Cursos de Verano

«La gestión cultural vive un momento apasionante en Andalucía, aunque la precariedad es un mal endémico»

Adrián Yánez, gerente de la Asociación de Gestores Culturales de Andalucía, asegura que estos profesionales son hombres y mujeres orquesta que manejan múltiples herramientas para llevar un proyecto a buen puerto

Adrián Yánez
Adrián Yánez en la sede Olavide en Carmona

En Andalucía existen grandes profesionales de la gestión cultural, tanto en el sector público como en el privado, que se han erigido en referentes a nivel nacional. Así lo asegura Adrián Yánez Romero, gerente de la Asociación de Gestores Culturales en Andalucía (GECA), quien afirma que el sector ha experimentado un cambio radical en la última década puesto que el monopolio que las instituciones públicas ejercían en el impulso de proyectos culturales ha dejado paso a un proceso mucho más abierto hacia el sector privado.

La GECA es una asociación de profesionales que nace en 1988 cuyo principal objetivo es reivindicar ante la sociedad la figura del gestor cultural, es decir, personas capacitadas para idear, desarrollar y ejecutar proyectos culturales. “En este momento somos más de 400 profesionales de la cultura repartidos por toda la geografía andaluza, que trabajamos tanto en el sector público como el privado y en los distintos ámbitos culturales, como el patrimonio, las artes escénicas, audiovisuales o artes plásticas”, según el gerente.

Adrián Yánez ha realizado estas declaraciones coincidiendo con la inauguración del curso ‘Herramientas para poner en marcha tu proyecto cultural’, que se ha inaugurado esta mañana dentro de los XVII Cursos de Verano que la Universidad Pablo de Olavide celebra en Carmona y que dirige Salvador García García, director de la Escuela Pública de Formación Cultural de Andalucía.

Yánez ha manifestado también que la gestión cultural vive un momento apasionante en Andalucía. Y tanto es así que somos “la única comunidad autónoma con dos universidades públicas que ofrecen el Grado de Gestión Cultural. Existen además sectores pujantes dentro de las industrias culturales y creativas en nuestro territorio como el cine, el circo contemporáneo o el flamenco, este último con unas altas tasas de internacionalización”. Sin embargo, no todo es color de rosa puesto que la precariedad es uno de los mares endémicos del sector. Por ello, “el asociacionismo y el unir fuerzas para reivindicarnos como profesión es la única medicina eficaz contra este mal”, puntualiza.

Cuestionado sobre las principales herramientas que hay que tener en cuenta a la hora de poner en marcha un proyecto cultural, el gerente de GECA explica que, primeramente, tenemos que ser conscientes de que no se pueden seguir haciendo proyectos como en el siglo XX en pleno siglo XXI. Es por ello que intentan transmitir a su alumnado una nueva filosofía a la hora de abordar un proyecto cultural, la del Design Thinking. Esta es una metodología que pone al usuario o consumidor cultural en el centro de todo el proceso, haciéndolo cocreador del mismo y obligando a los gestores culturales a embarcarse en proyectos que den respuesta a las necesidades de la sociedad, que solucionen una demanda del territorio donde operan. “Los gestores culturales somos hombres y mujeres orquesta que tenemos que manejar a la vez distintas herramientas que nos permitan llevar nuestro proyecto a buen puerto: diseño, comunicación, financiación, gestión de recursos, coordinación de equipos, etc.”.

Con respecto a si en Andalucía se la da a la cultura el valor que realmente merece, Adrián Yánez cree que el andaluz tiene tan interiorizada su identidad cultural que a veces no es consciente del esfuerzo que supone su gestión. Y así lo explica: “Para nosotros nuestra relación con el flamenco, la pintura, la arquitectura o la música es tan familiar que no valoramos lo suficiente las horas de dedicación que creadores y gestores emplean para que podamos disfrutar de ellas. La cultura del todo gratis promovida por la administración en algunos momentos tampoco ha ayudado a esta valoración por parte del público”.

¿Pero cómo se puede definir el sector cultural en Andalucía? A este respecto, Adrián Yánez piensa que es imposible meter toda la Cultura en un cajón estanco, debido a que el sector es enorme, con límites poco claros y sometido a continua transformación, “y eso es lo que hace de nuestros profesionales personas más versátiles que pueden adaptarse a todo”. La cultura engloba manifestaciones tan diferentes como el patrimonio, las artes escénicas, el audiovisual, las artes plásticas, el flamenco, el libro, el turismo cultural, etc.

En este sentido, explica que “cada uno de estos subsectores tiene una particularidad, pero existimos profesionales, los gestores culturales, que aplicamos metodologías generales que nos permiten gestionar todos estos recursos y ejercer como intermediarios entre los creadores y el público. El principal rasgo común de todo el sector es la alta vocación de sus profesionales, un compromiso que lleva a una hipermotivación que no siempre está acompañada por unas condiciones dignas en el ejercicio de su labor profesional. La precariedad es un mal demasiado extendido en la Cultura”, concluye Adrián Yánez.