Institucional

La UPO y Fundación AK Antonio Guerrero crean una cátedra de atención a la diversidad funcional de menores y jóvenes

Con el objetivo de fomentar un sistema integrado de actividades de investigación, formación, información y divulgación

Antonio Guerrero y el rector Francisco Oliva.
Antonio Guerrero y el rector Francisco Oliva.

La Universidad Pablo de Olavide y la Fundación AK Antonio Guerrero consolidan sus lazos de colaboración con la creación de una Cátedra cuyo principal objetivo es fomentar un sistema integrado de actividades de investigación, formación, información y divulgación en materia de integración y diversidad funcional de menores y jóvenes.

En el atril, la directora de la Cátedra María José Parejo, y en la mesa, Antonio Guerrero y el rector Francisco Oliva.

Así, el rector de la Universidad Pablo de Olavide, Francisco Oliva Blázquez, y el presidente de dicha Fundación, Antonio Guerrero León, han firmado en la mañana de hoy el convenio de colaboración que regula la relación entre ambas entidades para la creación y desarrollo de la Cátedra ‘Fundación Antonio Guerrero de atención a la diversidad funcional de menores y jóvenes’.

El rector y el presidente de la Fundación han estado acompañados por María José Parejo Guzmán, directora de la Cátedra y directora académica de Integración y Diversidad Funcional de esta Universidad, así como de distintas autoridades del Parlamento y de la Junta de Andalucía, del Ayuntamiento de Sevilla, del Comisionado del Polígono Sur, de colegios oficiales y de la ONCE, miembros del consejo de gobierno de la Universidad, así como familiares y miembros de la Fundación Antonio Guerrero.

La puesta en marcha de actividades de formación y empleabilidad; de investigación; y de divulgación y transferencia del conocimiento, son los tres ejes sobre los que se sustenta la Cátedra recién creada. Así, entre las acciones principales y concretas se encuentra la realización de prácticas por parte del estudiantado de la Universidad Pablo de Olavide; la promoción y participación en proyectos y grupos de investigación basados en la excelencia y en la calidad científica y centrados en aquellos trastornos y enfermedades más ignoradas, difíciles de diagnosticar por ausencia de investigación, generalmente enfermedades raras de tipo genético; o la puesta en marcha de programas y actuaciones que permitan ayudar a las personas con diversidad funcional, y sobre todo a los niños y niñas y jóvenes con cualquier tipo de trastorno en el desarrollo, a garantizar su inclusión en todos los ámbitos, es decir, a vivir autónomamente y a eliminar las barreras que restringen su participación.

Antonio Gerrero y Francisco Oliva en el momento de la firma del convenio.

El rector ha mostrado su alegría y satisfacción por la firma de este convenio pues “la búsqueda de la justicia social que la UPO lleva en su ADN se materializa con la creación de esta Cátedra, una Cátedra que permite investigar y avanzar desde el punto de vista del conocimiento, pero que también permite generar conciencia entre el estudiantado al mostrar la realidad de nuestra sociedad”.

Francisco Oliva ha recordado uno de los retos de la Universidad Pablo de Olavide como es la integración de las personas, pieza clave para conseguir la plena inclusión en la sociedad y el fomento de la autonomía individual. “La Universidad, o es inclusiva o no es Universidad.  La UPO debe hacer buena docencia, buena investigación, transferencia de conocimiento, pero sin olvidar nuestra función social, es decir, contribuir para que la sociedad avance de una forma inclusiva e igualitaria”, ha declarado el rector, quien ha terminado su intervención asegurando que con la firma de este convenio la Universidad Pablo de Olavide ha dado un “paso de gigante” para conseguir su objetivo. “Esta es una historia de éxito que empezamos a escribir hoy mismo”, ha concluido Francisco Oliva.

En su intervención, Antonio Guerrero León ha calificado la constitución de esta Cátedra como “el mayor logro de la Fundación”. “La soledad es la peor de las compañías, no podemos desentendernos de la parte que nos corresponde y tenemos de proporcionar herramientas, en forma de conocimiento y fomento de la investigación, para enseñar a esos niños y jóvenes que debemos tener las mismas oportunidades atendiendo a la diversidad”.

Antonio Guerrero.

Entre las acciones que se pondrán en marcha en el seno de la Cátedra, el presidente de la Fundación AK Guerrero ha resaltado la organización de seminarios, congresos, la importancia de la divulgación científica y cómo la Universidad puede influir en los centros educativos a través de la realización de prácticas del estudiantado universitario en los mismos. “Se trata de favorecer la inclusión de los pequeños, servir de apoyo a los maestros y maestras y hacer ver que la diversidad forma parte de nosotros. Con la transmisión de estos valores, sin duda, tanto la Fundación como la UPO saldremos reforzados”.  Respecto al concepto de igualdad, Antonio Guerrero va más allá de la diversidad funcional. “Se trata de lograr la igualdad en todos los ámbitos de la vida aceptando la diversidad, entre hombre y mujer, entre distintas etnias, culturas, religiones, costumbres, usos y tradiciones”, resalta el presidente de la Fundación.

Por su parte,  María José Parejo Guzmán ha expresado “absoluta satisfacción” con la creación de esta Cátedra que “sentará un precedente en el trabajo en torno a la integración de menores y jóvenes con diversidad funcional”. En su opinión, el nacimiento de este proyecto “es absolutamente interesante y oportuno, ya que nos ayudará en la formación, divulgación y sensibilización de la diversidad funcional dentro y fuera de nuestra Universidad, en el marco del resto de universidades andaluzas, públicas y privadas, y en el ámbito del favorecimiento de la respuesta educativa al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo escolarizado en centros educativos públicos y privados concertados de Andalucía”.

Foto de grupo de las personalidades que han asistido a la firma.

Estructura de la Cátedra

Respetando en su composición el criterio de la paridad, el Consejo de la Cátedra está compuesto por seis miembros. Por parte de la Fundación forman parte de él Antonio Guerrero León, Katy Herrero Ruiz e Inmaculada Ramos Sánchez; y por parte de la Universidad Pablo de Olavide, son miembros Francisco Oliva Blázquez, perteneciente al Área de Derecho Civil del Departamento de Derecho Privado, David Cobos Sanchiz, perteneciente al Área de Teoría e Historia de la Educación del Departamento de Educación y Psicología Social, y María José Parejo Guzmán, perteneciente al Área de Derecho Eclesiástico del Estado del Departamento de Derecho Público, directora de la Cátedra.

Con la creación la Cátedra ‘Fundación Antonio Guerrero de atención a la diversidad funcional de menores y jóvenes’ se consolida así la relación entre la Universidad Pablo de Olavide y esta Fundación cuya principal misión es lograr la verdadera integración de las personas con diversidad funcional, así como la garantía de cobertura de sus necesidades, desde que nacen y durante toda su vida.  Así, la Fundación desarrolla una serie de proyectos con el objetivo de ayudar a los que más lo necesiten, desde el aspecto asistencial, educativo, de empleo, protección, formación profesional, escuela de oficios o deportivo, entre otros.

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