Investigar en enfermedades raras: ciencia con conciencia

Responsable científico: Juan Carlos Rodríguez Aguilera. Área de Biología Celular, Departamento de Fisiología, Anatomía y Biología Celular UPO.

Juan Carlos Rodríguez Aguilera Foto 2017Temas sobre los que conversar:

¿Cómo crees que se hacen las pruebas diagnósticas sobre enfermedades raras? ¿Existen máquinas para detectarlas todas? ¿Qué aportamos los científicos en todo esto? ¿Por qué se conoce tan poco sobre nuestra labor? ¿Qué podemos hacer para mejorar algo al respecto?

Me gustaría hablar sobre vuestras propuestas, vuestro punto de vista de la ciencia, sobre cómo nos véis. Pero sobre todo qué vais a hacer en vuestro futuro, qué plan tenéis para ayudar al avance de nuestra sociedad, cuál va a ser tu aportación. ¿Cómo te imaginas la ciencia en noviembre de 2028? ¿dónde quieres estar tú en ese momento?

Será un desayuno donde no vienes sólo a escuchar, sino también para participar.

Formación:

Con tu edad tuve mucho miedo a equivocarme en decidir mi futuro, y tras preguntar a muchas personas (entonces no había Café-con-Ciencia) decidí que quería estudiar Ciencias Biológicas en la Universidad de Córdoba, donde tuve la suerte de hacer mi doctorado en Biología Celular. En este periodo hice dos estancias en Estados Unidos (en una universidad y en una empresa) donde aprendí otras formas de organizar el trabajo.

Como me había gustado trabajar en el extranjero, solicité hacer mi formación postdoctoral en una empresa farmacéutica suiza, donde me admitieron. En esta etapa aprendí muchísimo sobre la organización industrial en la ciencia, y también lo buenos que están el chocolate y los quesos suizos…

De vuelta en España supe que se fundaba en Sevilla una nueva Universidad, y que se iba a llamar Universidad Pablo de Olavide. Me encanta unirme a proyectos que parten desde cero, donde todo está por decidir. Así que no dudé en venirme acá. Desde entonces vengo investigando en enfermedades raras mitocondriales y enseño Biología Celular a estudiantes de grado en Biotecnología, Ciencias Ambientales, Nutrición Humana y Dietética,e incluso Bases Científicas de las Ciencias Forenses en Criminología.

Para que no falte ninguna guinda del pastel, ya como profesor de la UPO, me formé en una escuela de negocios en Sevilla para posteriormente fundar una empresa de base tecnológica. Una experiencia fascinante en la que aprendía nuevas formas de acertar y equivocarme.

Me gusta mucho mi trabajo, creo que no lo cambiaría fácilmente por otro…

1 día en la vida de un científico:

Quiero describiros un día “bueno” y un día “malo” en la vida de quienes nos dedicamos a la ciencia.

Un día “bueno” es aquél en el que los resultados obtenidos encajan con las hipótesis de partida que teníamos. En el que los resultados se repiten y son consistentes, permiten avanzar en el proyecto de investigación, cumpliendo objetivos y superándo los obstáculos.

Un día malo es al contrario, los resultados no son claros, o bien no se repiten, o bien contradicen nuestras hipótesis. Nos vemos estancados en el avance del proyecto, y nos obliga a replantear nuestro trabajo.

¿Cuántos días “buenos” y cuántos días “malos” crees que tenemos al cabo del año? ¿Cuántos eres capaz de afrontar tú?

Aficiones:

Nuestras mentes también necesitan relajarse y descansar para poder continuar trabajando al día siguiente, a la semana siguiente, al mes siguiente. No debemos tratar de hacer un sprint al límite de nuestras fuerzas, salvo que creas que la ciencia es una carrera corta. En realidad es al contrario, es un maratón que dura muchos años, a veces toda una vida.

Por eso, si crees que para mi la vida significa sólo trabajar, caes en un gran error. Me encanta la naturaleza, salir al campo, la montaña (no tanto la playa). Mi familia y mis amigos, son prioritarios siempre para mi.

Además, si te atreves a venir al Café con Ciencia te mostraré la que, para mi, es la mejor forma de relax al final del día…

Centro o departamento:

Fisiología, Anatomía y Biología Celular

Línea de investigación en la que trabajas actualmente

Actualmente investigamos en enfermedades raras mitocondriales. Como sabes la mitocondria es la principal central energética de las células, de modo que si falla la energía es como si nos quedamos sin electricidad en casa: algunas cosas dejan de funcionar adecuadamente.

Son casi siempre consecuencia de un desorden genético. Aunque suelen manifestarse a muy corta edad, durante los primeros años de vida, incluso hay casos de bebés afectados, es cierto que a veces comienzan a manifestarse en etapas posteriores de la vida.

Para poder llegar a tratar estas enfermedades, lo primero es saber qué está ocurriendo dentro de las células y cómo se puede revertir la situación. En la actualidad algunas de ellas tienen tratamiento, y otras no.

Por eso trabajamos de forma incansable pensando, aportando ideas, imaginando soluciones, soñando con terapias. Colaboramos con otros grupos de investigación dentro y fuera de España. Entre todos avanzamos más rápido, el tiempo es importante.

¿Te gusta? Lo mismo resulta que ésta es tu vocación…