{"id":30885400,"date":"2025-02-20T09:57:37","date_gmt":"2025-02-20T08:57:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30885400"},"modified":"2025-02-25T13:26:15","modified_gmt":"2025-02-25T12:26:15","slug":"identifican-nueva-variante-genetica-responsable-de-una-deficiencia-severa-coenzima-q","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/ciencia\/2025\/02\/identifican-nueva-variante-genetica-responsable-de-una-deficiencia-severa-coenzima-q\/","title":{"rendered":"Identifican una nueva variante gen\u00e9tica responsable de una deficiencia severa de coenzima Q"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30885402\" aria-describedby=\"caption-attachment-30885402\" style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea01-1-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-30885402\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea01-1-750x500.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea01-1-750x500.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea01-1-420x280.jpg 420w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea01-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea01-1-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea01-1-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea01-1-165x109.jpg 165w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea01-1-1320x880.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30885402\" class=\"wp-caption-text\">Gloria Brea, investigadora principal del grupo de investigaci\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Las enfermedades raras afectan a millones de personas en todo el mundo, pero su diagn\u00f3stico sigue siendo un desaf\u00edo debido a su baja prevalencia y la falta de conocimiento sobre sus causas gen\u00e9ticas. Un equipo de investigaci\u00f3n del <strong>Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo <\/strong>(CABD) ha logrado identificar y validar una nueva variante gen\u00e9tica en el gen <em>COQ4<\/em>, responsable de una deficiencia severa de <strong>coenzima Q (CoQ)<\/strong>, un l\u00edpido esencial para la producci\u00f3n de energ\u00eda en nuestras c\u00e9lulas.<\/p>\n<p>Este hallazgo, publicado en la revista <em>Molecular Genetics and Metabolism Reports<\/em>, no solo ampl\u00eda el conocimiento sobre estas enfermedades mitocondriales, sino que tambi\u00e9n pone en evidencia la necesidad de analizar regiones del ADN que tradicionalmente no se estudian en los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos est\u00e1ndar.<\/p>\n<figure id=\"attachment_30885404\" aria-describedby=\"caption-attachment-30885404\" style=\"width: 346px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/mitocondria_nucleoids_AMD.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-30885404\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/mitocondria_nucleoids_AMD-346x420.png\" alt=\"\" width=\"346\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/mitocondria_nucleoids_AMD-346x420.png 346w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/mitocondria_nucleoids_AMD-433x525.png 433w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/mitocondria_nucleoids_AMD.png 571w\" sizes=\"auto, (max-width: 346px) 100vw, 346px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30885404\" class=\"wp-caption-text\">Imagen de una c\u00e9lula realizada con un microscopio confocal de s\u00faper resoluci\u00f3n. El n\u00facleo en azul, las mitocondrias en rojo y el ADN mitocondrial en verde. Autora: \u00c1ngela Molt\u00f3 Dom\u00ednguez.<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>Un diagn\u00f3stico dif\u00edcil para una enfermedad devastadora<\/strong><\/h3>\n<p>El estudio se centra en el caso de una paciente que falleci\u00f3 a los 16 meses de edad sin un diagn\u00f3stico certero, pese a presentar s\u00edntomas compatibles con una enfermedad mitocondrial. Aunque se le realiz\u00f3 un an\u00e1lisis de exoma, una t\u00e9cnica que estudia \u00fanicamente las regiones codificantes del ADN, los resultados no ofrecieron una explicaci\u00f3n clara para su enfermedad.<\/p>\n<p>Sin embargo, un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo permiti\u00f3 detectar <strong>un cambio en una regi\u00f3n intr\u00f3nica del gen <em>COQ4<\/em><\/strong>. Aunque esta zona del ADN no codifica directamente prote\u00ednas, la mutaci\u00f3n alteraba el proceso de maduraci\u00f3n del ARN mensajero, lo que resultaba en una reducci\u00f3n dr\u00e1stica de la cantidad de prote\u00edna funcional producida por uno de los alelos del gen.<\/p>\n<p>El otro alelo de <em>COQ4<\/em> presentaba un cambio ya descrito previamente que generaba una prote\u00edna truncada y no funcional. Como consecuencia, la paciente no produc\u00eda suficiente prote\u00edna COQ4, lo que afectaba la s\u00edntesis de coenzima Q, una mol\u00e9cula fundamental para el funcionamiento de la cadena de transporte de electrones mitocondrial y la producci\u00f3n de energ\u00eda celular. Esta deficiencia energ\u00e9tica tuvo consecuencias cl\u00ednicas graves y finalmente result\u00f3 en un desenlace fatal.<\/p>\n<p>\u201cEste estudio ha permitido <strong>ampliar el cat\u00e1logo de variantes patog\u00e9nicas de <em>COQ4<\/em><\/strong> y refuerza la importancia de investigar regiones no codificantes del ADN, que podr\u00edan ser clave en muchos casos de enfermedades raras sin diagn\u00f3stico\u201d, indica Gloria Brea, profesora del \u00c1rea de Biolog\u00eda Celular de la Universidad Pablo de Olavide e investigadora principal del grupo \u2018Bases moleculares de la deficiencia de Coenzima Q y bioenerg\u00e9tica del desarrollo\u2019 del CABD, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas (CSIC), la Universidad Pablo de Olavide y la Junta de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_30885405\" aria-describedby=\"caption-attachment-30885405\" style=\"width: 315px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Maria-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-30885405\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Maria-315x420.jpg\" alt=\"\" width=\"315\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Maria-315x420.jpg 315w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Maria-394x525.jpg 394w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Maria-768x1024.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Maria-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Maria-1536x2048.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Maria-1320x1760.jpg 1320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Maria-scaled.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30885405\" class=\"wp-caption-text\">Mar\u00eda Alc\u00e1zar-Fabra, primera autora del estudio.<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>El valor de un diagn\u00f3stico: alivio y esperanza para las familias<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/h3>\n<p>Desde 2015, cuando el equipo de investigaci\u00f3n particip\u00f3 en la identificaci\u00f3n de los primeros casos de variantes patog\u00e9nicas en <em>COQ4<\/em>, solo se han descrito unas pocas decenas de pacientes en todo el mundo con esta deficiencia primaria de coenzima Q.<\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico de la paciente, aunque lleg\u00f3 tarde para un posible tratamiento, tuvo un impacto profundo en su familia. \u201cEn enfermedades raras, el acceso a un diagn\u00f3stico puede llevar hasta cinco a\u00f1os de media, lo que genera incertidumbre, ansiedad y dificultades para acceder a cuidados espec\u00edficos. Saber con certeza qu\u00e9 caus\u00f3 la enfermedad de su hija permiti\u00f3 a los padres cerrar una etapa de incertidumbre y, adem\u00e1s, tomar decisiones informadas sobre su futuro\u201d, explica la investigadora de la UPO.<\/p>\n<p>Gracias al diagn\u00f3stico molecular, la familia pudo acceder al consejo gen\u00e9tico apropiado, \u00a0lo que les permiti\u00f3 tener dos hijos sanos. Para ellos, este avance supuso un cambio de vida radical, evitando que la enfermedad volviera a afectar a su descendencia.<\/p>\n<p>\u201cEste caso pone de manifiesto una realidad com\u00fan en el \u00e1mbito de las enfermedades minoritarias: cada diagn\u00f3stico es una victoria, no solo para la comunidad cient\u00edfica, sino tambi\u00e9n para las familias que buscan respuestas\u201d, declara Mar\u00eda Alc\u00e1zar-Fabra, autora principal del estudio.<\/p>\n<h3><strong>Un futuro prometedor: modelos animales y nuevas estrategias terap\u00e9uticas<\/strong><\/h3>\n<p>El equipo de investigaci\u00f3n lleva a\u00f1os estudiando las deficiencias primarias de coenzima Q y trabajando en su diagn\u00f3stico molecular. Sin embargo, debido a la baja prevalencia de la enfermedad, es dif\u00edcil obtener suficientes datos cl\u00ednicos para avanzar en su conocimiento y tratamiento.<\/p>\n<figure id=\"attachment_30885407\" aria-describedby=\"caption-attachment-30885407\" style=\"width: 420px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea02.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-30885407\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea02-420x236.jpeg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"236\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea02-420x236.jpeg 420w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea02-750x422.jpeg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea02-768x432.jpeg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea02-1536x864.jpeg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea02-1320x743.jpeg 1320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Gloria_Brea02.jpeg 2016w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-30885407\" class=\"wp-caption-text\">La investigadora Gloria Brea observando c\u00e9lulas a trav\u00e9s de microscop\u00eda.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Para superar esta limitaci\u00f3n, el grupo ha obtenido financiaci\u00f3n estatal para desarrollar <strong>modelos de pez cebra<\/strong> que porten las mutaciones identificadas en pacientes. Estos modelos permitir\u00e1n estudiar la enfermedad desde sus primeras etapas de desarrollo, arrojando luz sobre c\u00f3mo se origina y progresa.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, estos modelos servir\u00e1n como plataforma para el cribado de f\u00e1rmacos, lo que podr\u00eda abrir la puerta a nuevas estrategias terap\u00e9uticas. Aunque hoy en d\u00eda no existe un tratamiento efectivo para la deficiencia de coenzima Q causada por mutaciones en <em>COQ4<\/em>, la posibilidad de probar distintos compuestos en un modelo animal acelerar\u00e1 la b\u00fasqueda de soluciones.<\/p>\n<p>\u201cEste trabajo no solo ampl\u00eda nuestro conocimiento sobre las enfermedades mitocondriales raras, sino que tambi\u00e9n subraya la importancia de la investigaci\u00f3n en gen\u00e9tica y el impacto que puede tener en la vida de los pacientes y sus familias\u201d, declara Gloria Brea.<\/p>\n<h3><strong>Referencia del estudio:<\/strong><\/h3>\n<p>Alc\u00e1zar-Fabra et al. <strong>Identification of a new COQ4 spliceogenic variant causing severe primary coenzyme Q deficiency<\/strong>, <em>Molecular Genetics and Metabolism Reports<\/em> 42 (2025). <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ymgmr.2024.101176\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ymgmr.2024.101176<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las enfermedades raras afectan a millones de personas en todo el mundo, pero su diagn\u00f3stico sigue siendo un desaf\u00edo debido a su baja prevalencia y la falta de conocimiento sobre sus causas gen\u00e9ticas. Un equipo de investigaci\u00f3n del Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo (CABD) ha logrado identificar y validar una nueva variante gen\u00e9tica en el gen COQ4, responsable de una deficiencia severa de coenzima Q (CoQ), un l\u00edpido esencial para la producci\u00f3n de energ\u00eda en nuestras c\u00e9lulas.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":30885402,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[44,4996,43,642,9097,4016,5262,117,6537,771],"class_list":["post-30885400","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","tag-adn","tag-biologia-celular","tag-cabd","tag-coenzima-q","tag-coq4","tag-diagnostico","tag-enfermedades-mitocondriales","tag-enfermedades-raras","tag-gloria-brea","tag-terapia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30885400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30885400"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30885400\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30885412,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30885400\/revisions\/30885412"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30885402"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30885400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30885400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30885400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}