Cursos de Verano

“El periodismo de investigación y una investigación judicial de calidad son un salvavidas para la sociedad”

El juez Pablo Ruz, que ha clausurado esta tarde el curso de verano “Información y corrupción. El periodismo de investigación”, asegura que la mayoría de las filtraciones a los periodistas vienen de los mandos policiales que obedecen a puestos de designación política

Pablo Ruz durante la clausura del curso en la sede de la UPO en Carmona
El juez Ruz ha querido dejar claro que el periodismo de investigación no se corresponde con el periodismo de filtraciones

El juez de Móstoles y ex juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, ha asegurado hoy que el periodismo de investigación ejercido de forma responsable puede ayudar a descubrir algo que está oculto, por lo que periodistas y jueces tienen la obligación de que este tipo de casos salgan a la luz, al tiempo que ha señalado que la corrupción es algo sistémico en nuestro país. En este sentido, ha afirmado que “el periodismo de investigación y una investigación judicial de calidad son como un salvavidas para la sociedad”.

El juez ha realizado estas declaraciones en la conferencia de clausura del curso “Información y corrupción. El periodismo de investigación”, que ha tenido lugar esta misma tarde en la sede de la Universidad Pablo de Olavide en Carmona, en el marco de la XIV edición de los cursos de verano. En dicho seminario, Ruz ha impartido la ponencia “El periodismo de investigación, desde la justicia”.

Con respecto a las relaciones entre los medios de comunicación y los jueces, asegura que estos últimos no están preparados para entender la actuación de los medios, “por lo que a veces se crea un recelo entendible entre los compañeros de profesión”. Sin embargo, sostiene que en determinadas investigaciones, sobre todo en los casos más importantes y mediáticos, los jueces “debemos facilitar el trabajo de los periodistas y crear un clima de confianza entre ambos profesionales, respetando unas reglas y límites”.

Por otro lado, el juez Ruz ha querido dejar claro que el periodismo de investigación no se corresponde con el ejercicio del periodismo de filtraciones, normalmente de hechos ya judicializados “que deben llevarse de manera reservada”. Y ha asegurado que “la mayoría de las filtraciones a los periodistas provienen de los mandos policiales que obedecen a puestos de designación política, no de los policías encargados de una investigación determinada, que tratan de cuidarla al máximo”. También ha bromeado diciendo que él nunca ha sido filtrador, “al menos de manera consciente”, aunque admite que siempre que ha podido ha ayudado a los periodistas y les ha aportado información que les sirviera para contextualizar el proceso, sin que esto interfiriera en la causa.

También ha reconocido Ruz que el periodismo de investigación desempeña una función muy importante para la sociedad, por lo que de sus resultados “obtenemos rédito los jueces. El periodismo es indagar sobre hechos que tengan interés público, y es de interés público conocer al detalle las tramas delictivas, que merman la confianza de la ciudadanía. Pero para ello hace falta hacer las cosas con sosiego y tiempo”.

Sobre si ha recibido presiones en el ejercicio de su carrera profesional, Pablo Ruz ha declarado que «la presión va de por sí en el ejercicio de nuestra práctica profesional. La asumo. En ocasiones también la crean los periodistas con la portada de un periódico, otras veces un colega con un comentario… pero no existe esa leyenda del teléfono caliente al que llaman constantemente. He desarrollado mi labor sin censura y he ejercido mi trabajo sin problema”.

Por otro lado, también ha reflexionado sobre si existe una justicia para ricos y una para pobres. A este respecto, ha afirmado que “yo creo que en España la justicia es igual, a pesar de que también soy consciente de las limitaciones con las que cuenta la justicia. Pero en su base los jueces creemos en la igualdad y en la total independencia. Es verdad que una defensa de ‘rico’ obliga al juez a dar una respuesta más exigente, pero no por ello la justicia es desigual”.

Durante su intervención, Pablo Ruz ha reconocido el sentimiento de impotencia que a veces existe entre los jueces cuando se enfrentan al convencimiento de saber algo sobre un determinado caso y la impotencia de no poder acreditarlo. A este respecto, ha manifestado que “sería muy presuntuoso creer que los jueces van a asumir toda la verdad, y no sólo la verdad judicial, que no es lo mismo. La función judicial tiene sus límites, uno de ellos es el temporal. En ocasiones, son los periodistas los que incluso son capaces de conocer más información. La impotencia está en la medida del convencimiento que tengas sobre la causa”.

Para concluir, el juez ha opinado sobre los aforamientos y ha manifestado que tienen poco sentido, sobre todo en la España de hoy. “El aforamiento y muchos otros privilegios procesales como declarar por escrito o declarar en sus despachos, lo único que hacen es que la investigación pierda calidad y facilite la dispersión en el enjuiciamiento. Para mí no tienen explicación, tienen poca lógica hoy en día y dilatan la instrucción. En este caso podríamos decir que quien hace la ley hace la trampa. Creo que deberían revisarse, pero no está dentro de la agenda política”.