{"id":7748837,"date":"2015-01-07T12:55:18","date_gmt":"2015-01-07T12:55:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/?p=7748837"},"modified":"2015-01-12T07:28:33","modified_gmt":"2015-01-12T07:28:33","slug":"la-muneca-y-los-dedos-humanos-tienen-un-origen-acuatico-segun-un-estudio-en-el-que-participan-cientificos-del-cabd","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.upo.es\/diario\/ciencia\/2015\/01\/la-muneca-y-los-dedos-humanos-tienen-un-origen-acuatico-segun-un-estudio-en-el-que-participan-cientificos-del-cabd\/","title":{"rendered":"La mu\u00f1eca y los dedos humanos tienen un origen acu\u00e1tico, seg\u00fan un estudio en el que participa el CABD"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_7749628\" aria-describedby=\"caption-attachment-7749628\" style=\"width: 320px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/embrion-pez-cebra-dedos-humanos-141231.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-7749628\" alt=\"En la regi\u00f3n distal de las aletas se activa un interruptor que proviene del genoma del rat\u00f3n.\" src=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/embrion-pez-cebra-dedos-humanos-141231-320x232.jpg\" width=\"320\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/embrion-pez-cebra-dedos-humanos-141231-320x232.jpg 320w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/embrion-pez-cebra-dedos-humanos-141231-600x436.jpg 600w, https:\/\/www.upo.es\/diario\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/embrion-pez-cebra-dedos-humanos-141231.jpg 650w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-7749628\" class=\"wp-caption-text\">En la regi\u00f3n distal de las aletas se activa un interruptor que proviene del genoma del rat\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Uno de los hitos m\u00e1s importantes en la evoluci\u00f3n ha sido la transici\u00f3n de los animales acu\u00e1ticos a los animales terrestres, lo que permiti\u00f3 a \u00e9stos conquistar un ecosistema totalmente nuevo y evolucionar hasta los mam\u00edferos, entre ellos el hombre. Un aspecto clave en dicha transici\u00f3n fue el desarrollo de la parte m\u00e1s distal de las extremidades que incluye la mu\u00f1eca y los dedos. Estas estructuras est\u00e1n claramente desarrolladas en los animales terrestres, pero no se han detectado en los peces.<\/p>\n<p>En un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (<a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/\">PNAS<\/a>) dirigido por el paleont\u00f3logo y divulgador cient\u00edfico Neil Shubin, de la Universidad de Chicago, en el que colabora el investigador Jos\u00e9 Luis G\u00f3mez Skarmeta, del <a href=\"http:\/\/www.cabd.es\/\">Centro Andaluz de Biolog\u00eda del Desarrollo<\/a> (<a href=\"http:\/\/www.csic.es\/web\/guest\/home;jsessionid=B11595379E6AD62B0CDC40004B9B5C2A\">CSIC<\/a>,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.juntadeandalucia.es\/index.html\">Junta de Andaluc\u00eda<\/a>\u00a0y Universidad Pablo de Olavide de Sevilla), se combinan diferentes t\u00e9cnicas de \u00faltima generaci\u00f3n para demostrar que en peces existen evidencias moleculares de que las regiones m\u00e1s distales de las aletas son precursoras de estructuras de dedos.<\/p>\n<p>La clave del trabajo ha sido comparar las regi\u00f3n de los genes Hox (esenciales para la formaci\u00f3n de las extremidades) entre los genomas del pejelagarto pinto (Lepisosteus oculatus) y de rat\u00f3n. En estudios anteriores se hab\u00eda hecho este tipo de comparaciones pero usando genomas de peces tele\u00f3steos (pez zebra, pez medaka o pez fugu). Estos peces experimentaron en su origen evolutivo una duplicaci\u00f3n adicional del genoma lo que en muchos casos dificulta detectar regiones de ADN similares a las de los ratones. El pejelagarto pinto es un pez m\u00e1s ancestral que no tiene dicha duplicaci\u00f3n y por tanto su genoma tiene m\u00e1s similitudes con los ratones a nivel de secuencias.<\/p>\n<p>Usando el genoma de pejelagarto pinto, los investigadores han detectado unas secuencias en el genoma de este muy similares a las que existen en ratones y que act\u00faan como interruptores encendiendo a los genes Hox, o lo que es lo mismo, activando su expresi\u00f3n, en la regi\u00f3n que da lugar a los dedos en ratones. Estos interruptores se denominan elementos reguladores y son capaces en rat\u00f3n de funcionar tal como lo hacen las secuencias del propio rat\u00f3n, activando a los genes en la regi\u00f3n de los dedos. Una vez identificadas estas regiones en el pejelagarto, es mucho m\u00e1s f\u00e1cil encontrarlas en peces cebra. De hecho,\u00a0 cuando se prueban en peces, tanto las secuencias de rat\u00f3n como la de los peces, funcionan de la misma forma\u00a0 activando la expresi\u00f3n en la parte m\u00e1s distal de las aletas. Esto sugiere que la parte distal de las aletas se corresponde con la regi\u00f3n de los dedos de los ratones, explica el doctor G\u00f3mez Skarmeta.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 los peces no tienen dedos tal como los que vemos en ratones o humanos? La respuesta es que para la formaci\u00f3n de los dedos que vemos en los organismos terrestres, y de la mu\u00f1eca, una estructura muy importante para poder desplazarse por la tierra, posiblemente fue necesario aumentar los niveles de los genes Hox. De hecho, en ratones hay bastantes m\u00e1s interruptores que los que se pueden detectar en peces, todos ellos activando al mismo tiempo los genes Hox. El escenario m\u00e1s posible es que el aumento del n\u00famero de regiones reguladoras que controlan la expresi\u00f3n de los genes Hox increment\u00f3 sus niveles y favoreci\u00f3 con ello la formaci\u00f3n de dichas estructuras. \u201c\u00a1Lo maravilloso es que los peces ya estaban preparados para dicha evoluci\u00f3n!\u201d, concluye G\u00f3mez Skarmeta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><i>Deep conservation of wrist and digit enhancers in fish<\/i><\/b><\/p>\n<p><b>Andrew R. Gehrke, Igor Schneider, Elisa de la Calle-Mustienes, Juan J. Tena, Carlos Gomez-Marin, Mayuri Chandran, Tetsuya Nakamura, Ingo Braasch, John H. Postlethwait, Jos\u00e9 Luis G\u00f3mez Skarmeta, Neil H. Shubin<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los hitos m\u00e1s importantes en la evoluci\u00f3n ha sido la transici\u00f3n de los animales acu\u00e1ticos a los animales terrestres, lo que permiti\u00f3 a \u00e9stos conquistar un ecosistema totalmente nuevo y evolucionar hasta los mam\u00edferos, entre ellos el hombre. Un aspecto clave en dicha transici\u00f3n fue el desarrollo de la parte m\u00e1s distal de las extremidades que incluye la mu\u00f1eca y los dedos. 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