Hola coloraos y colorás. Como sevillana he de reconocer lo rica que es la cuidad respecto a sus lugares más emblemáticos. Hoy en concreto disertaremos sobre uno de los parques más ilustre que tenemos en el casco antiguo de la ciudad, siempre bajo mi punto de vista.
Está situado en pleno centro de la capital hispalense pues formaba parte del Real Alcázar. Dicho parque tiene más de 160 años de historia. Se trata del los Jardines de Catalina de Ribera que se remonta al siglo XIX. En el año 1862 el Patrimonio Real concedió parte de la conocida Huerta del Retiro, que hasta ese momento formaba parte del Alcázar, al Ayuntamiento de Sevilla. Para separarlo se creó un muro con almenas que se mantiene actualmente.
En su origen este jardín era conocido como el Paseo del Pino pero en el 1898 se renombró, en honor una sevillana famosa hispalense, Catalina de Ribera. Nacida en Sevilla en el 1447, de noble familia, y que tuvo un papel importante en la historia de Sevilla. Entre sus logros se haya la construcción de la Casa Pilatos, adquirió el Palacio de Dueñas transformándola de una construcción medieval a renacentista como está actualmente. Otro aporte fue el Hospital de las Cinco Llagas que ahora es el Parlamento de Andalucía.
Un dato curioso es que el parque también era conocido como el Paseo de los Lutos, pues debido a su localización, a espalda del Alcázar, era el lugar idóneo para pasear y alejarse de la multitud tras perder a un ser querido.
En el año 1920 el arquitecto Juan Talavera realizó una transformación que es la que hay hoy día. En 1921 se introdujo 2 monumentos representativos: Catalina de Ribera formando una fuente adosada a los jardines del Real Alcázar con el frontal de estilo barroco y con la inspiración, por parte de Talavera, del arquitecto manierista Vermondo Resta; y en la parte central con el retrato en cerámica de Catalina, y la escultura de Cristóbal Colón, de 23 metros de altura, que está situado en el centro del parque.
Todo ello se encuentra escoltado por acacias, palmeras, jacarandas, plantas trepadoras, yucas, adelfas, setos bonetero, celindas, pacíficos, naranjos, acantos, nandinas de flores blanca y frutos rojos. Un jardín botánico en toda su extensión.
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