Entrevistas

Eduardo Gamero: “Un profesor debe, ante todo, ser capaz de captar la atención de sus estudiantes”

Eduardo GameroEl catedrático de Derecho administrativo de la Universidad Pablo de Olavide Eduardo Gamero ha impulsado, a través de la asociación nacional de profesorado de este ámbito (AEPDA), un grupo de trabajo sobre metodología e innovación docente (MID). En el reciente congreso de AEPDA celebrado en Oviedo han sido presentados sus primeros resultados, entre los que destaca un repositorio en abierto con iniciativas innovadoras para la docencia de esta rama del Derecho. Hablamos con él para saber más acerca de este proyecto.

¿Cómo surge la idea de crear un repositorio de iniciativas de innovación docente en Derecho administrativo?
En la UPO siempre hemos estado muy sensibilizados por este tema. En 2007, cuando se constituyó la Asociación Española de Profesores de Derecho Administrativo, nosotros estábamos con las experiencias piloto del ECTS, y aprovechando la plataforma que supuso la Asociación, promoví una iniciativa de materiales docentes adaptados al ECTS en la que participaron 75 profesores de 24 universidades. Desde entonces, la AEPDA no había vuelto a involucrarse en temas docentes, a pesar de que es una asociación precisamente de profesores. Por esa razón propuse que se adoptasen iniciativas, y recibí el encargo de impulsarlas. Además del repositorio de experiencias docentes, estamos también organizando unas jornadas que se celebrarán este mismo año.

Para la puesta en marcha del repositorio ha coordinado un grupo de trabajo con profesorado de varias universidades, ¿cuáles han sido sus prioridades a la hora de poner en marcha el proyecto?
Nuestra prioridad es ofrecer herramientas al profesorado que quiere implantar nuevos recursos docentes y no dispone de los materiales o de la formación adecuada. Es una situación más frecuente de lo que parece. Conversando con colegas, se observa frustración por el rendimiento de los estudiantes y preocupación por mejorarlo, pero también, la carencia de los instrumentos necesarios. Disponer de un repositorio de experiencias que han funcionado bien supone ofrecerles una herramienta para cumplir esa aspiración. Por otra parte, se ha procurado ofrecer un muestrario variado de las alternativas. Hemos identificado diferentes tipos de actividades: dinámica de juegos, por ejemplo, juegos de rol con el papel de diferentes operadores jurídicos; dinámicas interactivas en clase y fuera del aula; aprendizaje cooperativo, materiales audiovisuales…Hemos procurado ofrecer al menos una actividad de cada tipo. En este momento hay 41 actividades en el repositorio, de muy diverso perfil, lo que representa un muestrario que puede ser inspirador de otras nuevas experiencias.

¿Puede comentarnos algún caso de éxito especialmente relevante?
Uno de los requisitos del repositorio es que todas las iniciativas han debido experimentarse con anterioridad, incluyendo una valoración crítica de sus resultados. No me atrevería a destacar una determinada experiencia docente pero sí puedo destacar la originalidad de algunas propuestas: por ejemplo, el estudio del Derecho administrativo a través de obras literarias; la articulación de toda una asignatura como el Derecho ambiental mediante el hilo conductor de una temática con la creación de un portal de soporte; los “paseos” jurídicos; la clínica jurídica de asistencia a consultas de estudiantes de la Universidad; etc.

¿Qué otros requisitos debe cumplir una actividad para ser incluida en el repositorio?
Hemos preparado unas orientaciones para lograr una mínima homogeneidad que facilite el uso del repositorio; las aportaciones se publican mediante fichas normalizadas con toda una serie de campos que facilitan la búsqueda, si bien disponen de todo un campo de texto libre en el que se explica con entera libertad la experiencia. Además, las aportaciones se hacen bajo licencia Creative Commons, para que puedan reutilizarse por quien lo desee.

«La docencia universitaria está atravesando una etapa de profunda transformación y, afortunadamente, en la UPO estamos a la vanguardia de ese proceso»

En la docencia de ‘Derecho administrativo I’ en la UPO se huye de la toma de apuntes como instrumento pedagógico, fomentándose el aprendizaje a través de la participación; por otro lado, el grupo de trabajo MID cita que el estudiantado de Bachillerato actualmente es reacio a las clases magistrales, ¿puede sustituirse en la enseñanza de esta asignatura la memorización para la asimilación de conceptos?

Son opciones que aplico en todas las asignaturas que imparto, también en Derecho administrativo II. Es un hecho que, desde la implantación de la LOGSE, y cada vez más intensamente, en las etapas previas a la universitaria se cultiva el aprendizaje por problemas y competencias y se reduce mucho el memorístico asociado a cuestiones conceptuales. Como consecuencia, los resultados de los exámenes teóricos son cada vez peores. Al mismo tiempo, la sociedad reclama profesionales resolutivos, preparados para crear y articular soluciones. El mero aprendizaje memorístico no tiene utilidad alguna, puesto que ahora precisamente lo que sobra es información, y lo que hay que saber es manejarla.

El primer día de clase siempre digo a los estudiantes que el Derecho es un sistema, y que en nuestra asignatura aprenderán a manejarlo por lo que se refiere al Derecho administrativo. Esto requiere inevitablemente una carga conceptual, puesto que de otro modo no lograrán interpretar adecuadamente las categorías jurídicas y por tanto tampoco podrán resolver los problemas; por esa razón, una parte del programa sigue siendo evaluada mediante exámenes teóricos, no para que repitan como papagayos los textos de los manuales, sino para que demuestren que han asimilado los conceptos básicos del Derecho administrativo. Ahora bien, el peso principal de la evaluación se consigue mediante actividades de evaluación continua, en donde trabajan con problemas jurídicos que deben aprender a resolver. Incluso las enseñanzas teóricas se articulan mediante “clases invertidas”, en las que son ellos quienes tienen el protagonismo.

Entre los premios que ha recibido a lo largo de su carrera académica obtuvo, durante su etapa en la Universidad de Huelva, un ‘Diploma a la Excelencia Docente’, como mejor profesor de la Facultad de Derecho. ¿Qué cualidades debe atesorar un profesor universitario?

Qué pregunta más difícil. Tras varias décadas preocupado por mejorar cada día como docente, diría que un profesor debe, ante todo, ser capaz de captar la atención de los estudiantes, de atraerlos a la materia que les enseña, haciéndola atractiva e inteligible para ellos; el modo de lograrlo va cambiando igual que cambia la sociedad. Pero, además, ese afán no puede ser superficial, sino genuino, no se trata de caer simpático o de que se lo pasen bien, lo cual nunca está de más, sino de lograr que se interesen por la asignatura y aprendan. Algo realmente difícil en un mundo tan lleno de estímulos como el actual. También pienso que el profesor universitario debe ser un ejemplo para los estudiantes, que su conducta personal es muy importante para formarles en valores que forman parte de la esencia universitaria; la juventud de hoy está requerida de referentes y lo que nosotros hagamos puede influir mucho en su vida personal.

La docencia universitaria está atravesando una etapa de profunda transformación y, afortunadamente, en la UPO estamos a la vanguardia de ese proceso, gracias a la dedicación del profesorado. Este tipo de iniciativas consumen mucho tiempo y lo restan de otras labores más apremiantes y lucidas para el curriculum; sin embargo, en esta casa hay un compromiso vocacional del profesorado por ofrecer una enseñanza acorde a los tiempos en que vivimos.

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