Buñuelos de bacalao

Esta es una receta tradicional, fácil y sabrosa de buñuelos de bacalao caseros, crujientes por fuera y esponjosos por dentro. Es ideal para compartir en familia o preparar en celebraciones, utilizando ingredientes sencillos siguiendo unos pasos muy prácticos.
-Nivel de dificultad: Fácil
–Tiempo de preparación: 1h y 30 min
-Ingredientes :
- 200 g de bacalao
- 3 huevos
- 2 vienas o bollos ( pan de 3 días)
- 1 ajo picado o machacado
- Perejil picado
- Sal
- Bicarbonato o levadura
-Preparación:
- Desalar el bacalao
- Pon los 200 g de bacalao salado en agua.
- Cámbiale el agua 3 veces durante 1 hora ( aprox. cada 20 minutos) para quitarle la sal.
- Una vez desalado, quítale las espinas y la piel.
- Desmenúzalo con los dedos al tamaño que prefieras.
2. Preparar el pan
- Coge las dos vienas o bollos de pan de 3 días y trocéalos en pedacitos pequeños para añadirlo luego a la mezcla.
3. Montar las claras
- Separar las claras de las yemas de los 3 huevos.
- Bate las claras hasta que estén a punto de nieve para que los buñuelos queden más esponjosos
4. Añadir las yemas y seguir batiendo
5. Añadir los condimentos: pizca de sal, el ajo picado y el perejil picado al gusto.
6. Incorporamos el pan y bacalao a la mezcla
7. Añadimos una pizca de bicarbonato ( la punta de una cuchara de postre) o levadura y mezclamos todo bien hasta conseguir una mezcla homogénea.
8. Empezamos a calentar en una olla el aceite de oliva para freír.
9. Cuando esté lo suficiente caliente empezamos a formar los buñuelos con una cuchara de postre y las vamos dejando caer en el aceite caliente formando bolitas.
10. Freímos los buñuelos hasta que estén dorados por fuera, se sacan y se colocan sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite, y ya estaría listo para comerse.
-Consejos y conclusiones:
- Desalar bien el bacalao para evitar que queden demasiado salados.
- No añadir demasiada sal hasta probar el bacalao desalado.
- Montar correctamente las claras a punto de nieve ya que eso es lo que le da esponjosidad a los buñuelos.
- Si la masa se queda muy líquida, añadir un poco más de pan.
- Freír con el aceite caliente, pero sin que humee, para que se cocinen bien por dentro y no se quemen por fuera.
- Colocar los buñuelos una vez fritos en papel absorbente para eliminar exceso de aceite.
La primera vez que hice estos buñuelos me gustaron bastante porque me quedaron muy esponjosos por dentro y crujientes por fuera. Además, el bacalao quedó en su punto y no estaban demasiado salados, que era lo que más me preocupaba. Me pareció una receta tradicional muy rica y fácil de hacer, así que la repetiría sin duda para compartir en casa o en alguna celebración.
-Degustación y opinión de los comensales:
A los demás comensales también le gustaron mucho y coincidieron en que tenían muy buen sabor y una textura bastante agradable y esponjosa, por lo que la receta tuvo muy buena aceptación.