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Sami Naïr "Victoria laica"
El País, 8 de febrero 2014
Centro Mediterráneo Andalusí - 10/02/2014
La mayor victoria de la Primavera Árabe, inaugurada el 14 de enero de 2011 en Túnez, no ha sido solo la huida del dictador Ben Ali, que había reinado como mafioso-policía (pues sí) durante veintitres años con la complicidad de todas las potencias occidentales. Tampoco ha sido la expansión de esta primavera a casi todo el mundo árabe y la caída de tres dictadores -Hosni Mubarak en Egipto; Ali Saleh en Yemen; y Muamar el Gadafi en Libia. Ni, finalmente, la apertura de un proceso de transición caótico en todos estos países, que ha visto la elección democrática, realmente libre y transparente, de las mayorías dominadas por los partidos islamistas, las cuales, por cierto, tenían convicciones opuestas a la democracia.