{"id":399099,"date":"2013-02-01T18:24:39","date_gmt":"2013-02-01T18:24:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=399099"},"modified":"2013-02-05T11:22:17","modified_gmt":"2013-02-05T11:22:17","slug":"los-conflictos-entre-familiares-contribuyen-a-que-los-adolescentes-puedan-ser-victimas-de-violencia-escolar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/ciencia\/2013\/02\/los-conflictos-entre-familiares-contribuyen-a-que-los-adolescentes-puedan-ser-victimas-de-violencia-escolar\/","title":{"rendered":"Los conflictos familiares contribuyen a que los adolescentes puedan ser v\u00edctimas de violencia escolar"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_399100\" aria-describedby=\"caption-attachment-399100\" style=\"width: 320px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/amapolapovedano.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-399100\" alt=\"Amapola Povedano\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/amapolapovedano-320x224.jpg\" width=\"320\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/amapolapovedano-320x224.jpg 320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/amapolapovedano-1024x716.jpg 1024w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/amapolapovedano-600x420.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-399100\" class=\"wp-caption-text\">Amapola Povedano es responsable del estudio<\/figcaption><\/figure>\n<p>El conflicto que el adolescente percibe en su familia contribuye a que \u00e9ste sea objeto de victimizaci\u00f3n en la escuela y el instituto. Esta es una de las conclusiones que se extraen de un estudio dirigido por Amapola Povedano, investigadora de la Universidad Pablo de Olavide, que analiza las relaciones entre la percepci\u00f3n del clima familiar y la victimizaci\u00f3n en la escuela, teniendo en cuenta variables como la autoestima, la depresi\u00f3n y el g\u00e9nero. Los resultados, publicados por la revista <i>Infancia y Aprendizaje, <\/i>muestran adem\u00e1s que la expresi\u00f3n de las emociones de forma abierta entre los miembros de la familia protege al adolescente de sufrir acoso escolar.<\/p>\n<p>Se considera que un estudiante es v\u00edctima de violencia escolar cuando percibe que es objeto de agresiones realizadas por otros estudiantes, no necesariamente compa\u00f1eros de clase. Seg\u00fan muestran estos investigadores en su estudio, elaborado con 1.884 adolescentes espa\u00f1oles de entre 11 y 17 a\u00f1os procedentes de nueve centros educativos, la victimizaci\u00f3n verbal, como insultos o burlas, es la forma m\u00e1s frecuente (con una incidencia del 21,13 por ciento). La siguen la victimizaci\u00f3n relacional (15 por ciento), con comportamientos como la exclusi\u00f3n social o contar rumores, y la f\u00edsica (6,8 por ciento), que abarca desde pegar hasta robar cosas de la persona objeto de acoso.<\/p>\n<p>\u201cLa victimizaci\u00f3n en la escuela est\u00e1 vinculada con la baja autoestima, la presencia de sintomatolog\u00eda depresiva, la ansiedad y el estr\u00e9s de los adolescentes. Algunos autores sugieren que estos s\u00edntomas psicol\u00f3gicos negativos podr\u00edan ser no solo la consecuencia de sufrir acoso escolar, sino tambi\u00e9n su causa, y ah\u00ed hemos enmarcado este trabajo\u201d, afirma Amapola Povedano. Siguiendo esta hip\u00f3tesis, que los adolescentes muestren s\u00edntomas de depresi\u00f3n o baja autoestima puede suponer un factor de riesgo, si aquellos que ejercen la violencia perciben que estos estudiantes son blancos f\u00e1ciles, con dificultades para defenderse a s\u00ed mismos. Una relaci\u00f3n que, apunta el estudio, afecta por igual a hombres y mujeres.<\/p>\n<p>Entre los principales hallazgos de este trabajo destaca la existencia de una relaci\u00f3n, tanto directa como indirecta, entre el clima familiar percibido, percibido por el adolescente, como conflictivo y la victimizaci\u00f3n escolar. As\u00ed, una familia en la que los conflictos son frecuentes parece disminuir los recursos personales de los adolescentes, como la autoestima, y potenciar la presencia de s\u00edntomas de depresi\u00f3n. \u201cEs probable que esta percepci\u00f3n negativa de s\u00ed mismos lleve a los adolescentes a mostrar conductas sumisas y, en consecuencia, a ser objetivos vulnerables, f\u00e1ciles de abusos por parte de compa\u00f1eros, en la medida que, como sostienen algunos autores, los agresores esperan signos de sufrimiento y de sumisi\u00f3n en sus v\u00edctimas\u201d, subraya la directora del estudio.<\/p>\n<p>Otro de los resultados apunta a que la expresividad familiar, es decir, la expresi\u00f3n libre de sentimientos entre los miembros de la familia, si bien no est\u00e1 directamente relacionada con la victimizaci\u00f3n se relaciona con \u00e9sta a trav\u00e9s de un impacto positivo en la autoestima y en los s\u00edntomas ligados a la depresi\u00f3n. De este modo, los adolescentes que perciben que en sus familias son escuchados y pueden expresar sus sentimientos sin restricciones, se sienten m\u00e1s seguros y valiosos, lo que podr\u00eda protegerles de las agresiones de sus compa\u00f1eros. Una expresividad que, se\u00f1alan los investigadores, es \u00fatil cuando existen conflictos en la familia. En este sentido, una buena din\u00e1mica a la hora de resolver conflictos puede ayudar a los padres a revisar sus creencias y respetar la opini\u00f3n de sus hijos, y a los j\u00f3venes que ganan en autoestima y en una menor sintomatolog\u00eda depresiva.<\/p>\n<p>Este trabajo, liderado por Amapola Povedano, ha contado con la participaci\u00f3n de Teresa I. Jim\u00e9nez, de la Universidad de Zaragoza, y de los profesores de la Universidad Pablo de Olavide David Moreno, Luis Vicente Amador y Gonzalo Musitu, todos investigadores del <a href=\"http:\/\/www.uv.es\/lisis\">GRUPO LISIS<\/a>. Para desarrollarlo, han contado con financiaci\u00f3n del Ministerio de Econom\u00eda y Competitividad, a trav\u00e9s del proyecto \u201cLa violencia escolar, de pareja y filio-parental en la adolescencia desde la perspectiva ecol\u00f3gica\u201d; de la Consejer\u00eda de Educaci\u00f3n de la Junta de Andaluc\u00eda, por el proyecto \u201cViolencia y victimizaci\u00f3n en la adolescencia: an\u00e1lisis desde una perspectiva de g\u00e9nero\u201d; y de fondos FEDER.<\/p>\n<p><i><a href=\"http:\/\/www.ingentaconnect.com\/content\/fias\/iya\/2012\/00000035\/00000004\/art00003\">Povedano, Amapola;\u00a0Jim\u00e9nez, Terebel;\u00a0Moreno, David;\u00a0Amador, Luis-Vicente;\u00a0Musitu, Gonzalo. <b>Relaci\u00f3n del conflicto y la expresividad familiar con la victimizaci\u00f3n en la escuela: el rol de la autoestima, la sintomatolog\u00eda depresiva y el g\u00e9nero de los adolescentes<\/b>. Infancia y Aprendizaje, Volume 35,\u00a0Number 4, November 2012 , pp. 421-432(12)<\/a><\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conflicto que el adolescente percibe en su familia contribuye a que \u00e9ste sea objeto de victimizaci\u00f3n en la escuela y el instituto. Esta es una de las conclusiones que se extraen de un estudio dirigido por Amapola Povedano y publicado por la revista Infancia y Aprendizaje. Los resultados muestran adem\u00e1s que la expresi\u00f3n de las emociones de forma abierta entre los miembros de la familia protege al adolescente de sufrir acoso escolar.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[206,56],"class_list":["post-399099","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia","tag-acoso-escolar","tag-investigacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399099","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=399099"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399099\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":399102,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/399099\/revisions\/399102"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=399099"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=399099"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=399099"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}