Un equipo de investigación del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD) ha dado un paso más en la comprensión de la compleja maquinaria que permite a las bacterias desplazarse en su entorno. En un reciente estudio, liderado por el investigador del Área de Microbiología de la Universidad Pablo de Olavide Fernando Govantes y publicado recientemente en la revista Microbiological Research, el equipo ha desvelado los mecanismos moleculares que regulan el montaje y posicionamiento de los flagelos, unas diminutas estructuras en forma de hélice que funcionan como ‘motores eléctricos’ en estas células.




