{"id":30886629,"date":"2025-05-19T07:19:29","date_gmt":"2025-05-19T05:19:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=30886629"},"modified":"2025-05-19T15:27:06","modified_gmt":"2025-05-19T13:27:06","slug":"asi-podemos-entrenar-a-las-bacterias-para-que-eliminen-medicamentos-del-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/theconversation\/2025\/05\/asi-podemos-entrenar-a-las-bacterias-para-que-eliminen-medicamentos-del-agua\/","title":{"rendered":"As\u00ed podemos entrenar a las bacterias para que eliminen medicamentos del\u00a0agua"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/amando-flores-2372695\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-30886630\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/file-20250513-56-ozaieo-750x501.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"501\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/file-20250513-56-ozaieo-750x501.jpg 750w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/file-20250513-56-ozaieo-420x280.jpg 420w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/file-20250513-56-ozaieo-768x513.jpg 768w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/file-20250513-56-ozaieo-1536x1026.jpg 1536w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/file-20250513-56-ozaieo-165x109.jpg 165w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/file-20250513-56-ozaieo-1320x881.jpg 1320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/file-20250513-56-ozaieo.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><br \/>\nAmando Flores<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em> y <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/ines-canosa-2372668\">In\u00e9s Canosa<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, el uso masivo de medicamentos en todo el mundo ha generado un <a href=\"https:\/\/www.scielosp.org\/article\/bwho\/2003.v81n10\/768-769\/en\/#ModalArticles\">problema importante de contaminaci\u00f3n ambiental<\/a> nada f\u00e1cil de resolver.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda, millones de personas consumen f\u00e1rmacos como analg\u00e9sicos, antiinflamatorios, antibi\u00f3ticos o antidepresivos. Una vez ingeridos, muchos de estos compuestos no se eliminan completamente en el organismo y son excretados en su forma original o como derivados activos. Estos residuos farmac\u00e9uticos acaban llegando a las aguas residuales y generan <a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/news\/item\/03-09-2024-new-global-guidance-aims-to-curb-antibiotic-pollution-from-manufacturing\">contaminaci\u00f3n invisible, pero persistente<\/a>.<\/p>\n<p>Aunque las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) est\u00e1n dise\u00f1adas para eliminar contaminantes org\u00e1nicos convencionales, muchas de estas mol\u00e9culas farmac\u00e9uticas escapan a los procesos de depuraci\u00f3n habituales. Como consecuencia, podemos encontrar residuos de f\u00e1rmacos en r\u00edos, lagos y acu\u00edferos, incluso tras el tratamiento en las EDAR. Desde estas aguas, los compuestos pueden incorporarse al suelo, ser absorbidos por las plantas o acumularse en los organismos acu\u00e1ticos. Su presencia en la naturaleza, incluso en concentraciones muy bajas, genera <a href=\"https:\/\/www.epa.gov\/household-medication-disposal\/impact-pharmaceuticals-released-environment#\">riesgos ecol\u00f3gicos significativos<\/a>.<\/p>\n<figure class=\"align-center zoomable\">\n<p><figure style=\"width: 441px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/663979\/original\/file-20250425-68-219q66.jpeg?ixlib=rb-4.1.0&amp;rect=0%2C280%2C1600%2C900&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;fit=clip\" sizes=\"auto, (min-width: 1466px) 754px, (max-width: 599px) 100vw, (min-width: 600px) 600px, 237px\" srcset=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/663979\/original\/file-20250425-68-219q66.jpeg?ixlib=rb-4.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=450&amp;fit=crop&amp;dpr=1 600w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/663979\/original\/file-20250425-68-219q66.jpeg?ixlib=rb-4.1.0&amp;q=30&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=450&amp;fit=crop&amp;dpr=2 1200w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/663979\/original\/file-20250425-68-219q66.jpeg?ixlib=rb-4.1.0&amp;q=15&amp;auto=format&amp;w=600&amp;h=450&amp;fit=crop&amp;dpr=3 1800w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/663979\/original\/file-20250425-68-219q66.jpeg?ixlib=rb-4.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=566&amp;fit=crop&amp;dpr=1 754w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/663979\/original\/file-20250425-68-219q66.jpeg?ixlib=rb-4.1.0&amp;q=30&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=566&amp;fit=crop&amp;dpr=2 1508w, https:\/\/images.theconversation.com\/files\/663979\/original\/file-20250425-68-219q66.jpeg?ixlib=rb-4.1.0&amp;q=15&amp;auto=format&amp;w=754&amp;h=566&amp;fit=crop&amp;dpr=3 2262w\" alt=\"Vista de un r\u00edo\" width=\"441\" height=\"331\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Los residuos de medicamentos pueden acabar en r\u00edos y arroyos. Los autores, CC BY-SA<\/figcaption><\/figure><\/figure>\n<h3>F\u00e1rmacos en el medio ambiente: una amenaza silenciosa<\/h3>\n<p>A diferencia de otros tipos de contaminantes, los medicamentos son compuestos dise\u00f1ados para actuar sobre los seres vivos. Cuando llegan al agua, r\u00edos o pantanos, pueden alterar las funciones vitales o el comportamiento de microorganismos, plantas y animales del entorno.<\/p>\n<p>Por ejemplo, se ha observado que ciertos antidepresivos <a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/science.adp7174\">afectan al comportamiento de los peces<\/a>, que los antibi\u00f3ticos contribuyen a que aparezcan bacterias resistentes y que los antiinflamatorios como el diclofenaco pueden ser <a href=\"https:\/\/www.cdc.gov\/antimicrobial-resistance\/data-research\/threats\/index.html\">letales para aves carro\u00f1eras<\/a>.<\/p>\n<p>Esto ha llevado a clasificar los residuos farmac\u00e9uticos como <a href=\"https:\/\/www.miteco.gob.es\/es\/agua\/temas\/estado-y-calidad-de-las-aguas\/contaminantes-emergentes.html\">contaminantes emergentes<\/a>, un grupo de sustancias qu\u00edmicas que, aunque no est\u00e1n reguladas de forma estricta en muchas legislaciones, tienen un impacto ambiental considerable. Ante este desaf\u00edo, la ciencia busca nuevas soluciones para mitigar su acumulaci\u00f3n y propagaci\u00f3n en el entorno.<\/p>\n<p>Una forma de eliminarlos es usar a microorganismos para que los biodegraden, es decir, que los descompongan al usarlos como alimentos y fuentes de energ\u00eda.<\/p>\n<h3>El potencial de los microorganismos<\/h3>\n<p>Los microorganismos, especialmente las bacterias, son una de las formas de vida m\u00e1s vers\u00e1tiles del planeta. Son los organismos m\u00e1s antiguos que existen y est\u00e1n presentes en pr\u00e1cticamente todos los ecosistemas de la Tierra, desde los ambientes m\u00e1s templados hasta los m\u00e1s extremos, como fuentes hidrotermales, desiertos o regiones polares. Esta capacidad de adaptaci\u00f3n se debe en gran parte a su extraordinaria plasticidad metab\u00f3lica: pueden utilizar una gran diversidad de compuestos como fuente de carbono y energ\u00eda.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los microorganismos no viven de forma aislada, sino formando comunidades complejas. En estas se comunican, intercambian sus propios genes y se adaptan de forma colectiva a las nuevas condiciones.<\/p>\n<p>Esta cooperaci\u00f3n metab\u00f3lica les permite degradar compuestos naturales, pero tambi\u00e9n sustancias fabricadas por el ser humano, como los medicamentos. Estos compuestos no exist\u00edan en la naturaleza hace apenas unas d\u00e9cadas, pero muchas bacterias se han adaptado para desarrollar mecanismos para asimilarlas y eliminarlas del medio ambiente.<\/p>\n<h3>Adaptaci\u00f3n microbiana en el laboratorio<\/h3>\n<p>Una de las posibilidades para combatir esta contaminaci\u00f3n es aprovechar esas capacidades naturales de los microorganismos. En el laboratorio, es posible simular las condiciones adecuadas para que <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/ismej\/article\/19\/1\/wraf014\/7979093\">ciertas bacterias evolucionen y se adapten para degradar f\u00e1rmacos espec\u00edficos<\/a>.<\/p>\n<p>Para ello, se toman muestras ambientales con microorganismos, por ejemplo, de lodos de estaciones depuradoras, para cultivarlos en el laboratorio en condiciones donde la \u00fanica fuente de carbono y energ\u00eda disponible es un f\u00e1rmaco determinado. De este modo, solo las bacterias que logran usar ese medicamento para sobrevivir se seleccionan y multiplican, mientras que las otras desaparecen.<\/p>\n<p>Durante este proceso, que puede durar semanas o incluso meses, la comunidad microbiana experimenta cambios tanto en la composici\u00f3n como en la abundancia de sus especies. Adem\u00e1s, se producen modificaciones gen\u00e9ticas, ya que los microorganismos pueden intercambiar material gen\u00e9tico entre s\u00ed. Esto activa nuevas rutas metab\u00f3licas y optimiza las funciones necesarias para la eliminaci\u00f3n del medicamento. Como resultado, se forma un consorcio bacteriano especializado, capaz de degradar de manera m\u00e1s eficiente f\u00e1rmacos comunes como el ibuprofeno, el naproxeno, el sulfametoxazol y el ciprofloxacino.<\/p>\n<h3>Biofiltros para depuradoras<\/h3>\n<p>Una vez obtenidos estos consorcios bacterianos, el siguiente paso es su aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica. Entre las estrategias m\u00e1s prometedoras destaca el dise\u00f1o de biofiltros que pueden integrarse directamente en las EDAR. Estos biofiltros contienen las comunidades microbianas seleccionadas y se incorporan como una etapa adicional del tratamiento, mejorando la eficiencia en la eliminaci\u00f3n de f\u00e1rmacos y otros contaminantes.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el estudio de los genes y rutas metab\u00f3licas implicadas en la degradaci\u00f3n de cada f\u00e1rmaco permite el dise\u00f1o de consorcios \u201ca la carta\u201d mediante la selecci\u00f3n de bacterias con funciones complementarias capaces de actuar sobre un conjunto concreto de contaminantes. Esto abre la puerta al desarrollo de tecnolog\u00edas de depuraci\u00f3n adaptables y personalizables, que pueden amoldarse a las caracter\u00edsticas particulares de los compuestos contaminantes presentes en una regi\u00f3n o una industria determinada.<\/p>\n<h3>Una herramienta poderosa y natural<\/h3>\n<p>La presencia de f\u00e1rmacos en el medio ambiente es un problema complejo que requiere soluciones innovadoras y sostenibles. Afortunadamente, los microorganismos nos ofrecen una herramienta poderosa y natural para enfrentarlo. Comprender y aprovechar su capacidad para biodegradar contaminantes puede ayudar a proteger los ecosistemas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, esta estrategia supone una visi\u00f3n m\u00e1s integrada y ecol\u00f3gica de la gesti\u00f3n de residuos en la sociedad moderna. La biotecnolog\u00eda microbiana promete desempe\u00f1ar un papel clave en la evoluci\u00f3n hacia una econom\u00eda circular y respetuosa con el entorno.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/amando-flores-2372695\">Amando Flores<\/a>, Profesor Titular de Microbiolog\u00eda de la UPO e Investigador en el CABD, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em> y <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/ines-canosa-2372668\">In\u00e9s Canosa<\/a>, Profesora Titular en Microbiolog\u00eda en la UPO. Investigo en el CABD, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-pablo-de-olavide-1362\">Universidad Pablo de Olavide<\/a><\/em><\/p>\n<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\">The Conversation<\/a>. Lea el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/asi-podemos-entrenar-a-las-bacterias-para-que-eliminen-medicamentos-del-agua-255031\">original<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"border: none !important; box-shadow: none !important; margin: 0 !important; max-height: 1px !important; max-width: 1px !important; min-height: 1px !important; min-width: 1px !important; opacity: 0 !important; outline: none !important; padding: 0 !important;\" src=\"https:\/\/counter.theconversation.com\/content\/255031\/count.gif?distributor=republish-lightbox-advanced\" alt=\"The Conversation\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amando Flores, Universidad Pablo de Olavide y In\u00e9s Canosa, Universidad Pablo de Olavide En los \u00faltimos a\u00f1os, el uso masivo de medicamentos en todo el mundo ha generado un problema importante de contaminaci\u00f3n ambiental nada f\u00e1cil de resolver. 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