Asegura que la escritura creativa en el marco de las prestaciones sanitarias se aplica en Gran Bretaña desde hace años con éxito y que existe una conciencia creciente, aunque en España “vamos con retraso”

Hay una “conciencia creciente” en España sobre la utilidad del trabajo con la escritura creativa, tanto en el ámbito privado como en el de la salud pública. Sin embargo, en muchos países “se están haciendo muchas cosas y muy bien, mientras que aquí vamos con retraso, pero nunca es tarde si se va bien encaminado”. Así reflexiona el poeta y docente David Eloy Rodríguez, quien pone como ejemplo a Gran Bretaña, “donde las terapias con disciplinas artísticas forman parte con gran éxito de los servicios y prestaciones públicas de salud”, explica.

Rodríguez ha hecho estas declaraciones con motivo de su participación en el curso de verano ‘Arteterapia y educación: recursos creativos y terapéuticos para el cambio social’, que se desarrolla hasta este viernes bajo la dirección de la profesora María Antonia Hidalgo Rubio, directora ejecutiva del máster en Arteterapia y Aplicaciones del Arte para el Diálogo y la Integración Social de la UPO, investigadora en Ciencias Sociales en el Departamento de Educación y Psicología Social de la misma universidad, arteterapeuta y gestora cultural.

El poeta, creador del proyecto ‘La Palabra Itinerante’, explica que en las recientes Jornadas de Poesía y Salud organizadas por la Universidad de Sevilla “tuvimos la oportunidad de contar y de escuchar varios ejemplos de intervención de la poesía en el marco de la salud con magníficas evaluaciones”, ya que distintas experiencias coincidían en señalar los “efectos beneficiosos sobre las personas que participaron”. De hecho, junto a los poetas José María Gómez Valero y Alicia Martínez, colabora en proyectos científicos “para cuantificar y señalar la importancia de estas evidencias”, añade.

David Eloy Rodríguez, quien impartió un taller de escritura creativa bajo el título ‘Lenguaje en acción’ dentro de los XVII Cursos de Verano de la UPO en Carmona, afirma que la escritura creativa es un “sensacional vehículo para transmitir puntos de vista, incertidumbres, asombros, recuerdos, sensaciones… tanto desde el punto de vista de lector como de creador”, y señala que su tarea como docente es “aportar herramientas y recursos para ayudar a crear, comunicar y compartir mejor pensamientos, sentimientos y deseos”. Además, “no son necesarios conocimientos previos específicos para disfrutar del viaje que se propone”, apunta.

El también profesor del máster en Arteterapia y Aplicaciones del Arte para el Diálogo y la Integración Social de la UPO dice que “las palabras dicen, pero también hacen”, ya que “ayudan a entender la impostura de la realidad, su carácter de construcción lingüística y cultural”. Y cita a Heidegger al entender la palabra como “la morada del ser” y al poeta Federico García Lorca, quien dijo que “las palabras son las alas”. Sobre su labor pedagógica con distintos colectivos sociales de más de dos décadas de trayectoria en diversos países, asegura que “la palabra poética, la palabra que trasciende, ayudaba, revelaba, conmovía, transformaba, hacía crecer”.

Al ser preguntado sobre la importancia del diálogo interior, el poeta y docente asevera que “la poesía nos permite atrevernos a saber lo que no sabíamos, nos ayuda a decir lo más necesario: lo que no sabemos decir, lo que menos se dice, lo que merece la pena, y hacerlo de la forma más precisa posible”, al tiempo que recuerda que el diálogo interior es también “un diálogo con la sociedad y la cultura, con nuestro tiempo, contexto y circunstancias, con el afuera que nos toca”. Y en un mundo de prisas y desorden emocional, “la escritura es un espacio y un tiempo aparte, un lugar donde situarnos, observar y contar”, concluye.

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