El análisis filológico de las fuentes clásicas ha permitido comprender mejor la organización política de Tartessos. Las fuentes indican que Argantonio no era «el rey» de Tartessos, sino «uno de los reyes» de Tartessos. Esto sugiere que el territorio estaba organizado en pequeñas ciudades-estado, similares a las existentes en el Mediterráneo oriental y central durante aquella época. Estas ciudades mantenían relaciones comerciales y culturales entre sí, formando una especie de liga o red política.
Los principales asentamientos tartésicos se localizaban en el valle del Guadalquivir, especialmente en las actuales provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz. Con el tiempo también se han encontrado restos en otras zonas más alejadas, como Portugal y territorios del Guadiana medio, lo que demuestra la amplitud de su influencia.
La religión tartésica es todavía poco conocida. Al igual que los fenicios, los tartésicos dejaron escasas representaciones iconográficas religiosas. Apenas se han hallado estatuillas relacionadas con divinidades, aunque muchos yacimientos arqueológicos sí muestran evidencias de culto. Entre las deidades documentadas aparecen Baal y Astarté, ambas de origen oriental y vinculadas al mundo fenicio.
La influencia fenicia sobre Tartessos fue muy importante, pues introdujeron numerosos avances técnicos y culturales, como la casa de planta cuadrangular, nuevas técnicas de extracción minera, el torno de alfarero, la orfebrería y la filigrana, la pasta vítrea o el trabajo del hierro. Gracias al comercio con los fenicios, Tartessos experimentó un importante desarrollo económico y artesanal.
A partir del siglo VI a. C. Tartessos entró en una profunda crisis y desapareció casi por completo. Sin embargo, algunos elementos culturales pervivieron en las zonas del interior, especialmente hacia la actual Extremadura. Las causas de esta desaparición siguen siendo debatidas por los historiadores y arqueólogos. Entre las posibles explicaciones destacan las causas económicas, como el agotamiento de las explotaciones mineras y el declive del comercio fenicio. También se plantean causas políticas y militares, como las consecuencias de la Batalla de Alalia y el creciente dominio cartaginés sobre el Mediterráneo occidental. En cualquier caso, la desaparición de Tartessos supuso el final de una de las culturas más importantes y enigmáticas del Mediterráneo occidental en la Antigüedad.
Bibliografía
Celestino, S. (2018, abril 13). Iberia antes de Roma IV. Tartessos [Vídeo]. YouTube. Fundación Juan March. https://youtu.be/9KC_zV64oFI?si=v_KxT2T11tTpA3Fd



