Valle del Conde es una finca situada en el municipio de Luque, en la provincia de Córdoba, dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas. Se trata de una explotación agrícola de unas 230 hectáreas, de las cuales aproximadamente 217 están dedicadas a olivar ecológico de montaña, mientras que el resto corresponde a zonas de pasto, vegetación natural y áreas de sierra dentro de la propia finca.
El proyecto se basa en el modelo de agroganadería regenerativa, cuyo objetivo principal es mejorar la salud del suelo y restaurar el equilibrio del ecosistema agrícola. En esta finca se considera que el suelo es el elemento más importante del sistema productivo, ya que alberga numerosos microorganismos —como bacterias, hongos o protozoos— que ayudan a descomponer la materia orgánica, liberar nutrientes y favorecer el crecimiento de las plantas.
Para favorecer estos procesos naturales, se utilizan prácticas que buscan aumentar la materia orgánica del suelo y mejorar su estructura. Entre ellas destacan la cubierta vegetal permanente en forma de praderas biodiversas y el pastoreo dirigido de ovejas, que permite controlar la vegetación, aportar fertilidad a través del estiércol y contribuir a la dispersión de semillas por toda la finca.
El olivar de Valle del Conde es un olivar tradicional de montaña con más de 100 años de antigüedad, formado principalmente por variedades de olivo como Picudo y Picual, aunque también existen otras variedades minoritarias que aportan diversidad al cultivo. Esta biodiversidad se refleja posteriormente en la calidad y características de los aceites producidos en la finca.
Gracias a este enfoque regenerativo, la finca no solo produce aceite de oliva virgen extra ecológico, sino que también contribuye a mejorar la fertilidad del suelo, aumentar la biodiversidad y reducir el impacto ambiental de la agricultura. Además, el proyecto participa en actividades formativas, visitas guiadas y colaboraciones con universidades y centros de investigación.
En conjunto, Valle del Conde representa un ejemplo de cómo la agricultura puede desarrollarse de forma más sostenible y respetuosa con la naturaleza, combinando producción alimentaria con la recuperación del suelo y del ecosistema agrícola.

