Lasagna de Caballa

Lasagna de Caballa

INGREDIENTES

  • 12 placas de lasaña
  • 2 latas de caballa
  • 2 diente de ajo
  • 1 bote de cebolla frita o sofrita (300g)
  • 1 frasco de salsa boloñesa (aproximadamente 300 g)
  • Bechamel al gusto (500g)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Queso rallado (opcional)

ELABORACIÓN

  1. En una sartén, añadir un poco de aceite de oliva y sofreír el ajo picado durante unos minutos. Incorporar la cebolla frita o sofrita y cocinar conjuntamente hasta que los ingredientes queden bien integrados.
  2. Incorporar las dos latas de caballa sin escurrir y desmenuzada. Añadir el frasco de salsa boloñesa y mezclar bien. Cocinar durante unos minutos a fuego medio para que todos los sabores se integren.
  3. Mientras se cocina el relleno, colocar las 12 placas de lasaña en un recipiente con agua caliente durante aproximadamente 10 minutos para que se hidraten y se ablanden.
  4. En una fuente apta para horno, extender una fina capa de bechamel en la base. Colocar una capa de placas de lasaña y cubrir con parte del relleno de caballa. Repetir el proceso alternando placas y relleno hasta completar todas las capas.
  5. Rellenar los huecos laterales con bechamel y cubrir toda la superficie de la lasaña con una capa uniforme. Si se desea, añadir queso rallado o en tiras por encima para conseguir un acabado gratinado.
  6. Introducir la lasaña en el horno precalentado a 180 ºC durante 8-10 minutos, hasta que esté caliente y ligeramente dorada en la superficie.

OPINIÓN DE LOS COMENSALES

Comensal 1: «La lasagna está increíblemente buena, a mí la caballa no me hace mucha gracia, pero aquí me ha encantado el sabor»

Comensal 2: «Esta versión es distinta, la lasagna que he comido siempre lleva carne picada, y encima está espectacular»

NOTAS / CONSIDERACIONES

  • Me ha quedado estupenda la verdad. Al principio los ajos se me quemaron y tuve que volver a repetir la receta. Es importante que no se quemen, le podrían dar un gusto amargo y «quemado» al plato.
  • Importante que las placas de lasagna queden blandas, pero no demasiado para que no se deshagan fácilmente. Que estén tiernas y consistentes.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *