Institucional

La UPO propone la cesión de una parcela de su campus al nuevo Instituto Nacional de Toxicología

La nueva ubicación de la institución consolidaría el área científico técnica del campus y supondría para el Instituto ventajas desde el punto de vista de las comunicaciones, la investigación y la imagen institucional

El Consejo de Gobierno de la Universidad Pablo de Olavide, presidido por el rector Vicente Guzmán Fluja, ha aprobado hoy la propuesta de cesión gratuita de una parcela de 6.460 metros cuadrados al Ministerio de Justicia para albergar las instalaciones del Instituto Nacional de Toxicología. Tras la aprobación de la propuesta, el Ministerio podrá preparar la actuación de los trámites necesarios en orden a la iniciación del correspondiente expediente de gestión patrimonial para que posteriormente pueda formalizarse la cesión. Esta nueva ubicación consolidaría el área científico técnica al norte del campus y presentaría para el Instituto una serie de ventajas con respecto a la actual sede, ya que mejoraría las comunicaciones, fomentaría su actividad investigadora y potenciaría su imagen institucional.

Como explica la propuesta aprobada por el órgano de gobierno de la Universidad, la parcela propuesta para cesión se encuentra enmarcada en el término municipal de Dos Hermanas, dentro del área que integra el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD), los Servicios Centrales de Investigación (Edificios 21 y 47), el Instituto de la Grasa (CSIC) y la Biblioteca. En concreto, los 6.460 metros cuadrados están situados entre el edificio Alexander von Humboldt (Centro de Estudios de Postgrado) y el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, lindando al sur con el vial, y al norte, con zona de cultivo y nave agrícola.

El uso permitido para esta parcela quedaría vinculado a actividades docentes e investigadoras y la configuración del edificio se realizaría considerando la fachada norte como la principal. La ocupación máxima permitida sobre rasante sería del 70%, pudiendo alcanzar altura de edificación PB+IV, mientras que la ocupación máxima permitida bajo rasante sería del 85%. En principio, se podría permitir el aparcamiento en superficie e incluso podría construirse, si se considerase necesario, un aparcamiento subterráneo para los trabajadores.

En la propuesta también queda recogida la idea de que a medida que se definiesen las necesidades del edificio, el equipo redactor analizaría junto al Área de Infraestructuras, Mantenimiento y Eficiencia Energética de la UPO, las distintas soluciones técnicas para adaptar y adecuar el Instituto Nacional de Toxicología de la mejor manera posible.

Por otro lado, el documento también contempla que la cesión administrativa sería de 75 años de acuerdo al artículo 93.3 de la Ley 33/2003, de 3 de noviembre, del Patrimonio de las Administraciones Públicas, a partir de la fecha de firma del documento de concesión administrativa, desde la cual el Ministerio de Justicia dispondría del plazo máximo de dos años para iniciar las construcciones descritas. En el caso de no cumplir con los plazos, decaería la cesión de terrenos y la Universidad podría volver a destinar libremente el uso del suelo.

Campus único conectado a Sevilla por transporte público

 La Universidad Pablo de Olavide cuenta con un campus único situado en el inmediato exterior del anillo de la S-30, lo que permite un fácil acceso desde cualquier punto de la ciudad. Además, junto a sus instalaciones, se encuentra también una parada de la única línea de metro existente en Sevilla que conecta con los juzgados y tribunales y con la Gerencia Territorial de Justicia. Esta conexión beneficiaría al Instituto Nacional de Toxicología, ya que podría suponer un ahorro en costes de transporte para los facultativos que tienen que presentar presencialmente sus informes en las vistas judiciales.

Asimismo, al campus puede accederse en transporte público a través de varias líneas de autobuses y del carril bici, que se encuentra conectado con la red de carriles bici de la ciudad hispalense.

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