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En pleno centro de Sevilla, concretamente en la Plaza Pilatos se encuentra un edificio histórico, La Casa Pilatos.
Su origen se remonta a la construcción del palacio de San Esteban en el siglo XV, sin embargo, se conoce actualmente como Casa de Pilatos. En el año 1483 Catalina de Ribera y Pedro Enríquez adquirieron la finca principal sobre la que pensaban hacer su nueva morada —anteriormente vivían en el barrio de Santa Marina—. El esplendor de este matrimonio se debió a los beneficios económicos que se incrementaron con las recompensas de la guerra de Granada, pues Pedro se había convertido en el adelantado mayor de Andalucía. Era uno de los principales capitanes, por lo que después de las campañas, era recompensado. Tras la muerte de Pedro, Catalina demostró unas habilidades de iniciativa y gestión económica, así como de mantenimiento y efectividad de las redes sociales de poder.
En ese momento, Sevilla era una de las ciudades más importantes de Castilla, tanto política como económicamente. En arquitectura predominaban los estilos mudéjar y gótico, y además había construcciones islámicas en pleno uso. En cuanto a arquitectura doméstica, se mantenía el estilo andalusí y mudéjar. Las casas solían ser de una sola planta, pero también era frecuente una segunda altura. Sobre todo destacaban por su interior y su recubrimiento —azulejos, yesos, trabajos de madera, pintura…—.
Concretamente, la Casa Pilatos, mezcla varios estilos. Por ejemplo, sus columnas, debido a su modernidad, podríamos clasificarlas como renacentistas. No obstante, los arcos que sostienen son mudéjares. Sus arcos de la planta baja tienen una modalidad que ya aparece en el Alcázar de Sevilla y también en la arquitectura nazarí, por ejemplo, en el Cuarto Real de Santo Domingo de la huerta granadina de Al-Manxarra. La decoración en yesería es muy rica y abundan motivos vegetales y geométricos. A semejanza de otros patios que se estaban construyendo en la Sevilla mudéjar, aquí se retomó el modelo de ascendencia mediterránea. A esta fusión se le añadió el pretil gótico y las columnas de mármol de Italia.
La doble altura de la casa facilitó la distribución de los usos entre la residencia familiar, más íntima y reservada, y lugares asociados a los cargos políticos, militares y administrativos ejercidos por el cabeza de familia.
Este palacio refleja las aspiraciones de Catalina de Ribera y de Pedro Enríquez. Gracias a la combinación de estilos, vemos la riqueza cultural del momento y el diálogo entre las tradiciones artísticas que existían en Sevilla. Es el palacio sevillano privado más grande y se considera el mejor edificio nobiliario andaluz, siendo un gran ejemplo de la arquitectura sevillana del siglo XVI.
Para más información, podéis consultar El origen de la Casa de Pilatos de Sevilla. 1483-1505. Atrio. Revista de Historia del Arte, 17, 133-172 de Ana María Aranda Bernal
Bibliografía
Aranda Bernal, A. M. (2011). El origen de la Casa de Pilatos de Sevilla. 1483-1505. Atrio. Revista de Historia del Arte, 17, 133-172.
Imagen de: Marco Ulpio Trajano. (2020, 17 de septiembre). ¿Sabes por qué la Casa de Pilatos se llama así? Sevilla Secreta. https://sevillasecreta.co/casa-de-pilatos/




