¡Hola colorás y coloraos!
Bienvenidas y bienvenidos a esta última entrega de la trilogía sobre el teatro musical español. Tras repasar en la primera entrega el ambiente general que hay en esta industria en España y en la segunda introducirnos en la figura del compositor Iván Macías, me toca despedir esta colección con una reseña personal sobre la última obra que he podido ver de Iván: La Historia Interminable.
Para contextualizar un poco, la obra se basa, igual que los otros musicales que he comentado, en el libro homónimo de Michael Ende. En esta novela se nos presenta la vida de Bastián; un niño que recibe acoso escolar, es introvertido y muy miedoso, y que, para colmo, acaba de sufrir la pérdida de su madre; quien encuentra un libro llamado “La Historia Interminable” donde se narra cómo el reino de Fantasia está desapareciendo por culpa de La Nada y su regente, la Emperatriz Infantil, no tiene el poder suficiente para vencerla debido a una enfermedad que la ha debilitado. En esta situación, la Emperatriz Infantil hace llamar al guerrero Atreyu para que emprenda un viaje en busca de la forma de derrotar a La Nada y restaurar su poder. En la novela Atreyu funcionará como espejo de Bastián, con quien también acabará comunicándose, descubriendo que la forma de salvar Fantasia es que un humano, Bastián, le dé un nuevo nombre a La Emperatriz Infantil.
La novela trata muchísimos temas complejos como el acoso escolar, la muerte y el duelo, la aceptación o la pérdida de uno mismo. Cuenta con muchos personajes que representan una parte de Bastián como su valentía con Atreyu, su curiosidad con los Exploradores o su depresión con Gmork.
Toda esta profundidad Iván la sabe transmitir a la perfección en su musical con canciones que te remueven el corazón. He de admitir que soy una persona muy sensible y que no hay obra de teatro en la que no haga catarsis, pero objetivamente son canciones muy potentes con una coloratura y ritmos muy ochenteros que evocan a la propia película lanzada en 1984 (Macías, 2026).
La escenografía es espectacular con elementos inmensos; como el personaje animatrónico de la Vetusta Morla, una tortuga gigante, o las esfinges del enigma del Oráculo del Sur; además usan recursos teatrales como el introducir a los actores en el patio de butacas. Todo esto te sitúa y transporta dentro de la obra, estás tanto en Fantasia como en la librería de Koriander; y con un ensamble versado en canto, baile e interpretación a la perfección no es difícil evadirte del mundo real.
Hablando de los números, los grupales son una locura a nivel técnico-vocal y corporal con coreografías muy complicadas con acrobacias y un vestuario con el que no tiene que ser fácil trabajar. Por otro lado, los individuales no pierden calidad ninguna frente a los anteriores, los actores y actrices llenan el escenario de una forma increíble; quienes hacían de Bastián y Atreyu, quienes no tendrían más de 15 años, dominaban a la perfección el espacio y su proyección.
Para cerrar me gustaría volver a la música, en concreto a las canciones. Tuve la suerte de poder comprarme el CD con las canciones grabadas y he podido escucharlo muchas veces y puedo decir que todas tienen una producción brutal. A nivel emotivo y con gran profundidad puedo destacar Lo que te queda por vivir, la canción que abre el segundo acto en la que se produce un salto en la trama hacia el pasado y vemos a la madre de Bastián cantando cómo se siente al saber que su muerte está cerca y no es capaz de decírselo a su hijo; esta canción, su leitmotiv, es el mismo que tiene Artax, el caballo de Atreyu, quien también muere en el propio libro que lee Bastián, siendo de esta forma un paralelismo más entre ambos personajes. Por este último motivo, En el espejo es otra canción que añade un momento entre ambos personajes que rompen con la realidad y la ficción y se encuentran en una escena con muchos cambios de escenografía que despliega y muestra a la perfección la gran producción que es esta obra. También debo mencionar la canción No nos importa de la Vetusta Morla, ya que esta canción es el toque español perfecto que Iván incluye en su obra, con un cuplé interpretado a la perfección por la actriz y el inmenso animatrónico como “marioneta”.
Para finalizar esta reseña, y la colección de entregas sobre el teatro musical, solo me queda recomendaros que vayáis al teatro que quizás es un arte que se está perdiendo en pro del cine. Hay muchísimas compañías de teatro amateur y no profesional en todas partes y, como personas que nos gusta la cultura, hay que apoyarlas lo máximo posible; al igual que se apoya a las producciones y proyectos de gran envergadura.
¡Hasta la próxima!
Bibliografía:
Macías, I. (2026). La Historia Interminable. Iván Macías. https://ivanmacias.com/proyectos/la-historia-interminable/
Ende, M. (2007). La historia interminable (M. Sáenz Sagaseta de Ilúrdoz, Trad.). Alfaguara. (Obra original publicada en 1979)



