Entrevistas

Inma García: “Me preocupa que la financiación para la ciencia en España no repunte»

Inma García, investigadora formada en la Universidad Pablo de Olavide, explica el trabajo que lleva a cabo en The Wellcome-Wolfson Institute for Experimental Medicine de la Queen's University Belfast (Irlanda del Norte) e insiste en la necesidad de invertir en ciencia para combatir la problemática de la resistencia bacteriana

“He crecido en la UPO, tanto personal como profesionalmente”, explica Inma García Romero, licenciada en Biotecnología en la Universidad Pablo de Olavide, donde continuó su formación hasta terminar el doctorado en el Área de Microbiología del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, bajo la dirección de Eduardo Santero y Belén Floriano. Hoy día esta científica sigue colaborando en el Máster en Biotecnología Ambiental, Industrial y Alimentaria con la revista Biosaia pero lo hace desde Belfast, en Irlanda del Norte, donde trabaja como técnico de investigación en The Wellcome-Wolfson Institute for Experimental Medicine de la Queen’s University Belfast, en el grupo de investigación liderado por Miguel Valvano. Los proyectos en los que está centrada se articulan en torno a la resistencia bacteriana a los antibióticos.

 ¿En qué consisten las investigaciones en las que participa?

Principalmente, trabajamos con bacterias oportunistas que causan importantes infecciones, en ocasiones letales, a pacientes con un sistema inmune comprometido, como los enfermos de fibrosis quística. Estas bacterias están adquiriendo resistencia a los antibióticos a un ritmo preocupante.

¿Considera que la resistencia a los antibióticos es un problema cada vez más importante?

Hace poco asistí a una conferencia de Microbiología en la que varios ponentes hacían hincapié en el hecho de que, si no se pone remedio a la resistencia a antibióticos, en 2050 las muertes por infecciones superarían a las muertes por cáncer a nivel mundial. Cualquier contribución en este campo de investigación puede ser importante para combatir esta problemática sanitaria.

¿Qué tipo de dificultades se encuentra para realizar su trabajo?

 Las dificultades a las que yo me enfrento tienen más que ver con mi situación en particular. A pesar de no ser investigadora postdoctoral, participo en proyectos haciendo experimentos, leyendo literatura científica, etc. Esto a veces es complicado porque tengo que compaginarlo con las labores de técnico, pero aun así es enriquecedor y estoy aprendiendo muchísimo sobre la gestión de un laboratorio. Dificultades en general para realizar mi trabajo creo que no hay muchas. Económicamente, noto mucha inversión en ciencia en Reino Unido -esperemos que en caso de Brexit no se vea afectada-. En el grupo de investigación tenemos acceso a distintos instrumentos que facilitan el día a día en el laboratorio y no hay problemas para utilizar los reactivos y consumibles que necesitemos en nuestro proyecto.

¿Piensa que no se valora la ciencia en España de la misma manera que en el Reino Unido?

 Creo que en Reino Unido se valora la investigación mucho más que en España y la inversión en ciencia es bastante más alta. Además, me consta que en los centros de investigación hay personal de múltiples partes del mundo, con equipos de investigación formados por personas de diversos países, lo cual es enriquecedor.

¿Qué medidas políticas deben tomarse en su opinión?

Hace unos años escuché en una charla que el porcentaje del PIB dedicado a ciencia en España está por debajo de la media que se invierte en Europa. A los políticos españoles les debería preocupar eso y proponer políticas que favorezcan la inversión en ciencia, además de otras que eviten la “fuga de cerebros”, que capte talento extranjero y que facilite el retorno de científicos españoles en el extranjero.   Tanto por mi experiencia personal como por la de otros compañeros creo que los universitarios españoles estamos muy bien formados. De hecho, a veces resulta un poco triste sentirte más valorado fuera que en tu propio país.

¿Dónde imagina su futuro?

Me encantaría volver a España y poder trabajar en investigación. Estoy muy bien en el extranjero, pero echo de menos a mi familia y amigos. Me gustaría regresar en un futuro, pero también soy consciente de las dificultades y no querría regresar a cualquier precio. Creo que esta experiencia fuera es una excelente oportunidad para mejorar mi currículum y que eso me otorgue cierta ventaja en la búsqueda de empleo en España porque creo que las oportunidades de investigación en España son escasas y, por tanto, muy competitivas, desde becas para realizar el doctorado, posiciones de investigador postdoctoral e incluso de técnico de investigación. No hablo desde mi experiencia personal puesto que yo disfruté de una beca FPI y, tras el doctorado, me vine al extranjero sin intentar antes buscar una posición en España, pero me consta que existen las dificultades que comento. Una de las cosas que más me preocupa es que la financiación para la ciencia en España no repunte o siga en detrimento en los siguientes años, lo cual haga que las dificultades para volver sean aún mayores.

¿Cree que este panorama puede desincentivar a los jóvenes con vocación científica?

Tiraré de refrán para contestar esta pregunta: “La paciencia es la madre de la ciencia”. La investigación es frustrante en muchas ocasiones porque no siempre se obtienen resultados positivos. Pero con paciencia todo llega, no solo esos resultados positivos, sino también la capacidad para que los resultados negativos supongan un aprendizaje. Si te apasiona la investigación y quieres dedicarte a ella no hay que dudarlo, pero siempre se deben tener los pies sobre la tierra y se debe ser consciente de que no es siempre un camino de rosas.