Formación Permanente

UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El portavoz de FACUA alerta de que la legislación va “a miles de kilómetros por detrás” de los fraudes de las grandes empresas tecnológicas

El secretario general y portavoz de FACUA Consumidores en Acción, Rubén Sánchez García, ha lanzado hoy una seria advertencia sobre la desprotección que sufren los ciudadanos en el entorno digital. Con motivo de su intervención en el taller ‘Universo digital y la actividad de consumo. IA y dark patterns, elementos de opacidad para el consumidor’, que se celebra hoy en la sede de Carmona de los Cursos de Verano de la Universidad Pablo de Olavide, Sánchez ha asegurado de forma tajante que la respuesta normativa “es muy lenta en comparación con la evolución del mercado”. “Vamos a miles de kilómetros por detrás de lo que hacen las grandes empresas tecnológicas a la hora de definir protocolos de venta”, ha lamentado.

Sánchez ha explicado que el comercio electrónico tradicional ha “perfeccionado” con los años técnicas que inducen al error o a la compra compulsiva, llegando a rozar -o directamente aplicar- el fraude. Entre las prácticas más preocupantes, ha destacado la manipulación de precios mediante el rastreo de datos: “El uso de algoritmos y cookies permite que, si entras a ver un producto y vuelves a hacerlo en un plazo X, te apliquen un precio más alto solo a ti, y no a otra persona desde otro equipo”. Para el portavoz de FACUA, esto supone “una irregularidad denunciable” y un fraude flagrante basado en el uso ilícito de los datos del usuario.

Asimismo, el portavoz de FACUA ha puesto el foco sobre “lo obvio” en las estrategias de las grandes plataformas comerciales: el rastreo absoluto de las preferencias de compra y de búsqueda para dirigir el consumo. “Si has comprado o buscado un ordenador portátil con unas determinadas características, te van a mostrar de forma masiva muchos productos de electrónica con ese mismo perfil cada vez que vuelvas a la plataforma”, ha explicado. Para Sánchez, aunque este bombardeo publicitario personalizado no es ilegal, representa una fórmula “para llegar a convencerte con exceso”, por lo que ha sugerido la necesidad de establecer límites a nivel normativo para frenar este nivel de insistencia algorítmica.

Más allá de las grandes plataformas comerciales, Rubén Sánchez ha alertado sobre el uso de la Inteligencia Artificial para cometer estafas “extraordinariamente burdas pero eficaces” a través de redes sociales como Instagram o X (antes Twitter).

El secretario general de FACUA ha detallado el modus operandi de bandas de estafadores que clonan cabeceras de diarios digitales (como el diario El Mundo) y utilizan la IA para generar imágenes – y, de forma inminente, vídeos hiperrealistas – de personajes públicos como David Broncano o Andreu Buenafuente. En estas entrevistas falsas, los rostros conocidos revelan supuestos secretos financieros “censurados” para embaucar a las víctimas y venderles criptomonedas. “Se simula una reproducción de la entrevista en un medio clonado que no tiene nada que ver, con el único fin de estafar”, ha avisado, recordando que ya existen expedientes abiertos por este motivo.

Formación en derechos básicos de consumo

Ante este escenario, Rubén Sánchez ha hecho un llamamiento urgente a la acción política y educativa, criticando la “ausencia prácticamente absoluta” de formación en derechos básicos de consumo en el sistema educativo reglado. “Es fundamental que los niños en primaria y los adolescentes en secundaria tengan esta formación; desde niños ya se convierten en consumidores al utilizar plataformas online y, si no se les forma, se encontrarán con gravísimos problemas”, ha aseverado, extendiendo esta necesidad a carreras universitarias como Derecho o Periodismo.

Por último, ha afeado a las administraciones públicas su falta de proactividad a la hora de lanzar campañas institucionales contra el fraude digital. Sánchez ha puesto el foco en la enorme desproporción de impactos que recibe un usuario en redes sociales: “Te encuentras un número de impactos brutal intentándote vender productos y, proporcionalmente, el número de alertas de fraude es prácticamente cero”. Por ello, ha exigido que, al igual que el Estado invierte fondos públicos en promocionar el turismo o luchar contra lacras como la violencia de género, “se pongan en marcha con la misma fuerza campañas de prevención contra los fraudes tecnológicos”.