Investigación

La UPO participa en una red de investigación sobre el impacto del senderismo en el desarrollo rural

El senderismo contribuye a la diversificación de la actividad económica, la dinamización social y la equidad territorial en el medio rural, sirviendo para hacer frente a la despoblación

Durante los pasados días 24 a 26 de octubre tuvo lugar en Valencia la constitución de la Red Nacional de Investigación SENDERURAL Senderismo como factor de desarrollo en el medio rural. Una red financiada en el marco de la convocatoria de ayudas para la creación de Redes de Investigación en Ciencias del Deporte del Consejo Superior de Deportes.

Los investigadores de la UPO David Moscoso y Manuel González, expertos en sociología del deporte y sociología rural respectivamente, han participado como integrantes en la creación de esta Red de Investigación. Además de la Universidad Pablo de Olavide, la red la conforman investigadores de la Universidad Católica de Valencia, la Universidad de La Laguna, la Universidad de Valencia y la Universidad Politécnica de Madrid.

En palabras de Manuel González, profesor de la Universidad Pablo de Olavide e integrante de esta Red, “el senderismo es una actividad deportiva que cumple a la perfección los requisitos de bajo impacto y respeto al medio natural, y se ha convertido últimamente en un recurso turístico de primer orden”. “Los senderos señalizados recuperan y mantienen viales que nuestros antepasados utilizaron para comunicarse y desarrollar actividades agrarias y ganaderas, discurren mayoritariamente por lugares de alto valor ecológico que muestran auténticas joyas relativas a la flora y a la fauna y ponen al descubierto muestras de patrimonio de alto valor histórico”.

Por su parte, David Moscoso, integrante también en esta Red, defiende que “las investigaciones han demostrado que el senderismo contribuye a la diversificación de la actividad económica, la dinamización social y la equidad territorial en el medio rural, sirviendo para hacer frente a la despoblación a través de la fijación de población en este medio”. Y añade Moscoso, “en España existen 2 millones de senderistas habituales y 16 millones anuales de visitantes a espacios naturales protegidosentre los que el senderismo se ha convertido en la principal demanda de uso y disfrute. El uso turístico y no sólo deportivo de los senderos genera un importante valor para las principales economías de Europa, destacando el Reino Unido, donde esta actividad tiene un impacto económico de 6.500 millones de euros al año, según la Comisión Europea. En este sentido, se debe valorar la oportunidad que suponen los 100 millones de senderistas-turistas que hay actualmente en Europa para la generación de empleo de calidad y la dinamización económica del medio rural en España”.