MARMOLILLO

  • Receta para 1 marmolillo
  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Dificultad: media
  • 2 filetes de lomo
  • 1 huevo
  • 15 gramos de jamón en taquitos o para triturar
  • 15 gramos de queso crema
  • Pan rallado
  • Harina de freír
  • Aceite para freír
1. Preparamos todos nuestros ingredientes
2. Trituramos el jamón hasta que quede con un aspecto similar (omitir el paso en caso de utilizar jamón en taquitos ya preparado)
3. Aplastamos los filetes de lomo con un martillo ablandador de carne de forma que queden los filetes unidos como si fuese uno solo y finitos. Intentamos dar forma de rectángulo, para ello podemos ayudarnos de unas tijeras si fuese necesario recortar.
4. Untamos el queso crema por una tercera parte de los filetes
5. Ponemos el jamón triturado encima de la zona en la que hemos puesto el queso crema
6. Damos forma enrollando los filetes comenzando por el lado en el que tenemos el jamón y el queso crema. Hasta que quede igual que en la foto. Importante que quede compacto para que al cortarlo no se deshaga.
7. Ponemos una bandeja con la harina de freír y pasamos el flamenquín hasta que este cubierto. Importante que quede bien cubierto por todas partes incluso los laterales.
8. Preparamos una bandeja con pan rallado y otra con huevo. Pasamos una primera vez por huevo y a continuación por pan rallado y volvemos a repetir estos pasos una segunda vez hasta que nos quede bien cubierto.
9. Una vez obtenido este resultado pasamos a freírlo en aceite durante 3-4 minutos a 170ºC aproximadamente, sacamos cuando veamos el dorado exterior.
Y listo para comer!

Podemos realizar la misma receta sin utilizar queso crema obteniendo como resultado final un flamenquín en lugar de un marmolillo.

Se puede utilizar jamón en lonchas si así lo prefiere el consumidor.

Podemos acompañar nuestro marmolillo con pisto, mayonesa, patatas fritas, ensalada o lo que el consumidor prefiera.

Este plato es sencillo de realizar, lo que nos permite hacerlo en poco tiempo. El rebozado frito permite que quede crujiente con un color dorado bastante atractivo visualmente. Por un lado, el queso nos permite un interior más jugoso, permitiendo ese contraste de crujiente y jugoso. Por otro lado, el jamón permite dar un sabor salado e intenso a este plato. Además como se enrolló correctamente permite que se haya quedado todo compacto y no se deshaga provocando que en un único mordisco podamos disfrutar de todo el junto.

Lo di a probar a mis hermanas y a mis padres y quedaron sorprendidos por el resultado final. Como aspecto que destacaron fue que con un único marmolillo sin nada que lo acompañe no se quedarían lo suficientemente saciados. Por otra parte, mi padre comentó que él lo prefería sin queso, pues no le gusta mucho los quesos. Y todos estuvieron de acuerdo en que el rebozado frito le da un toque crujiente al plato y que la combinación de ingredientes le daba un sabor muy rico. Como conclusión general repetirían este plato.

Como conclusión, tener en cuenta que, un adulto no se queda saciado con un único marmolillo por lo que o hay que cocinar dos o acompañar con algún tipo de guarnición o salsa, y tener en cuenta antes de cocinar los gustos del consumidor preguntado si les gusta el queso o no para evitar que rechacen el plato por este motivo.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *