La secretaria general de CCOO de Andalucía, Nuria López Marín, ha alertado hoy sobre la estrategia de privatización que amenaza la universalidad del Estado del bienestar y acelera la brecha social en la comunidad autónoma. Con motivo de su participación en el curso de verano ‘Vertebrar la sociedad, proteger a la ciudadanía: el valor insustituible de los servicios públicos ante el avance de la desigualdad y la privatización’, celebrado en la sede de la Universidad Pablo de Olavide Carmona, dentro del marco de la 24 edición de los Cursos de Verano, la líder sindical ha realizado una radiografía de la situación socioeconómica andaluza.
En este sentido, López ha asegurado que las dificultades que atraviesa el Estado del bienestar no responden a una coyuntura fortuita. “No estamos ante una crisis pasajera, sino frente a un deterioro planificado y una estrategia de desmantelamiento para convertir derechos en negocios”, ha denunciado, señalando que la señal de alarma más preocupante e invisible es “la resignación o el desánimo de una parte de la sociedad” provocado por un entorno acelerado e hiperconectado.
A juicio de la secretaria general, nos encontramos ante la colisión de dos modelos de sociedad antagónicos. Por un lado, un modelo individualista que promueve la no intervención del Estado para que prime “la ley del más fuerte”, donde la fuerza de trabajo y los datos personales son tratados bajo una posición meramente “extractivista”. Por otro lado, el modelo que defiende CCOO, basado en el equilibrio, la igualdad de oportunidades y la redistribución de la riqueza. “Vemos cómo se están aplicando políticas intencionadas, nada casuales, para laminar poco a poco esta igualdad de oportunidades y derechos, de forma que, al final, solo pueda ejercerlos quien pueda pagárselo», ha aseverado.
Por otro lado, Nuria López ha analizado el impacto directo de este giro de modelo en los pilares cotidianos de la ciudadanía, advirtiendo de que el reparto de la riqueza en Andalucía no se está realizando adecuadamente. Ha calificado la situación de la sanidad pública como un viaje “cuesta abajo y sin frenos”, una deriva que obliga a las personas trabajadoras a “buscar soluciones debajo de las piedras” cuando sufren un problema de salud. Para revertir este colapso y garantizar la universalidad, ha propuesto acabar con una “política fiscal engañosa que le resta recursos a la caja común”. “Ningún ciudadano quiere tener 8 euros en el bolsillo para ir al gimnasio si eso significa no contar con un buen sistema sanitario público que le dé cobertura ante enfermedades graves”, ha ejemplificado, exigiendo además planificación, transparencia frente a la opacidad actual y un refuerzo urgente de las plantillas con condiciones dignas y salarios que frenen la precariedad.
Retroceso en la educación pública
El ámbito educativo ha sido otro de los focos críticos señalados por la secretaria general, quien ha denunciado una intencionalidad clara por destruir el “ascensor social” que representa la escuela pública. López ha alertado del retroceso que supone la falta de herramientas en el territorio, la escasez de plazas en la Formación Profesional pública —que se está convirtiendo en un nicho de negocio privado— y la “asfixia” presupuestaria a las universidades públicas en beneficio de la proliferación de entidades privadas.
Según ha explicado, este deterioro busca que la élite considere la cualificación pública como “inferior”, logrando así “colocar a sus propios hijos en puestos directivos de mayor cualificación y mejor salario, quebrando la igualdad también en el mundo laboral”.
Asimismo, respecto a la crisis de la dependencia en una sociedad envejecida, ha criticado con dureza que este escenario demográfico se vea exclusivamente como la aparición de una “caja registradora”. La líder de CCOO de Andalucía ha lamentado que, debido a la “lógica del recorte”, los expedientes “duermen el sueño de los justos”, provocando que haya personas que fallezcan antes de poder ejercer un derecho ya reconocido. Esta desatención, ha recordado, tiene rostro de mujer: son las trabajadoras y familiares las que se ven obligadas a reducir sus jornadas a tiempo parcial o a dejar sus empleos para asumir los cuidados, al tiempo que las profesionales del sector, como las de ayuda a domicilio, sufren enfermedades laborales invisibilizadas y salarios indignos.
Uno de los enfoques más novedosos defendidos por Nuria López ha sido el de tratar la vivienda no solo como un bien inmobiliario, sino como un verdadero “determinante de salud pública” frente a la especulación existente. La secretaria general ha denunciado que el precio de los alquileres y las hipotecas por las nubes están funcionando como una “aspiradora que se traga todos los esfuerzos de las personas trabajadoras”, neutralizando por completo las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), la estabilidad laboral o las mejoras logradas en los convenios colectivos.
Para frenar este déficit habitacional, que imposibilita los proyectos vitales de la juventud y asfixia a familias monoparentales y de mediana edad, ha urgido al Gobierno andaluz a tramitar la Iniciativa Legislativa Popular presentada por CCOO en el Parlamento autonómico. Entre las medidas inmediatas, ha propuesto aplicar la Ley de Vivienda Estatal para poner tope a los precios del alquiler en zonas especialmente tensionadas (como Málaga, Sevilla o las zonas de costa); poner un freno drástico a los pisos turísticos —“los pisos tienen que ser para vivir, no para el turismo”, ha remarcado— y movilizar la vivienda vacía ofreciendo garantías a los propietarios.
Del mismo modo, ha exigido recuperar la construcción real de Vivienda de Protección Oficial (VPO) en todas sus variables, criticando que la nueva normativa del Ejecutivo autonómico haya encarecido los precios haciéndolas inaccesibles para la clase trabajadora. “Las casas no pueden ser de los fondos buitre, ni de los bancos, ni de las grandes inmobiliarias; las casas tienen que ser para vivir las personas”, ha sentenciado.
Ampliar la democracia y plantar cara a los mercados
Frente al disciplinamiento y el adormecimiento social que, según ha denunciado, intentan imponer los grandes monopolios a través de la explotación del tiempo y la extracción de datos digitales, López Marín ha hecho un llamamiento al empoderamiento ciudadano. Ha calificado de “profundamente decepcionante” que los partidos políticos y la judicatura utilicen las instituciones con fines puramente partidistas y creen una “polarización interesada y ficticia para emborronar todo”.
Frente a este escenario, ha abogado por ampliar los marcos de participación más allá de votar cada cuatro años, recuperando “lo cotidiano” y el espíritu de la autonomía andaluza. “Tenemos que crear complicidad entre toda la ciudadanía frente a los poderosos. Estamos en un momento en el que la sociedad tiene que tomar conciencia de qué modelo de sociedad y en qué casa común quiere vivir. Tenemos que plantar cara a los mercados, y se puede hacer. El futuro está en nuestras manos”, ha concluido.




