Formación Permanente

UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El ‘Protocolo de Carmona’ aspira a convertirse en una guía ética para el periodismo actual frente a la desinformación

El presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla, Rafael Rodríguez Guerrero, que dirige el curso de verano ‘El desafío ético del periodismo de hoy’, alerta de la crisis de confianza en los medios y apuesta por escuchar a las víctimas para reforzar la ética periodística

La creciente desinformación, la proliferación de bulos y la pérdida de confianza ciudadana en los medios de comunicación centran el curso de verano ‘El desafío ético del periodismo de hoy’, que ha comenzado hoy en la sede Olavide en Carmona bajo la dirección de Rafael Rodríguez Guerrero, presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla.

El curso abordará algunos de los principales desafíos que afronta actualmente el ejercicio periodístico, desde el impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial hasta la relación entre periodismo, política, justicia y otros ámbitos de poder, con un objetivo común: reforzar la ética profesional como elemento indispensable para garantizar una información veraz y de calidad.

Según explica Rafael Rodríguez, la iniciativa responde a la necesidad de recuperar la credibilidad de la profesión en un contexto marcado por la desinformación. “En esta era de la desinformación, basada en manipulación, mentiras y bulos, que pone en riesgo a la propia democracia y que hace que la ciudadanía dude de todo y con razón, tienen que prevalecer valores irrenunciables y definitorios del periodismo como la honestidad y la veracidad, de ahí nuestro desafío ético permanente”.

Una de las principales novedades de esta edición será la participación directa de personas que han sido víctimas o protagonistas de casos con una gran repercusión mediática. Sus testimonios servirán para analizar cómo se ha abordado informativamente su situación y para extraer conclusiones que contribuyan a mejorar las prácticas profesionales.

Para Rafael Rodríguez, esta perspectiva inédita permitirá convertir el curso en un auténtico observatorio sobre la percepción ciudadana de la profesión periodística. “Queremos que sea un barómetro directo, cualificado, fiel y veraz de lo que la ciudadanía piensa de nosotros, y del estado de la ética periodística en España”, explica. A través de las experiencias de personas afectadas por acontecimientos que han generado una amplia cobertura informativa, el encuentro analizará el impacto real que pueden tener las decisiones editoriales y el tratamiento de las noticias sobre quienes las protagonizan.

“Es necesario escuchar a la gente, a las personas afectadas o implicadas, y que nos digan cómo consideran que ha sido el tratamiento informativo que hemos hecho. De esta experiencia podemos y debemos aprender mucho”, afirma el presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla.

Crisis de confianza

El director del curso reconoce que la profesión atraviesa una crisis de confianza que exige una reflexión profunda. “La falta de confianza en los periodistas y en los medios de comunicación es evidente y está justificada”, señala, al tiempo que advierte del impacto que generan quienes incumplen los principios básicos de la profesión y de la creciente influencia de los denominados pseudomedios y de los entornos digitales donde proliferan las informaciones falsas.

En este sentido, Rafael Rodríguez defiende que la recuperación de la credibilidad pasa necesariamente por el compromiso ético de los profesionales y por el fortalecimiento del pensamiento crítico de la ciudadanía. “Los periodistas tenemos que ser siempre honestos y veraces, y denunciar y combatir la información tóxica y del engaño”.

Durante el curso participarán también representantes de la judicatura, la policía, la psicología y otros ámbitos profesionales vinculados a la información pública. Este enfoque interdisciplinar permitirá abordar los dilemas éticos desde diferentes perspectivas y enriquecer el debate sobre la responsabilidad social del periodismo.

Uno de los resultados más relevantes de estas jornadas será la elaboración del denominado Protocolo de Carmona, un documento que aspira a convertirse en una referencia para el ejercicio profesional. Según explica Rodríguez, el objetivo es que las reflexiones surgidas durante el encuentro no queden limitadas al ámbito académico. “Queremos hacer un protocolo, simple pero rotundo, que pueda servir de guía ética a todos los profesionales de la información”.

La irrupción de nuevas tecnologías y la transformación digital del ecosistema comunicativo ocuparán igualmente un lugar destacado en los debates. Para el presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla, los principios fundamentales del periodismo siguen siendo los mismos independientemente de los cambios tecnológicos. “La honestidad y la veracidad, y no me cansaré de repetirlo. Y todo ello en libertad. Un periodista tiene que ser libre y no tener ataduras ni obediencias políticas y económicas”.

El presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla también ha advertido sobre el impacto que el actual ecosistema digital está teniendo sobre el ejercicio profesional del periodismo y sobre la calidad de la información que recibe la ciudadanía. A su juicio, las plataformas digitales y las redes sociales han adquirido una capacidad de influencia sin precedentes que favorece la difusión de contenidos falsos o manipulados.

Rodríguez ha asegurado que estas plataformas cuentan hoy con una capacidad de comunicación “inmensamente superior al de todos los medios informativos”, lo que obliga a reforzar el papel del periodismo profesional como herramienta de verificación y contextualización de la realidad.

“Ese ecosistema digital, que debería ser un gran aliado del periodismo, es hoy uno de sus principales enemigos”, ha señalado. En este contexto, ha defendido que la función del periodista debe seguir siendo la de ofrecer información rigurosa y contextualizada para que la ciudadanía pueda comprender la realidad y tomar decisiones fundamentadas. “El buen periodismo se asegura con la ética periodística y con el desarrollo del pensamiento crítico de la gente”.

Periodismo, política y justicia

Asimismo, el curso analizará la compleja relación entre periodismo, política, justicia y otros ámbitos de poder que influyen en la construcción de la opinión pública. Rafael Rodríguez considera que la interconexión entre estos espacios es cada vez más evidente y que la pérdida de referentes éticos no afecta únicamente al ámbito informativo. “Hablamos de la falta de ética en el periodismo, pero dónde está la ética de esos otros poderes que dominan a la sociedad”, plantea.

A juicio del presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla, junto al poder político y judicial actúan también otros actores con una enorme capacidad de influencia, como los poderes económico, policial o digital. Esta situación contribuye a generar una creciente desconfianza ciudadana hacia las instituciones y hacia los propios medios de comunicación. “La ética prácticamente ha desaparecido, no cuenta, no existe, vale todo para lograr un propósito”, afirma.

Rodríguez advierte además de que los escándalos y controversias que dominan diariamente el debate público no siempre reflejan las preocupaciones reales de la ciudadanía, sino que responden con frecuencia a intereses ideológicos, políticos o económicos. En este contexto, considera fundamental reforzar el papel del periodismo como herramienta de servicio público capaz de ofrecer información rigurosa, contextualizada y útil para la comprensión de la realidad.

Como mensaje final, el presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla destaca que la celebración de este curso constituye “una apuesta muy fuerte en defensa de la ética periodística” y una oportunidad para reflexionar sobre la necesidad de fortalecer el buen periodismo como elemento esencial para la calidad democrática. “La necesidad de buenos periodistas y de buen periodismo es imprescindible para el buen estado de salud de la democracia”.