607, \u00e9stos viv\u00edan \u201c<a href=\"http:\/\/pares.mcu.es:80\/ParesBusquedas20\/catalogo\/description\/342237\">asentados de paz sin gasto de S. M. Su Majestad como antes le ten\u00eda<\/a>\u201d.<\/p>\n<h3>Habilidades negociadoras<\/h3>\n<p>El caso de Catalina L\u00f3pez nos invita a expandir nuestra comprensi\u00f3n de la violencia, el g\u00e9nero y las normas que los rodean.<\/p>\n<p>El historiador Carlos Manuel Vald\u00e9s proporciona <a href=\"https:\/\/coahuilacultura.gob.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/2-La-gente-del-mezquite.pdf\">algunas claves<\/a> para interpretar la experiencia de Catalina. Seg\u00fan \u00e9l, el padre de Catalina, dos de sus hermanos y varios sirvientes y esclavos en su casa fueron asesinados durante un ataque ind\u00edgena. Los culpables se retiraron a las monta\u00f1as sin que los espa\u00f1oles tomaran represalias. En este contexto Catalina decidi\u00f3 cabalgar sola para enfrentarse a ellos.<\/p>\n<p>Para los espa\u00f1oles de la \u00e9poca, el hecho de que una mujer se acercara sola al ej\u00e9rcito enemigo era un acto de valent\u00eda sin igual, de ah\u00ed que se dijera de ella que \u201c<a href=\"http:\/\/pares.mcu.es:80\/ParesBusquedas20\/catalogo\/description\/342237\">por excelencia llaman la varonil<\/a>\u201d. Sin embargo, para los ind\u00edgenas, una mujer aproximada sin escolta masculina se consideraba un mensajero y recib\u00eda protecci\u00f3n. Catalina adopt\u00f3 un papel com\u00fan en esa \u00e9poca: el de las mujeres que se aventuraban en territorio enemigo para abrir negociaciones.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos interpretar la entrega de regalos (las fuentes no especifican lo que entreg\u00f3) como un enga\u00f1o de los ind\u00edgenas o un intento de corrupci\u00f3n por parte de Catalina hacia su jefe. Sin embargo, en la cultura receptora, estos regalos simbolizaban reciprocidad, el restablecimiento de la paz y la restauraci\u00f3n de los lazos sociales rotos por la violencia.<\/p>\n<p>Que fuentes hist\u00f3ricas <a href=\"http:\/\/pares.mcu.es:80\/ParesBusquedas20\/catalogo\/description\/342237\">como la aqu\u00ed analizada<\/a> celebren a Catalina L\u00f3pez como \u201cla varonil\u201d no implica que su triunfo se basara en aplastar a sus rivales por la fuerza. Todo lo contrario, se fundamenta en el coraje necesario para enfrentarlos sola y en su habilidad para negociar, obteniendo as\u00ed la mejor de las victorias militares: triunfar sin utilizar las armas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/igor-perez-tostado-1218830\">Igor P\u00e9rez Tostado<\/a>, Investigador Responsable del grupo PAI HUM1000 Historia de la globalizaci\u00f3n: violencia, negociaci\u00f3n e interculturalidad, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\">The Conversation<\/a>. Lea el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/las-mujeres-en-guerra-la-fascinante-historia-de-catalina-lopez-la-varonil-207281\">original<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important;\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/207281\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A lo largo de la historia, el destino de mujeres y ni\u00f1as en tiempos de guerra ha estado marcado por la posibilidad de ser masacradas, torturadas, violadas, esclavizadas o deportadas si su bando resultaba derrotado.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":30880138,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5390],"tags":[1516,336,3294,2991,143],"class_list":["post-30880136","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-theconversation","tag-area-de-historia-moderna","tag-genero","tag-guerra","tag-igor-perez-tostado","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30880136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30880136"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30880136\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30880139,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30880136\/revisions\/30880139"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30880138"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30880136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30880136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30880136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}