Las entidades de economía social han creado 190.000 puestos de trabajo en los últimos ocho años en España

La crisis económica ha dejado al descubierto las debilidades de nuestro sistema productivo, además de poner de manifiesto el defectuoso funcionamiento de las instituciones y la incapacidad de los poderes públicos para abordar políticas exitosas de recuperación de la economía y de creación de empleo. Así lo ha manifestado Laura López de la Cruz, profesora del Área de Derecho Civil de la UPO y directora académica de la I edición del Máster Gestión de Empresas de Economía Social y Emprendimiento Colectivo, título propio de la Universidad Pablo de Olavide, junto al también profesor José Antonio Sánchez Medina.

Dicho máster posee una carga lectiva de 60 créditos ECTS y comenzará en enero de 2018. El programa persigue tres grandes objetivos: impulsar el conocimiento general de las fórmulas que operan en el ámbito de la economía social, tales como cooperativas, asociaciones, fundaciones, sociedades laborales, mutualidades, centros especiales de empleo o empresas de inserción; dotar de herramientas conceptuales y técnicas que permitan a los estudiantes iniciar y desarrollar con éxito proyectos en el ámbito de la economía social y familiarizarlos, a través de la realización de prácticas en empresas, con el funcionamiento de la diversidad de organizaciones que operan en el ámbito de la economía social.

Si bien a nivel europeo los indicadores de PIB indican un crecimiento de la actividad económica, y permiten ser optimistas respecto a la recuperación de la economía y una cierta estabilidad en los mercados financieros, la posición competitiva de la economía española no acaba de despegar y las cifras de reducción del desempleo son insuficientes, ocupando el segundo puesto en la tasa de desempleo de la Unión Europea, por detrás de Grecia.

Andalucía no es una excepción al escenario español, como ha indicado la directora: “A medida que ha ido avanzando el año 2017, la economía andaluza ha registrado un crecimiento del PIB, tres décimas superior en el segundo trimestre respecto del primero, situándose en el mismo nivel que en España, el 3,1 por ciento interanual, y es la comunidad autónoma donde más empleo se ha creado en el último año”. Sin embargo, las carencias del sistema también se manifiestan en Andalucía, puesto que la tasa de paro se sitúa en el 25,2 por ciento, nueve puntos por encima de la española, teniendo mayor incidencia en la población femenina, siendo “la precariedad laboral y los trabajos a tiempo parcial la regla general”.

En todo este panorama, la economía social ocupa un lugar destacado. Según ha destacado la profesora, en el año 2016 el número de entidades de economía social ascendía a 43.059 en toda España, de las cuales, más de 20.000 eran sociedades cooperativas. En los últimos ocho años, estas entidades han creado 190.000 puestos de trabajo. Así, es destacable señalar que la economía social ha contribuido en un 12,5 por ciento a la creación de empleo en España, representa el 10 por ciento del PIB español y casi el 43 por ciento de la población está vinculada, de una manera u otra, a la economía social. “Según los datos que manejamos, en la economía social se ha destruido un 6.5 por ciento menos de empleo que en el resto de las empresas durante el periodo de la crisis. En concreto, en Andalucía, según el Informe Económico 2016 de la Consejería de Economía y Conocimiento, las empresas de economía social presentan características estructurales que las diferencian del resto del tejido empresarial, y los valores y principios en los que se asientan contribuyen a la creación de empleo de más calidad, favoreciendo la igualdad, la estabilidad y la incorporación de la juventud al mercado laboral”, ha asegurado.

La profesora López de la Cruz ha manifestado además que la economía social supone una forma alternativa de hacer economía, que tiene como principios básicos, entre otros, la democracia, la equidad, la gestión participativa, la solidaridad económica y el compromiso con la sociedad y el medio ambiente. En este sentido, ha explicado que las empresas de economía social son organizaciones empresariales democráticas cuyo fundamento reside en la primacía de la persona o del factor humano sobre el capital, con una alta capacidad competitiva, que generan empleo de calidad y resuelven crisis sectoriales o territoriales debido fundamentalmente a su carácter colectivo y a la no deslocalización de la producción. “Los emprendedores en el ámbito de la economía social son personas comprometidas, que creen en la igualdad participativa y en la solidaridad social, integrando en muchos casos en sus organizaciones a personas con discapacidad o a personas en riesgo de exclusión social”, ha puntualizado.

Metodología

La metodología del programa formativo del máster se basa en establecer puentes entre el conocimiento académico y la experiencia profesional en el ámbito de la economía social. Para ello, todas las actividades se desarrollarán con presencia simultánea de académicos y profesionales. El programa está organizado para facilitar la adquisición de competencias estrechamente vinculadas al desarrollo de ideas de negocio en el ámbito de la economía social. Para ello se promoverá el trabajo en grupo exigiendo a los alumnos destrezas de comunicación, negociación y cooperación en pos de la formulación y desarrollo de una idea. Además, se les dotará de los conocimientos necesarios para la dirección, atendiendo especialmente a la gestión económica y financiera de la empresa, organización y participación de las personas y estrategias de comunicación y nuevas tecnologías.

Para concluir, López de la Cruz ha asegurado que en la metodología se incluye una importante actividad práctica por parte del alumno que estará supervisada por tutores académicos y profesionales de modo simultáneo. “Son muy numerosas las empresas, instituciones y organizaciones que colaboran activamente en este máster, como el grupo cooperativo El Roble, el grupo cooperativo Smart, la Escuela de Economía Social, FAECTA Sevilla, Red Andaluza de Lucha contra La Pobreza y la Exclusión Social (Eapn-A), Instituto Lectura Fácil, y tantas otras, a través de las cuales se garantiza a los estudiantes la realización de prácticas de calidad donde aprendan a desarrollar todas las competencias adquiridas en el máster”

Para ampliar la información del máster: MÁSTER GESTIÓN DE EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL Y EMPRENDIMIENTO COLECTIVO, I EDICIÓN

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