Almejas picantes


Ingredientes: 2 Raciones
-500g almejas chirlas o japonesas
-4 dientes de ajo
-1 cebolla mediana
-80 ml vino blanco
-2 cucharadas soperas de tomate frito
-1 cayena
-1 cucharada de maicena (para espesar la salsa)
-aceite de oliva
Elaboración:
1 – Echar las almejas en un recipiente con agua y sal y dejar en el frigorífico durante una hora para que suelten la tierra.
2 – Cortar los dientes de ajo en láminas.
3 – Coger una sartén y echar aceite de oliva y sofreír a fuego medio el ajo y la cebolla hasta dorarse.
4 – Echar las almejas en la sartén escurriéndolas, añadir la cayena y subir el fuego.
5 – Cuando las almejas se hayan abierto, echamos el vino y dejamos evaporar el alcohol por dos minutos.
6 – Echar el tomate e integrarlo en la salsa, después, se añade la cucharada de maicena para espesar la salsa al gusto.
Información extra:
Tiempo necesario: 1 hora preparación. 15 minutos elaboración.
Costo: bajo (dependiendo del tipo de almejas).
Dificultad – Fácil.
Consejos:
-Es conveniente diluir la maicena en un poco de agua fría antes de echarla.
–NO echar directamente las almejas del recipiente a la sartén ya que estaremos echando la tierra.
-No lleva sal
Opinión persional:
El plato ha quedado muy logrado. La salsa con la textura idónea gracias al uso de la maicena. Al no añadir sal a la salsa, el punto de sazón ha quedado bastante equilibrado y natural.
En lo personal, este es un plato muy especial para mí. Prepararlo me recuerda a la primera vez que lo probé en Huelva; desde entonces, se ha convertido en una especie de tradición familiar y siempre que vamos allí de vacaciones es obligatorio pedirlas. Poder recrear esa esencia marinera en casa con una receta tan sencilla y económica es todo un acierto.
Cata:
Comensal 1: «Están muy buenas pero para mi gusto poco picante.»
Comensal 2: «La textura de la salsa es perfecta y el sabor se potencia mucho con el vino.
Comensal 3: «El picante me parece suave pero agradable.»
El plato ha tenido una aceptación excelente, destacando especialmente la textura de la salsa gracias al punto de maicena y la potencia de sabor que aporta el vino blanco. Sin embargo, analizando las opiniones, el principal aspecto a mejorar de cara a próximas ocasiones sería hacer la receta más picante, ya que para la mayoría de los comensales el toque actual ha resultado demasiado sutil. Para solucionarlo, una gran opción será añadir directamente una segunda cayena a la sartén.