Presentación

Presentación

A la luz de Roma

Santos y santidad en el barroco iberoamericano

 

Viviano Codazzi. Exterior de san Pedro, Roma. H. 1636. Museo Nacional del Prado. Madrid

Simposio de la Red Universo Barroco Iberoamericano

Roma, 17-20 de Septiembre de 2018

Organizado por las Universidades: Pablo de Olavide, Universidad de Sevilla y Università degli Studi Roma Tre y el Centro Studi Cultura e Immagine di Roma.

 

De partida…

El concilio de Trento había impulsado un cambio sustancial en la manera de utilizar las obras de arte sacro en apoyo del culto. El famoso decreto de imágenes es un documento histórico para quienes estudian el uso de las artes plásticas en el mundo moderno.

No hay que olvidar la figura de Sixto V, bajo cuyo gobierno se sistematizó la creación de santos, a través de los selectivos procesos de beatificación y de canonización, acomodados a los nuevos tiempos.

A la Sacra Congregación de Ritos se le atribuyó una gran responsabilidad en esta materia. Por sus manos pasaron las figuras postuladas a la santidad. Y entre otras tareas le cupo en suerte cierta responsabilidad en la construcción de la imagen de la santidad, en desarrollo del referido decreto dell’ Invocatione e veneratione delle Sacre Imagini (1563).

“Disegno e Prospetto del Theatro, e nuovo Apparatto dentro la Chiesa di San Pietro in Vaticano” presentado por el pontífice Clemente X para la organización de las fiestas de canonización a Felipe Benicio, Cayetano de Tiena, Francisco de Borja, Luis Beltrán y Rosa de Santa María el 12 de abril de 1671. Grabado de Gio Battista Falda, Roma, 1671.

¿Algo más que añadir?

De sobras se conoce el papel jugado por Roma a través de los procesos de canonización, en esa “negociación” con la periferia, tal como se ha definido repetidas veces. Son innumerables los estudios que en los últimos tiempos se han ocupado de la creación de los santos y la definición de sus imágenes en el mundo contrarreformista. Sin embargo, todavía es posible conocer nuevas estrategias, planes de acción y fórmulas creativas entorno a la santidad. Y más aún en el ámbito hispano. España, Portugal con sus respectivas áreas de influencia en América constituyen un territorio importante en la configuración del nuevo santoral, al haber puesto a prueba el sistema, dada la necesidad de cumplir con una feligresía amplia y heterogénea que en muchos casos era indígena. Asimismo, la diversidad racial también va a cambiar la perspectiva de los evangelizadores, que han de auxiliarse de nuevas imágenes de culto.

De Roma a las tierras americanas

La idea es transitar desde la metrópoli católica hasta los confines del mundo hispano, apoyándonos en los nuevos santos creados a partir de 1622 en el magno acto, donde San Ignacio de Loyola, san Francisco Javier, San Felipe Neri, Santa Teresa y San Isidro Labrador, fueron celebrados como las nuevas figuras de referencia en el panteón cristiano. Desde ese momento, en que jesuitas, carmelitas reformadas, filipenses y la capital del imperio español, asoman al celeste horizonte de la iglesia romana, hasta pleno siglo XVIII, en que otros santos dan continuidad a esta hornada, vamos a conocer innumerables situaciones y se van a poner a prueba los resortes de poder las iglesias nacionales y locales, así como las administraciones, en el afán de ir sumando sillares al gran muro de la iglesia hispana.

Grandes empresas religiosas y artísticas

Todo proceso de beatificación y canonización tuvo detrás férreas voluntades, inteligentes mentores y generosas instituciones. El coste de cada uno de los procesos es enorme, tanto  sea por la numerosa impedimenta como el ingente personal que hay que mover. Los recursos a veces no alcanzan y sólo aquellas instituciones que poseen solvencia económica pueden hacer frente al sostenimiento de una actividad que puede prolongarse durante década e incluso siglos.

Es interesante conocer la íntima “negociación” de cada uno de los casos. Cómo los sostenedores de los procesos han de tratar directamente con la Sacra

Congregación de Ritos y sus agentes para ir avanzando en ese larguísimo camino. Y si el laberinto institucional generó algunos de los capítulos más interesantes en toda esta historia; no es menor el que se construyó con el aporte artístico. Desde la primera idea, la búsqueda de la Vera Effigies hasta el repertorio “triunfal”, son muchas las representaciones que se van dando en el avance de las causas.

No perder detalle

Los procesos de canonización son muy ricos en noticias. No podemos perder detalle de cada paso que se da y cada acción que se produce. Desde la captación del retrato originario del santo o la santa, hasta la imagen de referencia, con la que sube a los altares y se consolida; pasando por las estampas y las series hagiográficas nacidas antes y después del decreto de canonización.

Junto a ello muchas otras circunstancias a las que hay que prestar atención. Las consultas a la población que ha podido conocer en vida o sabe de su fama; el trabajo de los representantes de la causa en sus encuentros con los cardenales romanos; las fiestas de celebración de las beatificaciones, primero, y las canonizaciones, después.

No podemos perder de vista, ni los regestos documentales ni la literatura hagiográfica. Es muy abundante la información que aporta. Y aun cuando hay patrones de trabajo, son muchas las variantes.

Por ello nos interesa mucho poner en común los conocimientos de especialistas en la materia, que la hayan abordado desde sus distintas perspectivas y encuadres formativos y culturales.