
La Universidad Pablo de Olavide ha cerrado el ejercicio económico correspondiente a 2025 con un déficit de 2.542.857,09 de euros, sobre un presupuesto definitivo que, tras las modificaciones presupuestarias formuladas, ascendió a 154.933.251,36 euros. Tras aprobar la remisión de estas cuentas al Consejo Social para su aprobación, Francisco Oliva explicó durante el Consejo de Gobierno celebrado el pasado viernes que las causas de estas cifras se deben a «cuestiones completamente exógenas e incontrolables para la Universidad».

A continuación, el rector de la Universidad Pablo de Olavide detalló los tres factores que han motivado estas cuentas. En primer lugar, el incremento obligatorio de gastos de personal (4,9 M€), no contemplado por la Junta de Andalucía y por tanto no presupuestado, que incluye conceptos como el reconocimiento de trienios, quinquenios y sexenios, complementos autonómicos del PDI, la carrera horizontal del PTGAS o la subida salarial del 2,5%; así, Francisco Oliva cifró en 1,5 M€ la insuficiencia de financiación en esta partida. Por otro lado, el encarecimiento de los servicios por el alza del IPC, que aumenta los gastos del Capítulo II; y, en tercer lugar, el incumplimiento de la promesa formulada por el presidente de la Junta de Andalucía —en el Paraninfo de la Universidad con ocasión de la inauguración del curso académico— de aportar una financiación adicional de 16 millones de euros, de los cuales casi 1.800.000 correspondían a la UPO. De este modo, el rector indicó que la situación sería completamente diferente si se cumplieran el modelo de financiación y los acuerdos con la Junta de Andalucía, «tendríamos un superávit de 700.000 euros; evidentemente, la Universidad no puede actuar pensando que no se va a cumplir con el modelo o los acuerdos, nuestro déficit está plenamente justificado».
No obstante, el rector definió la situación económica como «delicada, pero no preocupante, ya que los indicadores de solvencia, liquidez y solidez de la Universidad siguen siendo buenos», algo que reconoce explícitamente la auditoría realizada por KPMG. En este sentido, gracias a las medidas de contención del gasto, y al esfuerzo de la comunidad universitaria, se ha logrado ahorrar 600.000 euros en el Capítulo II, y evitar así que el déficit sea mayor. «Hemos actuado responsablemente para limitar el gasto», señaló Oliva. De cara al futuro, expresó su confianza en que el trabajo que están realizando las comisiones técnicas mixtas de la Junta y las universidades públicas resuelva la situación de infrafinanciación actual de los campus andaluces, ya que en caso contrario la situación empeorará en las próximas cuentas.
El rector prosiguió su informe con los resultados de la aplicación del contrato programa acordado con la Junta de Andalucía. La reducción de 800 créditos en el encargo docente permitirá un ahorro de 575.000 euros, que a su vez hará posible sacar adelante las 48 cátedras actualmente pendientes en dos convocatorias, la primera de ellas, con 25 plazas correspondiente a las promociones del curso 2024-25, está prevista para diciembre de este año y las restantes para abril de 2027.
En transformación digital, Francisco Oliva aclaró el origen de las incidencias que se han producido con las guías docentes: la simultaneidad de dos modelos (resultados de aprendizaje y competencias); la introducción de las guías de los másteres universitarios; y la influencia de algunas deficiencias procedentes de UNIVERSITAS XXI, provocaron desajustes que ya han sido resueltos. Por otra parte, el rector felicitó al personal del CIC y al vicerrector de Transformación Digital, además de agradecer el apoyo de los departamentos, por la ampliación de la capacidad de los buzones de correo electrónico.
Seguidamente, abordó mejoras y avances para la comunidad universitaria. En conciliación, dio cuenta del informe Conciliación y Corresponsabilidad en la Universidad, elaborado por las unidades y servicios de igualdad de las universidades de Córdoba, Almería y Pablo de Olavide, «cuyos resultados han de servir para el futuro plan de conciliación de la UPO». Respecto a los servicios de restauración en el campus, Oliva informó de que la cafetería de la Plaza de América, tras la licitación que acaba de finalizar, ofertará precios más económicos gracias a la oferta de bonos de 10 unidades, tanto para el desayuno como para el almuerzo. En instalaciones, comunicó los avances en la adecuación de la sala de grados del edificio 6, con el fin de que sea multifuncional, y en los puestos de recarga para vehículos eléctricos.
Residencia Flora Tristán
Sobre la situación de la Residencia Universitaria Flora Tristán, el rector informó que la comisión técnica mixta ha mantenido ya sus primeras sesiones para encontrar la mejor solución posible, tanto para el estudiantado como para las personas que trabajan en el complejo universitario. En este sentido, Oliva afirmó que se mantendrán las contratas que prestan los servicios de seguridad, limpieza y mantenimiento en el recinto. Asimismo, ya se ha comenzado a explorar la mejor vía para convocar las becas para alumnas y alumnos de la Universidad Pablo de Olavide que precisen alojamiento alternativo para el próximo curso académico. Sobre la financiación necesaria para llevar a cabo las reformas esenciales para poder reabrir el complejo, el rector confía en poder reunir a todas las administraciones implicadas para evaluar la mejor fórmula de cooperación posible.
Aprobadas las cuentas de la UPO del ejercicio 2025
El Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide, en sesión celebrada también el pasado viernes y presidida por Iván Pestaña, aprobó las cuentas de la Universidad correspondientes al ejercicio 2025, que reflejan un resultado presupuestario negativo de 2.542.857,09 euros. El remanente total asciende a 27.516.907,41 euros, de los que 27.317.821 euros corresponden a remanente afectado, vinculado a gastos o actuaciones concretas, mientras que el remanente de libre disposición se sitúa en 199.086,41 euros.


