
La Universidad Pablo de Olavide ha rendido esta mañana homenaje al profesor Gonzalo Musitu Ochoa (Álava, 1945-Pamplona, 2025) en un acto institucional organizado por la Facultad de Ciencias Sociales y el Departamento de Educación y Psicología Social, con el fin de reconocer una trayectoria académica e investigadora que ha dejado una profunda huella en la Psicología Social y en la comunidad universitaria UPO.
El encuentro ha reunido a representantes institucionales, profesorado, investigadoras e investigadores que compartieron su tiempo en la Olavide, discípulos, familiares y amistades para poner de relieve tanto su aportación científica como su dimensión humana. Más allá del recuerdo, durante el homenaje ha quedado patente la vigencia de un legado que continúa proyectándose en nuevas líneas de investigación, en equipos como el Grupo Lisis y en generaciones de profesionales formados bajo su magisterio.
Porque esa es la palabra que se ha escuchado en boca de colegas y compañeros, Gonzalo Musitu era un maestro, un maestro de vida y un académico total. «Maestro con M mayúscula, de los que hay pocos, con una trayectoria académica extraordinaria y una dedicación constante a la psicología social», ha destacado Encarnación Pedrero, directora del Departamento, quien subrayó su labor en el desarrollo de esta disciplina en la UPO: «era una persona que construía con su sola presencia, con la convicción de que la Universidad debía ser, ante todo, un lugar de crecimiento colectivo».
Generosidad, otra faceta de Gonzalo Musitu que ha sido descrita como unida a su nombre. «Era generoso hasta en el sonreír. Un hombre bueno en el sentido machadiano de la palabra», ha señalado Juan Miguel Gómez Espino, decano de la Facultad de Ciencias Sociales, quien anunció la creación de un premio en la Universidad que llevará su nombre.
José Antonio Sánchez Medina, vicerrector de Estrategia y compañero del profesor Musitu Ochoa, hizo también referencia a su generosidad durante un homenaje en el que ha proyectado su visión en el presente y hacia el futuro: «nos apela a ser generoso, a dialogar, a tender puentes. Siempre fue generoso, con su disciplina y con la sociedad, eso es academia, eso es universidad».
El rector de la Universidad Pablo de Olavide, Francisco Oliva, que intervino a través de un vídeo por encontrarse en Perú de viaje institucional, resaltó su «faceta humana y académica, comprometida con la UPO, con tareas de gestión en el Departamento que hicieron que creciera y se fortaleciera».

María del Carmen Monreal, que ha realizado la semblanza académica —autora de Memoria de un Maestro: Gonzalo Musitu Ochoa, texto publicado en Apuntes de Psicología—, recordó el momento en que, siendo ya catedrático en la Universidad de Valencia, quiso incorporarse en el año 2005 a la Universidad Pablo de Olavide, y su implicación no solo académica, como la que tuvo con las comunidades indígenas en el Estado de Morelos (México), cuya Universidad le concedió el Doctorado Honoris Causa. Referente de la psicología comunitaria, Carmen Monreal recordó sobre todo «su pasión por la vida, su capacidad de disfrutar de la vida, era un maestro de vida».
El acto de homenaje ha incluido un bloque dedicado a la trayectoria compartida en el área de Psicología Social, con las intervenciones de Amapola Povedano, Cristian Suárez, Gonzalo del Moral y Ana Romero, así como un espacio centrado en su compromiso investigador con el grupo Lisis, en el que participaron Terebel Jiménez, Celeste Marcela León y David Moreno.
